Escenario

Asteroide con agua, nuevo indicio de vida en planetas fuera del Sistema Solar

La posibilidad de que la vida exista en otros planetas, e incluso sea un fenómeno muy común en el Universo, es una hipótesis que va ganando cada día más peso.

Madrid- fragmentos de un asteroide con enormes cantidades de agua en la órbita de una enana blanca (cuerpo celeste en el que se convierte una estrella a punto de morir), descubrió un equipo de astrofísicos del Instituto de Astronomía de Cambridge.

La posibilidad de que la vida exista en otros planetas, e incluso sea un fenómeno muy común en el Universo, es una hipótesis que va ganando cada día más peso.  Se trata de la primera vez que se halla agua, el ingrediente fundamental para la vida, en un cuerpo rocoso fuera de nuestro Sistema Solar.

Los resultados, obtenidos con el telescopio espacial Hubble y el Keck de Hawai, son sorprendentes: el asteroide posee una composición de masa de agua del 26 por ciento, frente a la exigüa cifra terrestre de 0.023 por ciento. Las cantidades de oxígeno también son más que notables, de 26 a 28 por ciento que podría provenir del agua.

Todos los planetas rocosos se forman por la acumulación de asteroides, creciendo hasta su tamaño completo, por lo que los asteroides se consideran los ladrillos con los que se forman los planetas.

“El hallazgo de agua en un asteroide de gran tamaño significa que los bloques de construcción de planetas habitables existían, y tal vez todavía existen, en el sistema de la estrella GD 61, y es probable que también en torno a un gran número de estrellas madre similares”, explica el investigador principal de este descubrimiento Jay Farihi.

“Estos componentes ricos en agua y los planetas terrestres que construyen pueden, de hecho, ser comunes, pues un sistema no puede crear objetos tan grandes como los asteroides y evitar la construcción de planetas. GD 61 tenía los ingredientes para ofrecer mucha agua a sus superficies”, subrayó Farihi. “Nuestros resultados demuestran que definitivamente había posibilidad de que existieran planetas habitables en este sistema”, agregó.

La importancia de este descubrimiento, publicado en la revista Science, radica en que se dispone de una evidencia real y no fruto de predicciones a partir de datos. El hallazgo de agua en una superficie rocosa -a diferencia de la encontrada en planetas gaseosos, como Júpiter- aporta más pruebas sobre dos teorías que cada vez están cobrando más fuerza en el mundo de la astronomía.

La primera es la que defiende que la vida en la Tierra tuvo un origen extraterrestre, es decir, que todos los elementos necesarios para la habitabilidad llegaron a bordo de los asteroides que aterrizaban en su superficie.

La segunda es la posibilidad de que haya vida en otros planetas. “El hecho de encontrar agua en un objeto rocoso como éste, un gran asteroide o quizás un exoplaneta enano, unido a los resultados del estudio del material orgánico extraterrestre, nos sugiere que la vida puede ser un fenómeno generalizado en el universo”, explica Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional de Madrid.

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