Moda y Estilo

Madame Carven, la diseñadora de las mujeres pequeñas

Madam Carven, falleció esta semana a los 105 años, era considerada como la gran diseñadora de las mujeres de talla menuda, para las que durante medio siglo creó vestidos impactantes y femeninos.

Por París/AFP

Una imagen tomada el 11 de enero 2002 muestra Madame Carven, fundador de la casa de moda Carven, posando con su perro Naza en su casa de París. Ella fue una fuerte impulsora de la adopción de la moda posguerra francesa. (Foto Prensa Libre AFP).
Una imagen tomada el 11 de enero 2002 muestra Madame Carven, fundador de la casa de moda Carven, posando con su perro Naza en su casa de París. Ella fue una fuerte impulsora de la adopción de la moda posguerra francesa. (Foto Prensa Libre AFP).

Carmen de Tommaso nació el 31 de agosto de 1909 en Chtellerault, Vienne, sureste de Francia, y se hizo llamar Carven al abrir una tienda con este nombre en mayo de 1945, en los Campos Elíseos de París, especialmente dedicada a las mujeres menudas que como ella median 1.55 centímetros y no encontraban ropa a su gusto.

Uno de sus primeros modelos, un vestido de escote abierto estampado en finas rayas verdes y blancas, colores que luego serían su firma, fue bautizado Mi marca y tuvo un éxito inmediato.

Los diseños de Carven se caracterizaron por acentuar la silueta de las mujeres pequeñas

Un año más tarde, lanzó un perfume que daría la vuelta al mundo. Así nació el estilo Carven, fresco y alegre, florido y colorido. Cintura de avispa, falda amplia y escote generosos, gustaba mucho a las chicas jóvenes, del primer baile al casamiento.

Más allá de pasarelas

Esta ex estudiante de Bellas Artes dio a conocer sus colecciones mucho más allá de París. Sus modelos dieron la vuelta al mundo. De Brasil, Egipto o Australia, importó ideas y telas inéditas al universo de alta costura.

Por considerar que las azafatas estaban mal vestidas, creo Carven Uniforme y rediseñó los atuendos de varias líneas aéreas. Abandonó la profesión en 1993, a los 84 años. Antes de morir, legó al Louvre una importante colección de muebles y objetos de arte del siglo XVIII.

Las prendas de Carven buscaban mostar la sensualidad y el buen gusto de la mujer pequeña.