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25/02/13 - 10:33 Vida

Cuidados e higiene para el ombligo del bebé

Cuando el bebé nace, de inmediato pierde el único contacto orgánico que tenía con su madre: el cordón umbilical. Tras el parto, este pierde su utilidad, debido a que el infante comenzará a alimentarse de otra manera, a través de la boca, y hay que cortarlo.

A partir de ese momento, el ombligo sufrirá un proceso de autodestrucción sin infección, que culminará con el desprendimiento del resto del cordón, el cual tarda entre ocho y 10 días y algo más en los niños nacidos por cesárea (de 12 a 15).

Una vez desprendido quedará una herida, que se curará en los días siguientes con los debidos cuidados. La herida que queda cicatrizará en tres o cinco días después de la caída. Durante ese tiempo lo ideal es curar el ombligo con alcohol 70 por ciento y con clorhexidina, que es un líquido transparente, que actúa como desinfectante y que evita las infecciones, explica el sitio guiainfantil.com
 
Mientras no se caiga, el ombligo debe estar seco, protegido y tapado, para evitar cualquier tipo de infección, y para que se caiga lo antes posible. Antes se aconsejaba bañar al recién nacido por partes, para evitar que se mojara el ombligo cuando todavía no se había caído el cordón.

Actualmente, se recomienda bañar al bebé con agua y jabón, y secarlo muy bien para evitar que proliferen las bacterias. Por tanto, mientras que la herida no esté cicatrizada, lo aconsejable no es dejar de bañar al bebé o hacerlo por partes, sino secar bien el cordón. Lo más importante es que esté limpio y seco, de ahí la importancia de realizar la cura del cordón a diario o siempre que se haya ensuciado con heces u orina.
 
¿Cuándo llevar al bebé al pediatra por el cordón umbilical?
 
- Cuando sangra. Los pequeños sangrados (unas gotitas) son normales y aparecen al desprenderse el cordón. Cuando el sangrado es abundante puede deberse a un traumatismo, a una mala ligadura o a alteraciones 
de la coagulación.

- Cuando la piel del ombligo despide mal olor, aparece enrojecida, la base del cordón supura o el bebé tiene fiebre. Puede tratarse de una infección.

- Cuando el cordón no se ha caído en tres semanas. El pediatra debe valorar si se trata de una infección, de una maceración por humedad o de alguna alteración inmunológica.

- Cuando se observe un bultito blando en el ombligo. Puede deberse a una hernia umbilical, que el pediatra debe valorar para ver si necesita operar. Si son pequeñas, suelen corregirse solas.


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