Escenario

El recuerdo del conde Drácula aún vive en sus castillos

La noche oscura, el sonido de un aleteo en la distancia que no deja de acercarse, la figura estilizada y elegante de un conde que sonríe con un hilo de sangre en la comisura de sus labios: esa es la imagen que el cine y la literatura ha dibujado del conde Drácula.

Por Redacción Cultura

El castillo Poenari albergó a Vlad Tepes cuando luchó contra los otomanos.
El castillo Poenari albergó a Vlad Tepes cuando luchó contra los otomanos.

El mito del vampiro más famoso de la historia tiene su origen en los libros. El conde Drácula es una obra del escritor irlandés Bram Stoker, de 1897, que daba a conocer de manera popular el vampirismo.

Pero su historia se remonta muchos años atrás. La leyenda comienza con el príncipe de Valaquía —sur de Rumania—, Vlad Tepes, hijo del Emperador Drăacul (1431-1476), que luchó contra las hordas provenientes del imperio Otomano.

El príncipe, cansado del acoso de los invasores, ideó un plan para asustarlos. En todo su territorio plantó estacas en las que ensartó los cuerpos de los otomanos caídos en batalla. De allí su fama de sangriento, situación que Stoker tomó para retratar al Conde Drácula.

El origen

Imaginar al conde Drácula es imposible sin que este habite un lúgubre y oscuro castillo. Pero, si el conde como tal es un ser de ficción, ¿existió su castillo? El príncipe Vlad Tepes sí habitó un castillo y aún se puede visitar.

El castillo Poenari se encuentra en Transilvania, una región centro-noroccidental de Rumania. Esta fortaleza se construyó a comienzos del siglo XIII por gobernantes de Valaquia. Alrededor del siglo XIV, Poenari fue la principal ciudadela de los mandatarios de Besarabia.

En el siglo XV, Vlad III —o Vlad Tepes o Vlad Dracul—, reparó y consolidó la estructura, haciendo de ella su principal baluarte.



Artistas han tratado de reconstruir a través de dibujos el aspecto que pudo haber tenido el castillo original de Drácula, en Rumania.
Artistas han tratado de reconstruir a través de dibujos el aspecto que pudo haber tenido el castillo original de Drácula, en Rumania.


A su muerte, el castillo quedó poco a poco en desuso y en el siglo XVII fue totalmente abandonado.

Esta fue una estructura totalmente olvidada y a finales del siglo XIX el castillo casi estaba destruido. En la actualidad está abierto al público, para recordar a quien inspirara la leyenda del Conde Drácula.

El falso castillo



El castillo de Bran, y el sitio en el que supuestamente vivió Drácula, solo fue un invento.
El castillo de Bran, y el sitio en el que supuestamente vivió Drácula, solo fue un invento.


El castillo Bran, como la morada de Drácula, es un invento del antiguo dictador de Rumania, Nicolae Ceaucescu (1918-1989), que quiso explotar esa construcción para los turistas. Se decidió por este monumento  porque Poenari (el verdadero sitio) estaba en ruinas. 

La morada  del Conde



Vista de la fortaleza en la que se presume que  estuvo prisionero el Príncipe Vlad Tepes.
Vista de la fortaleza en la que se presume que estuvo prisionero el Príncipe Vlad Tepes.


Muchos son los lugares que se atribuyen haber albergado a Vlad Tepes. El castillo Corvin, en Rumania, mantiene la leyenda que fue una fortaleza en la que Tepes estuvo cautivo por John Hunyadi, líder y regente militar de Hungría.