Escenario

Annie Hall  y otras películas de Woody Allen

En los 49 años que lleva activo en el cine, Woody Allen ha tenido tiempo para hacer 45 largometrajes y ganar cinco Óscar -uno a mejor película, tres de guion y uno de director-.

Por Nueva York/ EFE

Woody Allen cumple 80 años el 1 de diciembre. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Woody Allen cumple 80 años el 1 de diciembre. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Los hay buenos y malos -aunque todos interesantes- y al menos diez alcanzan la nota de excelentes. Allan Stewart Königsberg, conocido por su nombre artístico Woody Allen, es un director, guionista, actor, músico, dramaturgo, humorista y escritor estadounidense.

Annie Hall (1977)

Su primer gran éxito y la que logró más óscar -cuatro-, incluido el único a mejor película de su carrera para la que fue su mejor colaboración con Diane Keaton y con la que estableció esa mezcla de comedia y drama que tan bien le ha funcionado desde entonces.

Manhattan (1978).

Toda una declaración de amor por su adorada Nueva York y con la imagen que mejor representa su cine. Woody Allen y Diane Keaton sentados en un banco y contemplando el puente de Brooklyn, en un blanco y negro tan bello como melancólico. Desde entonces, lugar de peregrinaje para los fanes del realizador.

La rosa púrpura del Cairo (1985).

Mágica es la palabra que mejor define a esta historia que homenajea el cine, la imaginación y los sueños. Una dulce Mia Farrow para una historia que se alejó de la habitual contemporaneidad de Woody Allen pero no de las relaciones de pareja.

Hannah y sus hermanas  (1986).

Una historia de relaciones cruzadas, de nuevo un canto a Manhattan y la única en la que la pareja protagonista se llevo el Óscar: Diane Wiest y Michael Caine -único actor en lograrlo por un filme de Allen-. El mejor resumen, un verso de E.E. Cummings que el realizador utiliza en la historia: “Nadie, ni siquiera la lluvia, tiene las manos tan pequeñas”.

Crímenes y pecados (1989).

Un reparto de lujo, con Martin Landau, Alan Alda o Angelica Houston, para una historia de amor, religión, existencialismo, traiciones y remordimientos, un reflejo de la vida, con sus toques de ironía y la elegancia de un estilo narrativo único.

Misterioso crimen de Manhattan (1993).

Woody Allen recuperó en esta película un poco de la locura de sus inicios, aunque pasada por el peso de los años y de la experiencia. Toques de Agatha Christie convenientemente mezclados con las neurosis del realizador neoyorquino.

Match Point   (2005).

La mejor de las películas que ha rodado en Londres. Un triángulo amoroso lleno de traiciones y mentiras, una de las historias de base favoritas de Allen, que se mueve como pez en el agua entre las falsedades y ambiciones de la clase media que aspira a más.

Medianoche en París (2011).

Allen recuperó en París la magia de El Cairo para una historia en la que saltaba en el tiempo sin justificación alguna. La única, ofrecer una película llena de luz, de literatura y de diversión con un montón de actores que se rindieron a su genio.