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08/01/13 - 00:00 Vida

Los mejores amigos están por llegar

Estar presente en el nacimiento de un ser vivo es una experiencia conmovedora, sobre todo si se trata de los hijos de la mascota de la casa; pero esto implica ciertas responsabilidades y algunos cuidados.

Todos los amos desean lo mejor para sus animales, y más si la hembra está a punto de convertirse en madre. Hablar de un parto puede poner nervioso a cualquiera.

“La mayoría de perras madres saben qué hacer en ese momento; es su instinto, pero es conveniente estar con ellas para asistirlas cuando lo necesiten”, explica Silvia de Torón, criadora de la raza akita desde hace 14 años.

“Antes de pensar en cruzar perros, es necesario que la perra esté sana. Debe tener vacunas y estar desparasitada previo a quedar preñada”, explica Lourdes Morales, de la clínica veterinaria San Francisco de Asís.

Lo básico

“No es aconsejable que en el primer celo de la perra, esta quede preñada. Lo ideal es que sea al año y medio, para su primer camada. Después de 7 años —en razas pequeñas— o 5 —en grandes—, tampoco es conveniente que resulten ‘cargadas’”, dice la veterinaria.

Por otro lado, la alimentación juega un factor importante para que la perra tenga un embarazo saludable. “Desde antes del cruce, podemos optar por cambiar el concentrado a uno de cachorro, ya que estos tienen más proteínas y nutrientes que ayudan a la madre a estar en óptimas condiciones”, asegura De Torón.

Asistencia

Una ecografía, a los 25 días después del cruce, determinará que haya embarazo. Este examen también observará la función cardíaca y tamaño de los cachorros.

Luego, conviene preparar el lugar en donde la perra dará a luz a sus crías. Este debe ser una paridera o caja con una extensión amplia en la que se puedan mover, con barandas de al menos 20 centímetros de altura, para que pueda salir sin problema y los cachorros se mantengan dentro de la caja.

La superficie deberá ser recubierta con papel periódico, porque además de brindar calor, es fácil de retirar.

Al nacer, cada cachorro viene dentro de una bolsa, que la madre rompe con los dientes. Luego ella limpia y estimula la respiración del pequeño, lamiéndolo y posteriormente corta el cordón umbilical.

Normalmente, pueden pasar de 20 a 25 minutos en el nacimiento de cada cachorro, pero hay casos en que pueden durar horas.

“La asistencia de parte de los dueños casi siempre será cuando la madre es primeriza y no sabe qué hacer cuando nace su primer cría”, indica De Torón.

Por ello, hay que tener guantes, tijeras estirilizadas, toallas limpias, pachas y sustitutos de leche, ante cualquier urgencia.

Si la madre no actúa al nacer su cachorro, el amo debe romper la bolsa del can, en el lado donde se encuentra la cabeza, y limpiar sus fosas nasales con una toalla para que este puede respirar. Posteriormente debe cortar el cordón con las tijeras, dejando dos centímetros de longitud. Luego se le da el cachorro a la madre para que lo amamante.

“Deben mamar inmediatamente después de nacer, para que aprovechen el calostro, leche rica en proteínas que la madre segrega en estos primeros días”, dice la veterinaria.

Todos los perros abren sus ojos a las dos semanas. Luego de las tres o cuatro, será indispensable el destete.

“La perra empieza a retirarse y se desprende de los cachorros. Es en ese momento en que hay que darles concentrados en papilla, mezclados con agua para que se desliguen de la leche de la mamá. En esta etapa también hay que volver a darle concentrado de adulto —a la madre— para que vuelva a su dieta normal”, dice Morales.

Complicaciones

Las principales causas de problemas en el parto son las distocias; es decir, la dificultad de expulsar a los cachorros ya sea por su tamaño, colocación o malformaciones fetales, así como fracturas en la pelvis de la madre.

“Cuando esto sucede, se puede usar un guante untado con vaselina, para tomar al cachorro y retirarlo suavemente, para no provocarle daño a la madre”, explica De Torón.

Por otro lado, siempre estará una cría que será la débil de la camada, que necesitará de un cuidado especial. En este caso el dueño debe velar porque este se alimente bien desde la mama de la madre o bien, alimentándolo con suplementos de leche para recién nacidos.

POR ÁXEL VICENTE /

Gestación

La madre vive diferentes fases previas y posteriores al nacimiento de las camadas.

Celo

Lo tienen dos veces al año. Se manifiesta con un sangrado durante los primeros días, en los cuales la perra no es receptiva. Después del día 11, esta se puede cruzar con el macho.

Embarazo

Puede durar hasta 63 días. La perra se vuelve más sedentaria y tranquila. Cambia el color de sus mamas a tonos más oscuros, sobre todo si es primeriza. Tiene más apetito.

Señales

Uno o dos días antes del parto, la hembra estará nerviosa, puede segregar leche de las mamas, tener un descenso de un grado  en su temperatura. El día del parto no comerá.

Parto

La perra empieza con sus contracciones una hora antes del parto y segregará líquido de su vulva. Al nacer,  retirará al cachorro de su bolsa, lo lamerá para estimular la respiración y cortará el cordón umbilical.

Veterinario

La visita al médico es esencial para que la camada goce de salud en todas las etapas de su crecimiento.

Al mes y medio hay que llevar a los cachorros a que los vacunen contra el parvovirus, moquillo, hepatitis, leptospirosis y parainfluenza.

Dato

2 meses es la duración del embarazo en los canes.

 

Cuidados

Es preciso tomar en cuenta lo siguiente:

Suele haber elevación de hormonas durante el celo de la perra, por eso se llega a creer  que se trata de un embarazo, y conviene confirmarlo con un veterinario.

El segundo período es el más importante —57  a 63 días—, porque en este  se desarrollan los cachorros.

Razas como el bulldog inglés o  pug, necesitan un parto por cesárea, por el gran tamaño de los cachorros.

Una perra que haya tenido una fractura en la pelvis, también necesitará  cesárea.

Las madres se comen las placentas, pero solo hay que permitir que consuma dos o tres, para que no tenga problemas intestinales.

Las mamas se limpian con algodón, solo cuando están sucias.  Cuando son razas con bastante cabello, se recomienda rasurar esa área para que  los residuos de leche no obstruyan la alimentación de las crías.

Si un cachorro, normalmente el débil de la camada, no es amamantado,  se le puede alimentar con sustitutos de leche para prematuros cada dos horas.

Al cortar los cordones umbilicales, estos se pueden desinfectar con tintura de yodo.


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