Escenario

Así canta un pájaro que sobrevive al tiempo

Arnoldo Ramírez Amaya, conocido como El Tecolote, presentará los libros El pájaro sobreviviente y El cantar del tecolote, el próximo miércoles.

Por Ángel Elías

El artista visual Arnoldo Ramírez Amaya nació en la Ciudad de Guatemala en 1944. (Foto Prensa Libre: Ángel Elías)
El artista visual Arnoldo Ramírez Amaya nació en la Ciudad de Guatemala en 1944. (Foto Prensa Libre: Ángel Elías)

Ramírez Amaya se considera un poeta, pero en lugar de usar palabras, las ilustra. Las piezas que presenta en estas obras son de la década de 1970, una de las tantas épocas productivas del artista.

Irreverente, sarcástico y punzante, Ramírez Amaya ofrece libros llenos de bellos trazos, armonía y de mucha denuncia. “Mi formación fue militar, pero no por ello tengo el pensamiento cuadrado”, confiesa.

“Mi obra es una forma de hacer política, y cuando va bien dirigida, molesta a más de alguno”, agrega sonriente.

La mente de este artista sorprende porque logra atrapar con sus piezas y despierta sentimientos diferentes, según su lectura. “Con este libro hasta parejas se han enamorado”, dice, y suelta una carcajada.

¿Cuándo nacieron estas publicaciones?

En la década de 1970 —El canto del tecolote, en 1971 y El pájaro sobreviviente, en 1974—. El canto fue como un encuentro con mi niñez. Fue como un poema que no terminé de escribir, pero que lo dibujé; es un poema gráfico.

¿Y El pájaro sobreviviente?

Surgió en París, Francia, junto a otro llamado Sobre la liberad, el dictador y sus perros fieles, el cual tuvo el prólogo de Gabriel García Márquez. Fue una protesta contra los dictadores. Un canto de demencia, protesta y militancia.

¿Cómo se siente con estas publicaciones?

Muy feliz, ¿de qué otra manera me puedo sentir? De El pájaro sobreviviente ya había salido una edición, pero no me convenció. Luego, la librería que lo distribuía se quemó. Cuando me enteré me dije: ‘Hasta allí llegaron los libros’; irónicamente fueron de los que no se quemaron.

¿Qué significan estas?

Marcan mi abandono del abstraccionismo, la identificación por el militarismo y por supuesto la definición de mi línea plástica.

Con el tiempo, junto al escritor José Mejía, le dimos otra dimensión.

¿De dónde proviene su arte?

De mi niñez; realmente mi madre es la culpable. Ella veía que me gustaba dibujar y que los cuadernos eran insuficientes para mí. Teníamos un patio enorme, de más de 40 metros. Un día ella se dedicó a depositar arena en todo este lugar; fue un trabajo arduo. Cuando terminó me llevó a verlo y me dijo que tomara unos palitos y que dibujara allí. Eran obras de arte de dimensiones grandes las que hacía. En ese lugar tuve otro concepto del espacio y, seguramente, del tiempo.

En breve

Ramírez Amaya nació en la Ciudad de Guatemala en 1944. Es pintor, grabador, escultor y escritor. Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas en la década de 1960.

Ha escrito varios libros, entre ellos, Palic Chirachic y Sobre la libertad, el director y sus perros fieles.