Salud y Familia

Es momento de pedir perdón y reconciliarse

El júbilo y la alegría de la Navidad pueden opacarse cuando existen  resentimientos que no han sido sanados, por lo que hoy es el día idóneo para  volver a gozar de la armonía  mediante el ofrecimiento y la aceptación del perdón que les dará paz espiritual.

Por Brenda Martínez

La Navidad debe unir a la familia 
para dejar atrás rencores.
La Navidad debe unir a la familia para dejar atrás rencores.

Muchas veces es difícil determinar quién es la víctima y quién es el ofensor. Lo importante es que las dos partes manifiesten sus sentimientos y su buena voluntad para llevar una mejor relación, sugiere el psicólogo  Andrés G. Asturias.

Entre las causas de conflictos está el maltrato físico  o emocional, rivalidades entre hermanos, relaciones disfuncionales,  o por ambición de herencias, expone el psicólogo Antonio Rivera. También está la infidelidad, celos, desamor o palabras o gestos que se malinterpretan.

Indagar

Hay que analizar los motivos de la ofensa  porque a veces se magnifican las situaciones debido a que el  ego ha sido ofendido. Se debe aceptar la naturaleza humana errática en sus acciones y  tolerar las diferencias de pensamientos y creencias,   aprender a ceder cuando es necesario. 

Para ofrecer o aceptar el perdón es importante enfocarse en los beneficios que se lograrán, entre estos está disfrutar de una mayor unidad y apoyo familiar, tranquilidad y libertad para expresarse, dice Asturias.

El perdón y la conciliación deben darse lo antes posible, a fin de evitar que el conflicto se agrave. A su vez, los otros familiares pueden tomar partido y formar coaliciones.

Seguir resentido intoxica a la persona y desencadena  enfermedades o dolencias. Existe una correlación psicofisiológica que demuestra  que albergar resentimiento enferma al cuerpo y genera emociones como ira y molestia anímica, añade Rivera.

“Aceptar el perdón, al dejar atrás cualquier resentimiento, es la mejor forma de acercarnos a Dios, y de liberar nuestro ser y nuestra alma de ataduras que nos encadenan a pasiones negativas que nos  impiden vivir felices”, refiere la psicóloga María del Rosario Lemus.

“El perdón es un proceso difícil de lograr, al cual llegamos por convicción  luego de una iluminación en nuestro pensamiento y sentimiento. Es el mejor regalo que podemos dar y darnos”, añade Lemus.