Salud y Familia

Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud Digestiva

Cada 29 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Salud Digestiva, fecha oportuna para recordar la importancia de el sistema digestivo para nuestro organismo, por lo que conviene adoptar un estilo de vida saludable y llevar controles preventivos para conservarlo en buen funcionamiento y así tener una buena calidad de vida.

Por Redacción Buena Vida

El hígado, el estómago, los intestinos, el páncreas, el esófago y la vesícula biliar deben mantener un buen funcionamiento para evitar graves enfermedades. (Foto Prensa Libre, tomada de dreamstime.com)
El hígado, el estómago, los intestinos, el páncreas, el esófago y la vesícula biliar deben mantener un buen funcionamiento para evitar graves enfermedades. (Foto Prensa Libre, tomada de dreamstime.com)

Una idónea salud del sistema digestivo contribuye a prevenir enfermedades digestivas graves como cáncer de hígado, estomacal o colorrectal, entre otros.

¿Cómo funciona?

El aparato digestivo es un complejo sistema de 10 a 12 metros que inicia en la boca y termina en el ano. Está conformado por importantes estructuras y glándulas que, coordinadas, se encargan de la ingestión, digestión, absorción y excreción. Está compuesto por el esófago —tubo de alimento—, el estómago, los intestinos grueso y delgado, el hígado, el páncreas y la vesícula biliar.

El hígado es el órgano más grande dentro del cuerpo.Sus funciones esenciales son procesar los productos alimenticios de la digestión, secretar la bilis, que ayuda en la absorción de los alimentos, mantener el metabolismo de los carbohidratos, grasas y proteínas como la albúmina. En esencia, filtra las sustancias dañinas de la sangre, digiere las grasas de los alimentos y almacena el azúcar que el cuerpo necesita para obtener energía y elimina toxinas.

Anatomía del hígado (Foto Prensa Libre, tomada de wordpress.com)

Aún se desconocen las causas exactas del cáncer de hígado; sin embargo, se han podido identificar los factores de riesgo:

  • Infección por virus de la hepatitis B y C
  • Alto consumo de Alcohol
  • Cirrosis
  • Exposición a aflatoxinas —un tipo de toxinas que pueden ser producidas por un moho que crece en las nueces, en semillas y en las legumbres— en alimentos contaminados.
  • Ingesta de esteroides anabólicos, que son sustancias sintéticas hechas por el hombre, relacionadas con las hormonas sexuales masculinas. (Los físicoculturistas y los atletas suelen consumir esteroides anabólicos para crear masa muscular y mejorar el desempeño atlético).
  • Síndrome metabólico e hígado graso.

Como en muchos otros tipos de cáncer, en el de hígado muchas veces no se presentan síntomas y el cáncer se descubre en algún examen de rutina, cuando el cáncer se encuentra en etapas muy avanzadas.

Algunos de los síntomas son dolor en la parte superior del abdomen, hombro derecho o espalda, indigestión, falta de apetito, náuseas, pérdida de peso, ictericia —color amarillento en piel y ojos—, orina oscura y heces blanquecinas, fiebre, distensión abdominal e hinchazon de pies.

Cáncer colorrectal

Ocupa el tercer puesto como el cáncer más frecuente en el mundo: cada año se contabilizan más de un millón de casos nuevos. A menudo comienza con pólipos (tumores de estructura diversa). Si la persona no se los trata o extirpa, se pueden convertir en cáncer y poner a quien lo padece en riesgo de muerte.

Partes de los intestinos (Foto Prensa Libre, tomada de wordpress.com)

El cáncer de colon no es una enfermedad que se desarrolla de un día para otro; por el contrario, este tipo de cáncer tiene una larga evolución por lo que las molestias se reflejan en una fase muy avanzada de la enfermedad, entre ellas podemos mencionar: cambios en el funcionamiento de los intestinos, diarrea o sensación de tener estómago lleno, estreñimiento, sangre en las heces, cambios en la consistencia de las heces, dolor o molestia abdominal, pérdida de peso sin causa aparente, pérdida de apetito, cansancio constante y vómitos.

Entre los factores más comunes que lo producen está: ser mayor de 50 años, llevar dieta rieca en grasas y pobres en fibra, antecedentes familiares, historial médico de pólipos (crecimiento benigno) de colon o recto, colitis ulcerosa y cáncer de mama, útero u ovario, y estilo de vida sedentario, obesidad y tabaquismo.

Consejos para mantener un sistema digestivo saludable:

1. Evitar alimentos refinados

El consumo de productos con altos contenidos en azúcares y grasas afecta la digestión adecuada.

2. Comer despacio y masticar bien

Masticar los alimentos de manera correcta ayuda a satisfacer el apetito. Las personas que comen rápido suelen comer más de lo necesario y no tienen una digestión eficiente.

3. Saborear la comida

Para tener una digestión sana hay que comer lo que apetece, lo cual producirá ese deseo de saborear y, por lo tanto, de disfrutar de la comida, esto repercute en comer más despacio, salivar más y masticar adecuadamente.

Comer despacio asegura una buena absorción de nutrientes y a que la saliva ayude a la lubricación. (Foto Prensa Libre, tomada de mipielsana.com)

4. Comer relajado

El estrés y las emociones pueden activar las hormonas combativas, las cuales hacen que el organismo se prepare para una acción distrayéndose —momentáneamente— del proceso de la digestión. Posponer la comida si se está enojado, presionado, o molesto.

5. Comer a intervalos regulares

Hacer cinco comidas al día: desayuno, merienda a media mañana, almuerzo, merienda a media tarde y cena. Esta recomendación tiene múltiples beneficios, además de mantener una digestión sana con un sistema digestivo más sano y evitar la acidez y los retortijones por hambre, ayuda a mantener un nivel de glucosa en sangre más estable y a prevenir y combatir el sobrepeso y la obesidad.

6. Aprovechar los nutrientes

Una forma de ayudar al aparato digestivo es consumir alimentos integrales, frutas y verduras frescas que le aportan al organismo fibra, vitaminas, minerales y fitonutrientes.

Las frutas y verdudas contienen gran cantidad de fibra, indispensable para un correcto funcionamiento intestinal (Foto Prensa Libre, tomada de nutricionencasa.com)

7. Eliminar toxinas

Evitar el consumo de alcohol o café, los cuales enlentecen el proceso de digestión y hacen que el hígado y los riñones trabajen de más. El alcohol produce deshidratación. No olvidar beber ocho vasos de agua al día y consumir 30 gramos de fibra al día.

8. Incrementar el consumo de fibra

La fibra es la gran olvidada en la nutrición y es fundamental para el correcto funcionamiento del intestino, ya que aumenta el volumen del bolo fecal ayudando a su evacuación y ayuda a prevenir el estreñimiento. Tambien contribuye a estabilizar los índices de glucosa en sangre y a absorber menos grasa en las comidas.

Por ello, se recomienda una dieta predominante en frutas y vegetales (cinco porciones diarias), y preferir productos integrales.

9. Actividad física diaria

Una persona debe caminar 10 mil pasos diarios para cumplir con el requerimiento de una actividad física necesaria para un óptimo funcionamiento del organismo, el cual no solo ayuda a la digestión, sino que previene la obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, actividades como caminatas, natación, las tareas domésticas o salir a correr con el perro, al menos 20 minutos diarios, no deben faltar en la rutina de cada persona. También es recomendable correr, nadar o ir al gimnasio 150 minutos a la seman, para un adulto.