Salud y Familia

Los beneficios de la leche de cabra

A diferencia de otros productos lácteos, la leche de cabra tiene alto grado de digestibilidad y se le considera la más parecida a la leche materna.

Por Redacción Buena Vida

Entre las propiedades de la leche de cabra es que se digiere mejor, tiene menor contenido de grasa y es rica en ácidos grasos.
Entre las propiedades de la leche de cabra es que se digiere mejor, tiene menor contenido de grasa y es rica en ácidos grasos.

La leche de cabra es una alternativa mucho más sana, especialmente si se consume entera y de una buena fuente orgánica. El Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada asevera que la leche de cabra posee más propiedades beneficiosas para la salud que la de vaca.

En el artículo publicado en Andalucía Investiga, se segura la leche de cabra “ayuda a prevenir la anemia ferropénica (falta de hierro) y la desmineralización ósea (osteomalacia)”. Se estima que alrededor de 2 por ciento de la leche que se consume en el mundo viene de la cabra, no de la vaca. La mayoría de la gente que bebe esta leche no tiene sobrepeso, ni alergias ni trastornos digestivos.

Es considerada por investigaciones científicas como la leche sustituta a la leche materna, que coadyuva en la recuperación de diversas enfermedades, y uno de los mejores alimentos para ancianos y niños.

Algunos estudios sugieren que uno de los principales beneficios de la leche de cabra es que puede tener propiedades antiinflamatorias. Esa es otra razón por la cual es más fácil para la gente que padece inflamación de colon, beber leche de cabra.

Las cabras requieren mucho menos espacio y alimento que las vacas. Se pueden criar seis cabras en el mismo terreno en el que crían dos vacas.

Es una estupenda opción para la gente que quiere perder peso. Tiene menos grasa y sigue preservando los niveles elevados de proteínas y aminoácidos esenciales que contiene la leche de vaca, además, es rica en ácidos grasos.

La leche de vaca contiene mucha grasa, que puede aumentar la concentración de mucosa. Además, los glóbulos de grasa en la leche de cabra son una novena parte del tamaño de los que se encuentra en la de vaca, por la cual no produce irritación en el estómago.

Es un alimento hipoalergénico para personas que sufren eczemas, asma, catarros crónicos, dolor de cabeza, colitis, úlceras de estómago, dolores abdominales y oclusión epigástrica a causa de la alergia a la leche de vaca o de soja.

Es usada en tratamientos para casos de reacciones intestinales, obstrucción coronaria, alimentación de infantes prematuros, epilepsia infantil, fibrosis cística y problemas biliares.

Los ácidos grasos que contiene esta leche son metabolitamente únicos en la provisión de energía en el crecimiento de los niños, tanto como en efectos hipocolesterolémicos sobre los tejidos por cuanto inhiben los depósitos de colesterol y disuelven el colesterol de los contenidos biliares.

Se ha observado que los niños alimentados con leche de cabra, tienen mayor peso, estatura, mineralización en los huesos y en el plasma sanguíneo una alta densidad en vitaminas A, tiamina, riboflavina, niacina, calcio y hemoglobina.

La leche de cabra tiene un alto poder buferante, por lo que es aconsejada en los tratamientos de úlceras y es utilizada en tratamientos para la osteoporosis, la hipertensión arterial y la arteriosclerosis.