Salud y Familia

Padres que manipulan a sus hijos después de una ruptura

La separación de un matrimonio no es fácil para los afectados y las reacciones que pueden tener éstos respecto a la otra parte pueden ser dañinas, más si hay hijos fruto de esa relación.

Por Sandra Vi

Los hijos pueden sufrir más que nadie un divorcio, especialmente cuando los padres los utilizan para hacer daño al otro. Esto se conoce como Síndrome de Alienación Parental (SAP).

El SAP es un conjunto de síntomas, que se produce en los hijos, cuando un progenitor, mediante distintas estrategias, transforma la conciencia de los niños con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor.

Habitualmente, este fenómeno está desencadenado por uno de los progenitores respecto al otro, tras un proceso de divorcio o separación. También puede estar provocado por una persona distinta del custodio del menor (la nueva pareja, uno de los abuelos, un tío, etc). 

Psicólogos recomiendan que los hijos tengan un ambiente en el cual se sientan libre  de expresar sus sentimientos y sensaciones. (Foto Prensa Libre: e-neurocapitalhumano.org)
Psicólogos recomiendan que los hijos tengan un ambiente en el cual se sientan libre de expresar sus sentimientos y sensaciones. (Foto Prensa Libre: e-neurocapitalhumano.org)

Síntomas:

La psicóloga forense Aida Castro-Conde Barrios da a conocer algunas señales del SAP.

  • El progenitor realiza una campana de denigración, de desaprobación e injurias. Las expresiones verbales oscilan entre el insulto directo y el desprecio pasando por la total indiferencia. Se acompañan de profundo rencor y se proyectan hacia el futuro. Las expresiones de rechazo suelen asociarse a conductas violentas y agresivas, que pueden alternarse con otras de total pasividad y displicencia.
  • Explicaciones débiles, absurdas o frívolas, para justificar el desprecio.
  • El fenómeno del “pensador-independiente”, consiste en que los niños, incluso de corta edad, afirman orgullosamente que sus opiniones son solo suyas, propias, y que nadie les ha influido en lo que sienten.
  • Apoyo y defensa incondicional al padre alienante en el conflicto parental.
  • Ausencia de culpa sobre la crueldad y/o explotación hacia el progenitor alienado, ausencia de remordimiento, con extrema frialdad y dureza afectiva, que contrasta con el mutuo afecto y cariño que había estado presente en la relación paterno filial, estos niños se vuelven insensibles a todos los acercamientos del progenitor que odian.
  • Extensión del odio hacia los amigos y/o familia extendida del progenitor alienado.
Según expertos la pareja con hijos debe aprender a diferenciar claramente dos roles (Foto Prensa Libre: losandes.com.ar)
Según expertos la pareja con hijos debe aprender a diferenciar claramente dos roles (Foto Prensa Libre: losandes.com.ar)

Tipos de alienación según el creador (Gardner 1998)

  1. Ligero: alienación relativamente superficial. Se coopera en las visitas pero los menores están críticos y disgustados. No siempre están presentes los 8 síntomas primarios. Comportamiento básicamente normal en las visitas. Vinculo fuerte y saludable con el progenitor alienado.
  2. Moderado: la alienación es más importante. La campana de denigración puede ser casi continua, sobre todo en los momentos de transición en las visitas. Los 8 síntomas suelen estar presentes. Durante las visitas tienen una actitud oposicionista y pueden incluso destruir algunos bienes paternos.
  3. Severo: Las visitas pueden ser imposibles. La hostilidad de los hijos es muy intensa, puede llegar a la violencia física. Los 8 síntomas están presentes con total intensidad. Si se fuerzan las visitas muestran un continuo comportamiento oposicionista y destructivo. 

Definición

En el año 1985, el médico estadounidense Richard Gardner definió por primera vez el Síndrome de Alienación Parental (SAP). Lo anterior, fue realizado en un litigio entre dos padres por la custodia de sus hijos en común y en el marco de un divorcio.

Gardner,  definió dicho síndrome como un trastorno infantil cuya manifestación primaria sería la campaña del niño en contra de uno de sus padres; una “campaña” sin justificación aparente. Lo anterior, según el autor, sería el resultado de una programación de adoctrinamiento del otro padre y de las propias contribuciones del niño para la denigración del padre en cuestión.