Salud y Familia

La estimulación temprana fomenta un desarrollo óptimo

Desde que nacemos, toda la información que recibimos, lo que experimentamos y lo que sentimos influye en nuestro desarrollo físico, emocional e intelectual. Por eso, mientras más temprano y con mayor frecuencia estimulemos nuestro cerebro mejor percibiremos el entorno.

Por Alfredo Vicente

El movimiento de brazos de manera lenta y en círculos, y de arriba hacia abajo, fortalece los músculos. (Fotos Prensa Libre, Óscar Rivas)
El movimiento de brazos de manera lenta y en círculos, y de arriba hacia abajo, fortalece los músculos. (Fotos Prensa Libre, Óscar Rivas)

Ese es el concepto que abarca la estimulación temprana, la cual ponen en práctica muchos educadores, terapeutas y padres de familia con sus bebés y niños.

Su fin es potenciar  áreas del lenguaje,  la sensorial y la motora del pequeño a través de juegos, masajes y ejercicios, explicó el martes Karin López, terapeuta de Gymboree,  en el programa El Consultorio, que se transmite por las plataformas digitales de Prensa Libre.

La experta resaltó que aplicar estimulación temprana en la primera infancia también agiliza el aprendizaje del bebé, fomenta su autoestima  y mejora  la manera en que se relaciona con  su entorno.





“La estimulación temprana se practica desde los 0 a los 5 años y mientras antes se haga mejor. Algunas técnicas auditivas y  táctiles pueden  aplicarse desde el embarazo”, comentó López.

¿En qué consiste?

Las principales actividades de estimulación son los masajes corporales,  el movimiento de extremidades, el sonido de los objetos y el seguimiento visual por parte del bebé, todo guiado por un adulto y sobre una superficie suave, plana y cómoda.



Karin López, psicóloga de Gymboree, le da un masaje corporal a Aisha para relajarla.
Karin López, psicóloga de Gymboree, le da un masaje corporal a Aisha para relajarla.


“Es importante que quien vaya a aplicar las técnicas tenga conocimiento de estas o se lleven a cabo en algún centro dedicado a esto”, dijo.

Lo ideal es estimular al bebé   al menos una vez al día, y hacerlo cuando se perciba que esté de buen humor, hasta que él lo permita.

“Los bebés ponen atención cuando escuchan música, por eso si cantamos mientras se aplican las técnicas se relajarán y se divertirán más”, aconsejó la experta.





Recomendaciones

De acuerdo con la terapeuta Karin López, de Gymboree, en los primeros 6 meses de vida  se recomienda poner al bebé, —por períodos de uno o dos minutos— boca abajo y hacerle masaje. Esto desarrolla los músculos que le servirán para gatear.

También es recomendable colocarle al bebé una toallita  o una almohada pequeña enrollada —en su estómago—  cuando está bocabajo para que se sostenga y se fortalezcan los músculos del cuello.





Los bebés necesitan  repeticiones para aprender. “Las actividades no deben ser tan diferentes una de otra cada día”, explicó la experta. La estimulación temprana fortalece  las conexiones neuronales.