Escenario

Pancho Varona: “Tuve la suerte de hacer canciones y que la canten luego los que saben”

Al incondicional compañero de música de Joaquín Sabina le tocó, en el último disco de él, Lo Niego Todo, participar desde el otro lado de la producción musical, luego de más de 30 años de carrera juntos.

Por Alex Fernando Rojas y Miguel Barrientos

Pancho Varona terminó su gira con Joaquín Sabina y, de inmediato, emprendió un recorrido por México y Guatemala en sus noches sabineras. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
Pancho Varona terminó su gira con Joaquín Sabina y, de inmediato, emprendió un recorrido por México y Guatemala en sus noches sabineras. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Pancho no niega que le dolió estar fuera del proceso musical del último disco de Sabina, pero guarda la esperanza que en la siguiente producción pueda de nuevo ser parte del proceso creativo, como ya lo ha hecho en más de 100 canciones de Joaquín. 

Varona habló en exclusiva con Prensa Libre, a propósito de sus Noches Sabineras, que llegan este miércoles 16 de agosto a Trovajazz, vía 6 3-55 zona 4, Guatemala. Además de lo que podemos esperar de una Noche Sabinera, Pancho cuenta qué sería su vida sin Joaquín, sus influencias musicales y el destino de la música de moda.

La influencia y arreglos que aportas a la música de Joaquín destaca, y se siente tu ausencia en Lo Niego Todo, musicalmente. ¿Cómo fue la experiencia de vivir el parto de un nuevo disco “del otro lado”, con la producción de Leiva?

Fue doloroso, pero un dolor que duró 24 horas, porque soy muy amigo de Leiva y lo quiero mucho. Entendí que Joaquín necesitaba un aire nuevo que no le estaba dando; por suerte se fue con un amigo mío, peor que se hubiera ido con un enemigo, y fue doloroso apenas, ha sido un trabajo muy bueno y felicito a Joaquín y a Leiva.

¿Crees que vamos a poder escuchar un nuevo disco de Joaquín con ese sonido más español al que estamos acostumbrados?

Es posible, no lo sé. Hay gente que dice que Lo Niego Todo es el último disco de Joaquín, yo no estoy seguro. De repente con Leiva –Joaquin Sabina- encontró una veta nueva que explorar, lo que no sé es si volverán a hacer un disco igual, es posible que Antonio –García de Diego—  y yo podamos llevarlo por ese camino, por el momento está muy metido en el mundo de Leiva.

El próximo disco de Joaquín no sé qué sonido tendrá, lo que sí sé es que quiero que lleve alguna influencia mía. Me sentiría muy honrado si Joaquín de repente volviera a incluir una canción mía en sus discos.

Con Joaquín he compuesto 100 canciones aproximadamente y en este disco me he sentido un poco raro de no tener ninguna, un poquito raro, por eso espero volver a hacer una cosa con él.





¿Qué tanto has aportado a la carrera de Sabina y qué tanto él a tu desarrollo como músico?

A mi Joaquín me ha enseñado a leer y escribir, a disfrutar, me ha enseñado a viajar, a todo; a producir discos y hemos aprendido juntos a hacer canciones, la enseñanza ha sido tan grande que no la puedo contar... cambié de gusto musical con Joaquín, antes era más roquero sinfónico y al lado de Joaquín me gustaron más los –The Rolling— Stones y Bob Dylan, a mí Joaquín me aportó muchísimo.

¿Qué tan diferente es Pancho Varona, el músico detrás de Joaquín Sabina, y el Pancho Varona que viaja por el mundo con un show propio?

Es la misma persona, sigo estando detrás de Joaquín, viaje solo o con él. Joaquín se ha significado tanto en mi vida que es inseparable, todo lo que hago tiene relación con él.

Antes era más roquero sinfónico y al lado de Joaquín me gustaron más los –Rolling— Stones y Bob Dylan

El encuentro con Sabina fue en La Mandragora, allá por los 80, pero ¿qué sería de Pancho Varona de no haber coincidido con Joaquín?

Estaría en un sitio mucho más feo, tenlo por seguro. Cuando conocí a Joaquín estaba haciendo la oposición para entrar a un ministerio. Imagina la posibilidad de un ministerio o irme de gira con Joaquín. Con suerte sería un triste funcionario, pero a lo mejor ni siquiera hubiera llegado a eso, menos mal que nos topamos en el camino y nos fuimos juntos.

¿Alguna vez intentaste  ser El Cantante de la orquesta?

No porque soy una persona sensata y yo sé que Dios no me llamó por el camino del canto. Tuve la suerte de hacer canciones y que la canten luego los que saben.

Son más de 100 canciones con Sabina, ¿alguna que te haya dejado marca?

Todas son hijas y todas hijas guapas, pero siempre hay predilección por algunas. En mi santoral tengo Y Sin Embargo, Ruido, Contigo, El Pirata Cojo, Esta Boca es Mía, canciones que me gustan mucho que si me ponen a contarlas no acabaría… yo me quedaría con Peces de Ciudad, Y Sin Embargo, Contigo, El Pirata Cojo, Ruido, El  Rocanrol de los Idiotas… me pongo nervioso solo de pensar… Esta Noche Contigo, Ahora Qué, Pastillas para no soñar, me gustan casi todas.

¿Cuáles han sido tus influencias y que podrías definir en la música que has producido, para Sabina y tantos otros cantantes?

Tengo una banda que juega en la primera división y todas las demás en la segunda división, esa banda son Los Beattles. Ahora mismo viajo con un libro que se llama John Lennon, sigo admirándoles más cada día que pasa. Me bajé 15 o 20 documentales ahorita que me voy de gira y los estoy viendo, es mi gran influencia. Hay otros grupos como –The Rolling— Stones, Police, -Bob— Dylan, pero los Beattles juegan en otra división, son los mejores. Cada día son más originales, cantan mejor, las armonías que hacen con las voces eran increíbles, eran de otro plantea, increíble lo que se inventaron.

Si has vivido varias décadas en el negocio de la música ¿cómo ves los nuevos géneros? Hablamos de las tantas plataformas de difusión y el tipo de producción musical que ahora gusta y se le considera éxito.

Siempre hablo con absoluto amor de la década de los 70 y 80, pero cada vez que lo hago parezco un viejo gruñón. Pienso que la música que se hacía antes era mucho mejor que lo que se hace ahora. En mi país hay una serie de grupos que hacen cosas interesantes, sobre todo con las bandas, a nivel solista no me gusta tanto, pero sobre la corriente de moda, el reguetón y eso a mí me interesa bastante poco, no he terminado de entenderlas y sigo anclado en mi música favorita, no entiendo lo que pasa ahora.

En mi santoral tengo Y Sin Embargo, Ruido, Contigo, El Pirata Cojo, Esta Boca es Mía, canciones que me gustan mucho que si me ponen a contarlas no acabaría

De acuerdo a tu experiencia ¿hacia dónde la música?

Va al carajo (risas)… no sé a dónde va, desde luego va a un sitio que no me gusta mucho. Qué bueno que tenemos memoria, tenemos amigos, como dice la canción de Joaquín, pues nos basamos en la memoria y en los amigos para poder seguir escuchando la música que nos gusta. En nuevas tecnologías tenemos aparatos que almacenan 20 mil canciones. Los que tenemos ya cierta edad, en vez de preguntarnos a dónde va la música, ojalá, no se pierda la memoria y sigan gustándome las mismas canciones de toda la vida.

No me interesa a dónde va la música, eso deben planteárselo los jóvenes que son el futuro de la música realmente.

¿Cómo puede vivir decentemente un productor musical, si ya no es la misma industria de los 80?

Decentemente no se puede vivir, hay que ser un poco indecente, es muy difícil. Ya ahora mismo la piratería y ventas digitales y tecnología ha hecho que la venta de discos caigan en picada y ahora mismo es muy difícil vivir de las regalías. Ha cambiado mucho si no tienes internet que te da un empujón para hacer conciertos y el negocio de los discos cayó y no ha sabido reinventarse, los conciertos en directo son los que mandan, no está mal, a mí me gustaba el disco en vinilo, portada grande, pero a nivel global me interesa el internet y lo que hemos perdido lo hemos ganado por otro.

¿Qué traes preparado para Guatemala con estas Noches Sabineras?

Intento hacer un repertorio muy sabinero en estos conciertos. Llevo con Joaquín 35 años y el 90 por ciento de mi vida y mi repertorio está basado en Joaquín Sabina, pero intento dar tres o cuatro pinceladas de otros artistas, he trabajado para Ana Torroja, Alejandra Guzmán, Hombres G, he tenido una vida más o menos intensa y he tenido la suerte de trabajar con más gente, así que habrá mucho Sabina y tres o cuatro de algo más que enseñarle a la gente de otras cosas que he hecho.

¿Qué esperas de Guatemala?

Se está formando un revuelo bonito alrededor del concierto. Nosotros quisiéramos viajar mucho más a Guatemala pero no hemos ido tantas veces, ojalá se llene la sala, ojalá me reciban como yo a ellos, tengo mucho amor por ese país. Esta emoción es compartida por mí, es mutua y ojalá disfrutemos tanto como parece que vamos a disfrutar.