Escenario

Marino Cattelan retrata la esencia de Guatemala

El fotógrafo italiano Marino Cattelan vio en Guatemala un país diferente y logró a través de su lente captar cada instante que le pareció irrepetible.

Por Ángel Elías

El fotógrafo Mario Cattelan llegó por primera vez a Guatemala en la década de 1980.
El fotógrafo Mario Cattelan llegó por primera vez a Guatemala en la década de 1980.

El artista llegó al país a finales de la década de 1980, como voluntario de una misión italiana que trabajaba con niños huérfanos.

Cattelan es fotógrafo, escritor y viajero. En sus instantáneas se deja inspirar por la belleza de la naturaleza, a través del trabajo, la tierra, la vida y los rituales de la población guatemalteca.

El Instituto Italiano de Cultura abre la exposición de Marino Cattelan como parte de las celebraciones del Año de Italia en América Latina.

¿Cómo nace esa pasión por retratar Guatemala?

Antes de llegar a Guatemala ya había conocido muchos países en el Oriente Medio y el Norte de África. Encontré muchas similitudes: la vida humana, la guerra, el sufrimiento, el trabajo y las costumbres. La diferencia estaba en que en los anteriores viajes no había tenido el tiempo para quedarme a conversar con la gente. Es el contacto directo con la persona que hace posible no solo la imagen perfecta para una foto, sino también una historia verdadera y profunda, y eso es lo que crea momentos únicos.

¿Qué observa en los paisajes y retratos del país?

Los paisajes de esta tierra tienen algo único: la luz y la compleja morfología del territorio, que en pocos kilómetros cuadrados encierra mil posibilidades de enfoque, de composiciones y de perspectivas. En particular, en los retratos encuentro el pasar del tiempo y el alma del ser humano en todas sus etapas y expresiones.

¿Qué tiene de especial Guatemala?

En casi 30 años de vivir aquí hubo muchísimos cambios, pero algo que hace único este país ha quedado igual: el sentido del tiempo. Creo que es la riqueza más grande del ser humano, después de la salud. Uno puede conversar, sobre todo con la gente del campo, pero también con la de la ciudad. El tiempo aquí tiene otro valor, otro peso: se comparte, se disfruta y se vive. En otras latitudes es como si no hubiera tiempo.

¿Qué significa para usted la fotografía?

Creo que todos los fotógrafos tienen un sentido de más, que les permite seguir una conversación con otra persona y captar la expresión más significativa en una fracción de segundo. Puede ser una expresión del rostro, como un momento determinado en una manifestación social. Si queremos captar esa imagen es porque de alguna manera ya la tenemos grabada en nuestros conceptos estéticos.

¿Es de alguna manera, la fotografía, una forma de encerrar la vida en un momento?

Nuestra vida es la secuencia de infinitos fotogramas. Los momentos más importantes de nuestra existencia se quedan en nuestra memoria como una foto importante. Lo mismo pasa para una foto impresa en un papel: un momento importante en la vida de uno.

¿Cuáles son las expectativas que tienen en su muestra?

Antes que nada hacer conciencia de la belleza de las expresiones humanas y los paisajes de este país. Luego invitar a la contemplación de lo que nos rodea y a recuperar más sentido humano, en un mundo demasiado frívolo. La que me ofrece el Instituto Italiano de Cultura es además una inmejorable oportunidad de dejar una huella en esta tierra mostrando algunos de los momentos más mágicos de mi vida en Guatemala.

La cita

La muestra Historias detrás de la imagen: Retrospectiva de Marino Cattelan se inaugura hoy, a las 19 horas, en Instituto Italiano de Cultura, 16 calle 2-55, zona 10. Entrada libre.