Escenario

Música se inspira en el Mesías

La música es parte inseparable de cualquier película, aunque en sus inicios era piezas que se interpretaban en vivo mientras corrían las imágenes, fue en 1927 con El cantor de jazz que los temas compuestos especialmente para la historia se grabaron en la propia cinta.

Por Redacción Espectáculos

A partir de la década de 1930, la música cobró relevancia con la intención de enfatizar las emociones que se generaban en la pantalla.

En la actualidad, una película puede ser recordada por su banda sonora, y los largometrajes que plasman la historia de Jesús son un claro ejemplo de la necesidad de la música para ayudar al espectador a interpretar los sentimientos y las vivencias de los personajes.

En 1973, llegó al cine Jesucristo Superestrella una adaptación del álbum conceptual del mismo nombre que se publicó en 1970, una ópera rock creada por Andrew Lloyd Webber y letras de Tim Rice.

La producción incluye más de 20 canciones que relatan los últimos siete días que vivió Jesús desde la visión de Judas Iscariote, entre estas Heaven on Their Minds, Hosanna, The Temple, The Arrest y The Crucifixion.

Cuatro años después, a la pantalla chica llegó el relato de un Mesías más humano en la serie Jesús de Nazaret, dirigida por el italiano Franco Zeffirelli.

El encargado de reflejar por medio de la música al personaje bíblico alejado de su divinidad fue el compositor francés Maurice Jarre, quien dirigió a la National Philharmonic Orchestra para interpretar 11 piezas escritas especialmente para esta cinta.

Annunciation, Three Kings, Baptism, Salome, Miracle of the Fish, son parte de la banda sonora de esta épica historia.

En 1988, el cineasta Martin Scorsese dirigió La última tentación de Cristo, cuyo argumento se basa en las Sagradas Escrituras, pero se separa del relato bíblico luego que Jesús es crucificado, pues un ángel llega a salvarlo.

Para presentar esta historia, el director confió en el compositor británico Peter Gabriel, que creó 21 canciones que acompañan las escenas, interpretadas magistralmente por músicos de países diversos. Destacan: Stigmata, The Promise Of Shadows y Bread And Wine.

El estadounidense John Debney compuso en el 2004 la música que ambientaría las escenas de la película La pasión de Cristo, de Mel Gibson. La intención no era crear una banda sonora como tal, pero debido al éxito de la película se tomó la decisión de recopilar las obras musicales en un disco, en el que aparecen 15 títulos, entre estos The Olive Garden, Jesus Arrested, Mary Goes to Jesus y Resurrection.