Vida

La mente atrae prosperidad

La meditación es uno de los poderes internos que se emplean para generar energía positiva y atraer equilibrio emocional, espiritual, mental y físico, a fin de que las personas puedan cumplir sus objetivos y tener una vida en armonía.

Por POR ÁXEL VICENTE

<p>La meditación necesita práctica y paciencia, pero no debe verse como un esfuerzo mental o físico.</p>
La meditación necesita práctica y paciencia, pero no debe verse como un esfuerzo mental o físico.

Se puede meditar en un ambiente silencioso, con música o en situaciones conscientes en las que se logra la soberanía del ser. El fin de año se acerca y con ello se vienen nuevos propósitos para construir un próspero 2014. “La energía positiva es la que nos da el fervor y la luz para confiar en nosotros y eso es fundamental para cumplir nuestras metas. Hay personas que sienten culpa y depresión por lo que hicieron mal, y eso les resta la energía vital, pero si nos enfocamos en el significado de nuestra vida, podremos enfocarnos mejor en el futuro”, explicó ayer Anne Bonin, directora de la Universidad Brahma Kumaris, durante El Consultorio, que se transmite martes y jueves por www.prensalibre.com.

Encontrar ese balance es posible a través de la meditación, ya que no solo se trata de relajar la mente, sino de liberar al cuerpo de barreras o afecciones físicas, así como eliminar todos los ruidos de la mente que impiden enfocarse en lo que el ser humano desea.

“La contemplación del entorno interior y exterior desecha lo negativo. Es el arte de vivir en equilibrio, para ser felices y vivir en paz. Con ella, el ser empieza a tener dominio de la mente, los pensamientos y las emociones”, comentó Bonin.

Paz interior

La introspección puede llevarse a cabo a cualquier edad y en cualquier espacio, y permite que la conciencia elimine todos los pensamientos negativos, con el objetivo de experimentar la calma y la tranquilidad.

El primer paso, según Bonin, es saber escuchar, para luego concentrase en un tema específico y quitar de la mente imágenes y palabras.

“Por ejemplo, si uno quiere sentir paz, piensa en ella y la empieza a sentir porque uno está escuchando y observando internamente. Es así como la meditación lleva al ser humano de un pensamiento a una experiencia. Esa práctica hace que uno se libere y sienta amor”, dijo la experta.

Antes de lograr ese estado de serenidad, es necesario que la persona sea sincera consigo misma. “Todos tenemos objetivos materiales y tangibles, pero es importante la intención que hay con ellos. Si somos materialistas y tenemos avaricia solo lograremos degradación. Si hay claridad en la mente podemos cumplir con esos objetivos”, refirió Bonin.

Nuevo amanecer

El 2014 es una nueva oportunidad para empezar proyectos o concretar metas encaminadas, pero antes hay que plantearse objetivos claros. Es importante que cada quien piense en sí mismo y guarde en el interior buenas actitudes, ideas puras y pensamientos positivos para el prójimo.

“El próximo 31 de diciembre, es necesario tomarse un espacio de silencio para felicitarnos, abrazarnos y apreciarnos. Hay que generar respeto hacia nosotros, pues eso permitirá conectarnos con la fuente suprema de felicidad, y así lograr el cambio que deseamos”, recomendó Bonin.

CONSEJOS

La felicidad está en el interior, y para encontrarla hay que tomar en cuenta ciertos aspectos que se incluyen en esta nota.

La confianza propia genera un cambio positivo.

Proyectar el futuro es fácil, ya que son páginas en blanco en las cuales uno decide qué escribir y qué metas se desean lograr.

El equilibrio es posible si se nutre de igual manera el área física, mental, emocional y espiritual. Esta última es la más importante para la estabilidad, pero es la más descuidada. Se puede fortalecer mediante la religión y los grupos de meditación.

La concentración permite que una persona se sienta plena y en armonía.

Los sentimientos de culpa solo hacen que las personas se sientan víctimas del destino y se encierren en energías negativas. Pensar positivamente permitirá el cambio adecuado en la existencia.

Las buenas actitudes son necesarias para lograr la estabilidad. Estas deben ser puras y sinceras.