<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<?xml-stylesheet title="XSL_formatting" type="text/xsl" href="https://www.prensalibre.com/wp-content/themes/ux_prensalibre/assets/feed-styles/header.xsl"?>    <rss version="2.0"
         xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
         xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
         xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
         xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
         xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
         xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
         xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
            >

        <channel>
            <title>TASSO HADJIDODOU | Página 1 | Prensa Libre</title>
            <atom:link href="https://www.prensalibre.com/author/tasso-hadjidodou/feed/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
            <link>https://www.prensalibre.com</link>
            <description>..</description>
            <lastBuildDate>Tue, 07 Apr 2026 04:18:21 -0600</lastBuildDate>
            <language>es-GT</language>
            <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
            <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
            <generator>https://wordpress.org/?v=6.8.5</generator>

<image>
	<url>https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2019/01/cropped-PLico.png?quality=52&#038;w=32</url>
	<title>TASSO HADJIDODOU | Página 1 | Prensa Libre</title>
	<link>https://www.prensalibre.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">151997395</site>                    <item>
                        <title>Cuarto mundo y Joseph Wresinski (V)</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/cuarto-mundo-joseph-wresinski-0-616138398/</link>
                                                <pubDate>Mon, 26 Dec 2011 06:00:00 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2011-12-26T00:00:00-06:00">26 de diciembre de 2011</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/cuarto-mundo-joseph-wresinski-0-616138398/</guid>
                                                    <description><![CDATA["Tienen que tener buena refacción, más que antes y más abundante.  No  debe la destrucción de su universo traumatizarlos", dijo.   Cuando han  tenido que atravesar varias veces la ciudad que están  demoliendo.  Una  demolición que dura varios meses. Rodeada de esos patojos,  donde parece muy grande a la par de ellos, camina con su pequeño mundo  las calles vecinas,  donde todo quedó como antes, donde los árboles  crecen rectos y alegres, donde las flores sonríen siempre. Al final  del año, Georgette ganó su apuesta.]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<img width="600" height="400" src="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/4fc37c56-ee2b-455f-9ff3-f00efc209c0f.jpg?quality=52&amp;w=600" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="Tasso Hadjidodou" srcset="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/4fc37c56-ee2b-455f-9ff3-f00efc209c0f.jpg 600w, https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/4fc37c56-ee2b-455f-9ff3-f00efc209c0f.jpg?resize=150,100 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" loading="lazy" decoding="async" /><p>A pesar de los  bull-dozers          (aplanadoras) a pesar de las destrucciones, a pesar del miedo.  Las experiencias demostraron que ningún niño había fracasado en su inteligencia y los que tenían la edad pudieron entrar en  la maternal.  </p>
<p>¿Será que esos  patojos  recordarán&#x85; a Georgette?  ¿Será que recordarán todo lo que se necesitó de imaginación, de ternura, de valor, para mantenerlos así&#8221;sostenidos&#8221;.  Tal vez encontraran a Georgette, pero no se puede perder tanto amor, tal vez serán hombres y mujeres. </p>
<p>     Una mujer habla y lo que dice es: &#8220;Se balancean  alrededor de un gran banano.  Mi árbol se parece a la nariz de Cyrano de Bergerac con un pañuelito encima.  Mi árbol se parece a un sombrero de bruja que dispara fuegos artificiales&#8221;.     </p>
<p>    Recordándome del niño que me decía un día  &#8220;Sabe, usted quiere mucho a mi mamá&#8221;.  Pensé que la idea no le surgió de un golpe y que esto galopeaba en su corazón y lo quería decir.  Me recuerdo que había llorado en  clase, no ante todo el mundo por supuesto, pero sí solo en su rincón.    Había llorado por que no entendía lo que decían alrededor de él.  En la escuela, rara vez entiende lo que dicen.  ¿Cuándo podrá lograrlo?  En la clase nunca se habla de la asistente social que viene a visitar a mamá y la asusta.  No hablan de la joven vecina que fue colocada en un puesto madre, que insulta a  su propia madre  porque le fueron retirados de la escuela a sus propios hijos.  &#8220;Sabes, quiero mucho a mi mamá&#8221;. Piensa casi en alta voz.  Pero en la escuela, ¿Por qué nunca habla de la caja que debe hacer circular y de los policías que circulan siempre en la ciudad y de todos los enfermos que son como su padre y que no pueden trabajar?     </p>
<p>     En la escuela es como una tarjeta postal.  Todo está ordenado.  Nada se mueve.  ¿Por  qué esas lágrimas escondidas?  Está soñando con su padre y con su madre también.    No será  porque en el patio la gente dijo &#8220;Tu hermano es un ladrón&#8221;.  &#8220;Es cierto porque se llevó un carro para divertirse&#8221;.  &#8220;¿Por qué los compañeros  son tan malos?  ¿Por qué se burlan de su ropa?  Alguien dijo: &#8220;Yo iré de vacaciones, mis vacaciones serán inolvidables&#8221;.  &#8220;Él gritó, otro&#8221;. Dijo uno: &#8220;Voy a ir a la playa&#8221;, y el otro, &#8220;en la colonia&#8221;.  Otro gritó: &#8220;Iremos donde mi abuela&#8221;.  Habló de los bueyes, de los caballos, hablo de los terneros, de los patos.  Sobre su banco, el patojo piensa &#8220;Que lindo el campo&#8221;.   Ve campos, árboles.</p>
<p>     Se escucha la voz de una mujer diciendo: El If es una persona que se despierta y se estira.  Sus ramas se levantan.  Pone sus hojas verde claro y con las canicas rojas en la punta de sus zapatos juega.   Para él las vacas deben ser azules, deben ser pintadas en azul.  Porque vacas con color vino tinto que tienen el color de los ojos de su madre.  Cuando crecerá, se va a casar con una  chica que va a tener grandes ojos azules.</p>
<p>Continuará</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="Cuarto mundo y Joseph Wresinski (V)" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                        <media:content url="" medium="image"/>
                                                                                                <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">212500</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>Cuarto mundo (IV)</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/cuarto-mundo-iv-0-611938819/</link>
                                                <pubDate>Mon, 19 Dec 2011 05:46:34 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2011-12-18T23:46:34-06:00">18 de diciembre de 2011</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/cuarto-mundo-iv-0-611938819/</guid>
                                                    <description><![CDATA["&#x85;Los llevé hacia la cocina donde no quedaba ni una huella de comida, solo un olor de cocina.]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<img width="600" height="400" src="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/db13d318-a897-40f0-bf5f-dc416a72bf3b.jpg?quality=52&amp;w=600" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="Tasso Hadjidodou" srcset="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/db13d318-a897-40f0-bf5f-dc416a72bf3b.jpg 600w, https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/db13d318-a897-40f0-bf5f-dc416a72bf3b.jpg?resize=150,100 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" loading="lazy" decoding="async" /><p>Estos últimos días los niños habían recogido todo, raspado hasta el fondo de la despensa, de tal forma que la hora del almuerzo ya no estaba más en nuestra casa,  sino en  la casa de los vecinos.</p>
<p>     Los vecinos nos habían acogido sucesivamente, alimentándonos, y quejándose de la partida de mi marido.  Atribuían la culpa a uno o al otro.  Haciendo caso omiso del desempleo.  Como si el hambre no iba a fastidiar nuestros intestinos.  Como si la vergüenza no había aparecido.</p>
<p>     Ahora desaparecía el silencio.  Estábamos allí uno sentado y el otro parado.  También yo sufrí&mdash;dijo el marido&mdash;. Y nosotros también &mdash;dijo la mujer&mdash;. Trabajé&mdash;dijo el hombre&mdash;.  Entonces le dijo la mujer: ¿Tienes dinero?   De repente comprendió la mujer que si él partía quedaría ella en su lugar, pero sin dinero.  Que ella tendría que suplir todas las necesidades.  Que ella tendría que pedir limosna aún cuando se negara a hacerlo, ya que los niños deben comer.  Entonces, estalló en llanto.  ¿Sabes que vendí una lata de arvejas para escribirte?  Esa lata era un símbolo,  el grito de la desesperación, el signo de apoyo que me había dado la vecindad.  Venderla fue el símbolo de  amor de una mujer para con su marido que deja con ello el sufrimiento y  la vergüenza por un lado.   De nuevo no hablábamos.</p>
<p>Habíamos dicho todo. Cualquier palabra sobraba.  Cuando me despedí, sabía que él ya no se iba.      Ahora el marido debe considerarse lo suficientemente fuerte  para hacer caso omiso de las burlas de la vecindad porque cada uno se dio mutuamente amor.</p>
<p>      En la puerta de la calle la niña de siete años no soltaba mi mano.  Me apretaba la mano, para decirme gracias.  Y yo pensé en la lata de arvejas vendida por un poco más de unos francos a fin de comprar un sello postal para escribir al hombre que había huido de su familia.  Para pedirle que volviera, que era todavía amado.  ¿Esta declaración de amor la habrán oído los patojos?  Creo que no necesitábamos esta prueba y lo sabía, era evidente que nosotros sus padres nos queríamos&#8221;.</p>
<p>Se escucha la voz de una niña que dice: &#8220;Sueño que esta casa es mi castillo, es grande, grande, grande.  Era un castillo en el que estamos todos, yo, mi hermana Monique, mi hermana Katherine, Sylvie, Corine, Natalie, mi madre y  mi padre, y además mi abuela, mi abuelo, mis tías, mis tíos, se me olvidó decir mis tres tías, mi otra abuela, mi otro abuelo, y que mis tías pusieron guardianes para cuidar el castillo,  la familia y también a otros guardianes.</p>
<p>     Los niños están alrededor de Georgette, se pegan a ella y son como violetas que se unen al musgo.  Once patojos.   Jacques dice: Tengo frío, y Claudine dice: Es un fracaso. Lo que está mal es la ciudad que se destruye como barracas.  Cada barraca que se destruye deja un vacío quedándose en su sitio sembrada sobre sí misma acumulando una gran cantidad de cachivaches, entre ellas láminas oxidadas, pedazos de madera, ripio y montón de basura.  De este universo los niños tienen miedo.  No hay que asombrase si estos niños detestan su ciudad.  Felizmente está papá y mamá, los hermanos y las hermanas.  Sin embargo, los patojos no siempre quieren a su familia en general. Continuará.</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="Cuarto mundo (IV)" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                        <media:content url="" medium="image"/>
                                                                                                <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">212036</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>Cuentos escogidos de Rafael Arévalo Martínez (IV)</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/cuentos-rafael-arevalo-martinez-iv-0-397760263/</link>
                                                <pubDate>Mon, 27 Dec 2010 06:00:00 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' loading='lazy' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2010-12-27T00:00:00-06:00">27 de diciembre de 2010</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/cuentos-rafael-arevalo-martinez-iv-0-397760263/</guid>
                                                    <description><![CDATA[Y de nuevo afirmo que si no llegó aquella noche a su casa el extraño  suceso del aparecimiento de la fiera no se verifica, porque en todo  hombre hay una capa que encubre su hieroglífico, una tela que  viste el  animal, y cuesta al espectador atravesarla con los ojos del alma y ver a  la bestia encubierta; pero el dolor la atenaceaba aquella noche entre  las sombras equivocadas; el dolor había puesto un cerco alrededor de sus  ojos; el dolor acentuaba la cuadratura de su mentón; el dolor hinchaba  todo su rostro.]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<img width="600" height="400" src="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/c958cd24-9824-4b4b-8a26-04a7387c3f07.jpg?quality=52&amp;w=600" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="" srcset="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/c958cd24-9824-4b4b-8a26-04a7387c3f07.jpg 600w, https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/c958cd24-9824-4b4b-8a26-04a7387c3f07.jpg?resize=150,100 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" loading="lazy" decoding="async" /><p>¡Oh! ¡qué hábil modelador es el dolor! La pena actuaba en el astral y hacía surgir su cuerpo de pasión: su kamarupa. Modelaba la dúctil materia y me entregaba su forma viva y radiante. Y vi así a la leona, a la hermosa leona que hay en usted. De momento, todavía vacilé. Era demasiado inquietante aquella visión de su signatura, explicaba demasiadas cosas, para que mi espíritu desconfiado aceptara su precioso hallazgo. Temblé como el buscador de tesoros subterráneos que, al fin, ve aparecer, de entre las capas, presiente en la tierra removida, una argolla; y  presiente una caja o ve la caja misma, y muere de expectación y de deseo. </p>
<p>Pero no contaba con el huésped desconocido y misterioso, con el demonio interior que a veces me posee. Apenas entré a su vivienda y le hablé, fui de nuevo víctima de mi embrujo, de su sortílega presencia, y ya no pude salir. Usted  me fascinó. Como de costumbre, sus sencillas palabras: No se vaya; me encadenaron a usted. Estaba tan cansado, que me eché en el lecho, a su lado, en el lecho donde usted lloraba, presa de un gran dolor, convulsionaba su magnífico cuerpo de leona, mientras un trágico signo maculaba su rostro. ¿Se acuerda? La padecí como una calentura /  o como  se padece una obsesión. / Si prosigo sufriendo su presencia hubiera muerto yo&#8221;. Se acuerda? Estaba muy cansado, repito, aquella noche. Siento la fatiga de deus que me fatiga.  La padecí como una calentura. Necesité huir de mí mismo. Arrojé al mar la llave que abre su puerta. Pensé que un buen libro es también un estupefaciente: Un nepente, como diría Rubén; &#8220;Y recordé que usted me había repetidas veces  ofrecido y entregado. Ella, de Rideer Haggard; y que yo siempre lo dejé olvidado en su sala, porque usted me llenaba de tal forma que no tenía tiempo para leer.  Entonces decidí pasar solo por un momento a su casa con dos objetos: El referido de pedirle ella, de Rideer  Haggard; y el de avisar que aquella noche faltaría a la cita.</p>
<p>Pero no contaba con el huésped desconocido y misterioso, con el demonio interior que a veces me posee. Apenas entré a su vivienda y le hablé, fui de nuevo víctima de mi embrujo, de su sortilegio presencia. Y ya no pude salir.  Usted me fascina. Como de costumbre, sus sencillas palabras: &#8220;No se vaya;  me encadenaron a usted&#8221;.</p>
<p>Estaba tan cansado que me eché en el lecho, a su lado, en el lecho donde usted lloraba, presa de un gran dolor, convulsionando su magnífico cuerpo de leona, mientras un trágico signo maculaba su rostro. ¿Se acuerda? Y entonces, al fin &mdash;porque el débil espíritu del hombre da tras pies&mdash;, la vi como una hermosa leona echada.  Si a pesar de mi cansancio de muerte no llegó aquella noche a su casa&mdash; conducido por el espíritu, que me llevaba de la mano, talvez nunca hubiera sabido su terrible hieroglífico.  Pero el caso es que llegué.   Y la vi.   El dolor desencajaba su rostro.  La fuerte mano del dolor había borrado el frágil sello de la mujer, y sólo quedaba la cabeza de la leona en el rostro antes humano.  Le repito que era obra del dolor.  (Continuará)</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="Cuentos escogidos de Rafael Arévalo Martínez (IV)" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                        <media:content url="" medium="image"/>
                                                                                                <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">214691</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>Cuentos escogidos de Rafael Arévalo Martínez (III)</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/cuentos-rafael-arevalo-martinez-iii-0-393560662/</link>
                                                <pubDate>Mon, 20 Dec 2010 07:22:17 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' loading='lazy' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2010-12-20T01:22:17-06:00">20 de diciembre de 2010</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/cuentos-rafael-arevalo-martinez-iii-0-393560662/</guid>
                                                    <description><![CDATA["La signatura de la Esfinge (narración de  J. M. Cendal, profesor  universitario). Hic sunt leones (De los mapas antiguos). Apenas concluí  mis abluciones matinales, escribí a Elena la carta que llevó un propio.]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<img width="600" height="400" src="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/5fa9ec6d-0e8f-4534-a008-dc75fd652e21.jpg?quality=52&amp;w=600" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="" srcset="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/5fa9ec6d-0e8f-4534-a008-dc75fd652e21.jpg 600w, https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/5fa9ec6d-0e8f-4534-a008-dc75fd652e21.jpg?resize=150,100 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" loading="lazy" decoding="async" /><p>Me estremecía de comprensión y de deseo de comunicarme con la extraña y bella mujer, al escribirla.   La carta decía: Guatemala, 22 de enero de 19&#8230; Mi temerosa amiga: Ya se cuál es su signatura, definitivamente. Ya conozco la clave de su trágica vida, que lo explica todo. Su hieroglífico es el de leona. Corro a visitarla en cuanto pueda.  J. M. Cendal.</p>
<p>&#8220;Breves instantes después estaba con Elena. Encontré a mi amiga en su lecho, con su hermoso cuerpo de leona cubierto por una bata, y su leonina cabeza, de refulgente cabellera enmarañada, abatida contra las sábanas. Sus magníficos ojos fosforescían en la penumbra de la alcoba.  Aparecía llorosa y enferma. Le explique mi carta.</p>
<p>&#8220;Dulce amiga  &mdash;dije&mdash; me preparaba a buscar en el agua fría alivio para mi cansancio cuando tuve la clara visión de su signatura que explica su vida.</p>
<p>Me turbe tanto que no podía decirle lo que hice inmediatamente después. </p>
<p>&mdash;Ante todo: ¿Qué es una signatura?</p>
<p>Se llama signatura a la primaria división en cuatro grandes grupos de la raza humana. El tipo de la primera signatura es el buey: las gentes instintivas y en las que predomina  el aspecto pasivo de la naturaleza; el tipo de la segunda signatura es el  león: las gentes violentas, de presa, en las que predomina la pasión; el tipo de la tercera es el águila; las gentes intelectuales, artistas, en las que predomina la mente; el cuarto y último es el hombre:  las gentes superiores, en las que predomina la voluntad. Usted es un puro y hermoso tipo de leona. No le doy más detalles porque sería largo de expresarse.</p>
<p>&mdash;Acepto.  Y vi los hermosos ojos brillar de comprensión y de majestad&mdash;. Y ahora, ¿quiere que estudiemos cómo llegué a esta maravillosa visión? Se puede dividir en cinco partes el camino del conocimiento.  Primera parte: la que empieza  con la intuición inicial de cuando me di clara cuenta, en el Teatro Palace, y viendo ambos correr una cinta, de su fuerte naturaleza magnética, que al aproximarse a usted me llenaba de vitalidad y de energía. Segunda: cuando, jugando ajedrez, usted me tomó una pieza con movimiento tan rápido, tan felino, que parecía  el acto de una fiera al caer sobre su presa. Tercera: cuando la concebí como una esfinge. Cuarta: cuando me enseñó su cuadro de &#8216;El León&#8217;. Quinta y definitiva &mdash;la luz deslumbradora&mdash;: cuando llorosa y desencajada por el dolor, echada sobre la alfombra de su cuarto, tuve la clara visión de su trágica naturaleza de leona. Hay más invisibles jalones en este encantado sendero de sombras, en busca de lo desconocido, algunos que ya señalé, y otros que irán apareciendo poco a poco; pero no tienen la misma importancia de los enumerados. </p>
<p>&#8220;Y para manifestárselos ahora a usted, prescindiré  del orden cronológico, y pasaré, por de pronto, al de su importancia, en el que solo quedan dos: cuando usted se me apareció como una esfinge; y cuando toda llorosa y desencajada por el dolor, apareció clara su verdadera naturaleza de leona.</p>
<p>&#8220;Si usted hubiera seguido subordinada a su esposo; si no hubiera obtenido, con el divorcio, la libertad de acción, probablemente yo nunca hubiera podido llegar al conocimiento de su naturaleza leonina; pero, emancipada, usted pudo reconstruir su cueva forestal. Pudo arrendar una hermosa casa, y alhajarla&#8221;.   (Continuará)</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="Cuentos escogidos de Rafael Arévalo Martínez (III)" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                        <media:content url="" medium="image"/>
                                                                                                <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">214354</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>El arte, conciencia del mundo.  De la serie Siglo XX (II)</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/conciencia-serie-siglo-xx-ii-0-322167816/</link>
                                                <pubDate>Mon, 23 Aug 2010 06:12:47 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' loading='lazy' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2010-08-23T00:12:47-06:00">23 de agosto de 2010</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/conciencia-serie-siglo-xx-ii-0-322167816/</guid>
                                                    <description><![CDATA[Sigue "El teatro de Ionesco a la imagen del mundo", artículo firmado por Jacques Brenner, con una foto de Ionesco, al lado.]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<img width="600" height="400" src="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/fc5b848f-c2a9-4a89-b13d-2e00ebebd372.jpg?quality=52&amp;w=600" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="" srcset="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/fc5b848f-c2a9-4a89-b13d-2e00ebebd372.jpg 600w, https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/fc5b848f-c2a9-4a89-b13d-2e00ebebd372.jpg?resize=150,100 150w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" loading="lazy" decoding="async" /><p>Se escribió tanto sobre el Teatro de Ionesco que es difícil mirar este teatro con ojos inocentes, de escucharlo con orejas inocentes. Muchas veces los comentarios impiden soñar con toda libertad y, sin embargo, trata de sueño y de libertad:  se trata de poesía y de invento.</p>
<p>Muchos críticos pretenden explicar las intenciones del autor, dando el sentido de fábulas que nos propone, como si un texto ético fuera un texto en idioma extranjero difícil de traducir exactamente. Para el creador, las cosas suceden de otro modo: es así que tal historia viene a habitar en él, contestando a las provocaciones  del mundo exterior&#8230; Confió frecuentemente Ionesco, al emprender una obra de teatro que  no tenía idea alguna respecto a las fábulas que proponía.</p>
<p> Es así que su imaginación se interesa al crítico&#8230; Ionesco confió frecuentemente que cuando inicia una obra de teatro, él no tiene ninguna idea de cómo va a ser. Lo que interesa  a Ionesco es la condición humana, que las revoluciones sociales o políticas    solo lograrían mejorar parcialmente. Él no cree que una revolución pueda cambiar algo de la naturaleza del mundo: no cree que el hombre ya no ame o ya no tema a la muerte. Con temas fundamentales base de sus obras, busca la ilustración de sus obras en sí mismo. Dice: &#8220;Cada uno es todos los demás, es en lo más profundo de mí mismo, de mis angustias, de mis sueños, es en mi soledad que hay más probabilidad de reencontrar lo universal, el lugar de encuentro&#8221;.</p>
<p>&#8220;Ionesco es un poeta, debido a que, en su soledad, son las imágenes que lo visitan, a veces burlonas, a veces trágicas. Su teatro está lleno de símbolos, pero la imagen precede el significado. Las ideas aparecen siempre en una forma concreta: nunca nada es esquemático en Ionesco. Tal situación dramática se impone a él, tal escena que va a hacer nace otra escena y todas esas escenas se encadenan en un movimiento cada vez más alerta. Los personajes no son los únicos a jugar un papel: los objetos empiezan a vivir y la puesta en escena misma se anima. El teatro de Ionesco o los misterios de la encarnación&#8230; Si Ionesco no se preocupa del significado político de sus obras, no se preocupa tampoco de sicología, ni de lógica.</p>
<p>Ionesco nos escribe los estados de conciencia que hicieron nacer cada obra. Habla primero del sentimiento de evanescencia de las cosas: &#8220;Cada uno de nosotros, dice, pudo sentir en algún momento que el mundo tiene una sustancia de ensueño que las aprieta, ya no tienen espesor: nos parece ver a través de todo&#8221;.</p>
<p>&#8220;Nada tiene importancia fuera de maravillarse de ser&#8221;.  Es la sensación que da vértigo&#8230;</p>
<p>&#8220;Las palabras, hace un rato, burbujas de jabón, retumban como piedras. Es para sensibilizarnos a este fenómeno que Ionesco en su obra las transforma en objetos: los hongos crecen en el apartamento de Amadeo, docenas de tasas de café aparecen hasta servir café a tres personas&#8230; Ionesco denuncia un universo invadido por la materia&#8230;</p>
<p>Nunca habrá suficientes sillas para los invitados, invisible de un guardián de faro, los muebles del nuevo inquilino se multiplican en el curso de su mudanza al punto de invadir toda la casa, toda la ciudad&#8221;. (Continuará)</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="El arte, conciencia del mundo.  De la serie Siglo XX (II)" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                        <media:content url="" medium="image"/>
                                                                                                <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">224622</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>TASSOLILOQUIOS &#8211; El niño que quería ser Tintin (y II)</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/tassoliloquios-nino-queria-tintin-ii-0-179382076/</link>
                                                <pubDate>Mon, 28 Dec 2009 06:00:00 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' loading='lazy' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2009-12-28T00:00:00-06:00">28 de diciembre de 2009</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/tassoliloquios-nino-queria-tintin-ii-0-179382076/</guid>
                                                    <description><![CDATA[]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<p>El capítulo cuatro inicia así: &#8220;Desde lejos veo a Félix en la puerta de &#8216;Golosinas&#8217;, quien me pregunta:  &#8216;¿Qué te pasa chaval? Vaya pinta que traes&#8217;. Entramos en la tienda del señor Plans. &#8216;¿Te gusta Tintin?&#8217;, me preguntan. Y, después,  el capitán Haddock, Milú, Tintin y yo  estamos dando un paseo por el bosque de Moulinsart  cuando oímos  llorar a una niña, una gitanilla que se ha perdido. Tintin y yo la ayudamos y la acompañamos. &#8216;Voy  a hacer todo lo posible para que las cosas me vayan mejor y todos me miren como a los otros niños que no son tan tontos como yo. Eso es lo que haría Tintin&#8217;. &#8216;Pero ¿qué haría Tintin en mi lugar? Tendré que ser tan valiente como él y actuar. Mi madre dice siempre que hay que enfrentarse con la situaciones más difíciles sin miedo, que es la única forma de superarlas&#8217;. El grupo entero mira el portal de ese hombre al que llaman Gordo, pero que ni es gordo ni nada. Lo que pasa es que se empeñan en llamarlo así. Emprendemos el camino de vuelta tranquilamente, casi sin hablar. Pienso en decirle que le he comprado un regalo, pero creo que no es el mejor momento. O, a lo mejor, es que no me atrevo&#8217;.Ahí están &mdash;dice de repente, señalando la tienda de caramelos. Efectivamente, delante de Golosinas está todo el grupo. En cuanto nos ve, Julita se acerca corriendo hacia Leticia y la abraza. &mdash;¿Cómo   te has escapado?, le pregunta. &mdash;David me ha ayudado,  explica mi amiga. &mdash;Se ha portado como un héroe. &mdash;Sí, como un héroe de Tebeo, dice Gilberto en tono burlón. &mdash;Eso es lo que es, un personaje de Tebeo. Un muñeco.&mdash;No soy eso que tú dices, respondo. &mdash;A mí no me ha tenido que rescatar una chica, como a ti. Esta es una de esas veces que uno se da cuenta de que se ha pasado. Todos se dan cuenta.&#8217;No deberías pelear por tan poca cosa&#8217;, dice Leticia. &#8216;Tintin no haría eso jamás. Nosotros no tenemos ninguna intención de termina estas peleas&#8217;, pienso. Todos salimos corriendo de allí antes de que las cosas se compliquen aún más. Y ahora os dais la mano como buenos amigos &mdash;ordena Leticia. Yo no quiero. Yo sí quiero, responde ella con firmeza. &#8216;Lo siento&#8217;, dice Gilberto. &#8216;Perdóname&#8217;. &#8216;No, perdóname tú a mí&#8217; &mdash;digo con la mirada puesta en el suelo. Eso me frustra más &mdash;dice ella&mdash;. Quiero ver cómo os lleváis bien a partir de ahora&#8217;.Te iba atraer el libro de Tintin que te prometí &mdash;le comento. Pero pensé que a lo mejor te iba a gustar más este regalo. &#8216;Qué es esto?&#8217;, exclama, mientras abre el pequeño paquete que le acabo de entregar. Leticia me mira sorprendida, cuando descubre el frasquito de colonia. &mdash;Vosotros tenéis vuestros problemas y yo tengo los míos. &mdash;Ni pero, ni nada, le respondo cerrando la  puerta.Me quedo solo, pero a gusto. Estoy agotado. Ha sido un día muy duro, posiblemente el más duro de mi vida. &#8216;Creo que ya he empezado a vivir mis propias aventuras en mi mundo, y la verdad es que ha gustado bastante. Y creo que me puede gustar más. Sí, me parece que me va  a gustar estar en este mundo&#8230; aunque sea muy complicado&#8221;.Me meto en la cama y, por primera vez en mi vida, apago todas las luces y cierro los ojos. Pienso en que Leticia estará leyendo en este momento &#8216;la historia de la niña gitana perdida en el bosque&#8217; y que mañana comentaremos. Me parece que a partir de ahora será mucho más divertido leer las historias de Tintin si a Leticia también le gustan. Sí estoy convencido de que vivir en este mundo va a resultar muy divertido a partir de ahora. ¡Qué canto de fe en el futuro! Este cuento se ha acabado&#8221;.</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="TASSOLILOQUIOS &#8211; El niño que quería ser Tintin (y II)" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                                                                    <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">215485</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>TASSOLILOQUIOS &#8211; Un centenario memorable (II)</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/tassoliloquios-centenario-memorable-ii-0-169786342/</link>
                                                <pubDate>Mon, 29 Dec 2008 06:00:00 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' loading='lazy' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2008-12-29T00:00:00-06:00">29 de diciembre de 2008</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/tassoliloquios-centenario-memorable-ii-0-169786342/</guid>
                                                    <description><![CDATA[]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<p>Período 1899-1923: afirma Taracena que MAA nace un año después de iniciar el período de Manuel Estrada Cabrera, de Quetzaltenango, quien sobrevivió a un atentado en 1908. Hasta 1920 cae la dictadura del &#8220;Señor Presidente&#8221;. MAA se gradúa de abogado y notario en la USAC, en 1923, con la tesis El problema social del indio. Se cierra la Usac, transformándose sus facultades en escuelas superiores. MAA participa, desde la redacción de la revista El Estudiante, donde criticaba al presidente y al Partido Liberal. Su obra Sábado de Gloria es una sátira política inspirada en la velada estudiantil de la Huelga de Dolores, &#8220;de la que había sido protagonista&#8221;.De 1933 a 1944, de vuelta a su país, MAA colabora con el diario El Imparcial, publicando artículos  sobre la importancia de la educación, transformadora de la realidad nacional y la distribución de la tierra ociosa para paliar desigualdades sociales. &#8220;En la región, los sectores medios buscaban cambiar el régimen político, convencidos de que gracias a la libertad se podría pensar en darle solución a los problemas&#8221;. De 1944 a 1954, los primeros pasos de la Junta Revolucionaria constituida el 20 de octubre de 1944 y de la Asamblea Constituyente estuvieron encaminados a formar un nuevo marco constitucional, considerando la propiedad privada como función social, comprometiéndose paralelamente el Estado a dar solución a los problemas estructurales del país.De 1944 a 1954, el Estado se comprometió a apoyar la formación de cooperativas. También en 1947 nace el Código de Trabajo, y en 1948, el Instituto Guatemalteco de Seguridad  Social o IGSS. No lograron 32 complots derribar al presidente Arévalo. Hubo tensiones entre comunidades indígenas y propietarios privados.El 5 de marzo de 1966, el coronel Peralta Azurdia convoca a elecciones presidenciales. Miguel Ángel Asturias acepta ser embajador de Guatemala en Francia.Después abarca fragmentos de biografía de 1899-1924, 1924-1933, 1933-1944, 1944-1962 y 1962-1974.Afirma MAA: &#8220;Mi padre, Ernesto Asturias Girón, era descendiente de los Asturias que llegaron a Guatemala después de mil setecientos setenta, llamado don Sancho Álvarez de las Asturias, originario de Oviedo&#8221;.&#8221;El origen de mi madre, María Rosales, es más sencillo. Era criolla y, como mi padre, también mestiza. Más de origen mestiza que mi padre. Hija de un coronel, retirado ya cuando yo lo conocí. Vivía en una zona llamada de la Baja Verapaz&#8221;. Gonzalo Asturias trata el tema de &#8220;Infancia y Juventud de MAA&#8221;. Decía: &#8220;Su padre&#8230; moreno claro, de cabello, bigote y ojos negros, delgado y alto como una flauta, es abogado y notario y magistrado de la Corte de Apelaciones&#8230; Parecía que se hubiera desprendido de algún cuadro de El Greco como El entierro del Conde de Ordaz.  &#8230;Cuando en 1924 marcha a París, Asturias no es tan solo un joven inquieto política, social y literariamente, sino un joven formado en la lucha contra la dictadura, la defensa de la democracia y la denuncia de los desmanes de los gobernantes. Sale de Guatemala con un norte bien claro, jamás abandonado. Los años de niñez y juventud son destino. Nunca se deshacerá de ellos&#8230;&#8221; (Continuará)tassoh@intelnet.com</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="TASSOLILOQUIOS &#8211; Un centenario memorable (II)" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                                                                    <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">224104</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>TASSOLILOQUIOS &#8211; XI aniversario de la firma de la paz</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/tassoliloquios-xi-aniversario-firma-paz-0-151786641/</link>
                                                <pubDate>Mon, 31 Dec 2007 06:00:00 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' loading='lazy' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2007-12-31T00:00:00-06:00">31 de diciembre de 2007</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/tassoliloquios-xi-aniversario-firma-paz-0-151786641/</guid>
                                                    <description><![CDATA[]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<p>Después de la misa, en la Catedral Metropolitana, autoridades e invitados atravesaron la Plaza Mayor para ingresar en el Palacio.Estaban instalados ya, en el Patio de la Paz, los jóvenes músicos de la Orquesta de San Juan Sacatepéquez, luciendo sus policromos trajes típicos, listos para interpretar el programa correspondiente, bajo la batuta de su joven director. La secretaria de la Paz, Norma Quixtán, tuvo a su cargo la apertura bilingüe del acto.Después intervino el doctor Rafael Espadad, recién electo vicegobernante de Guatemala. Demostró su capacidad de asumir tan alto cargo como segundo de abordo del recién electo presidente de la República, Álvaro Colom. Se procedió al cambio de la rosa de la paz, por el vicepresidente de la República, doctor Eduardo Stein. Por supuesto que esta ceremonia me recordó mis apuros al nombrarme el presidente Óscar Berger, embajador la paz, en el mismo recinto, hace poco tiempo.Siguió la ceremonia del nombramiento como embajador de la paz del vicepresidente saliente, doctor Eduardo Stein, quien termina sus funciones el 14 de enero próximo. Como siempre, con su capacidad de transmitir con claridad su pensamiento, satisfizo hasta a los más exigentes. Vicepresidente saliente y entrante fueron largamente aplaudidos.El responsable del Consejo Nacional para el Seguimiento de los Acuerdos de Paz presentó y entregó el Cronograma de los acuerdos de paz 2008-2012.A la salida, cada asistente recibió un ejemplar del documento exhaustivo del seminario Visión de Paz, Misión de Futuro, del Proyecto Sistemas de Apoyo Estratégico a la Presidencia/Vicepresidencia de la República que desarrolló, en Guatemala, del 22 al 24 de febrero del presente año.Hojeando el compendio del Seminario, descubrí la intervención de un amigo diplomático español que conocí hace muchos años, en la Embajada de España en Guatemala: Yago Pico de Coaña. En su participación, titulada &#8220;Guatemala Décimo Aniversario de los Acuerdos de Paz&#8221;, Yago Pico de Coaña recuerda: &#8220;&#8230;en el Acuerdo definitivo de Paz firme y duradera del 29 de diciembre de 1996, en los diálogos del escorial se habían tocado ya los temas de Derechos Humanos, poblaciones desplazadas por el enfrentamiento armado, identidad de los pueblos indígenas, problemas de tierras, aspectos socioeconómicos, fortalecimiento del poder civil, reforma constitucional, papel del Ejército en una sociedad democrática e incorporación de la URNG al proceso político del país.&#8221; En &#8220;Papel de la Iglesia Centroamericana en los proceso de paz salvadoreño y guatemalteco&#8221; habla, Pico de Coaña, de la influencia decisiva del Vaticano II y, del compromiso de las conferencias de Obispos de Medellín (1968) y Puebla (1979), dice: &#8220;Hay un compromiso por la justicia, la libertad, la participación popular en la toma de decisiones y la consideración de la pobreza como un mal injustificable.&#8221;tassoh@intelnett.com</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="TASSOLILOQUIOS &#8211; XI aniversario de la firma de la paz" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                                                                    <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">215976</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>TASSOLILOQUIOSUn siglo de olimpismo en Francia</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/tassoliloquiosbrun-siglo-olimpismo-francia-0-133187614/</link>
                                                <pubDate>Mon, 18 Dec 2006 06:00:00 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' loading='lazy' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2006-12-18T00:00:00-06:00">18 de diciembre de 2006</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/tassoliloquiosbrun-siglo-olimpismo-francia-0-133187614/</guid>
                                                    <description><![CDATA[Citius, Altius, Fortius.]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<p>Hace tiempo que quiero compartir con las personas que me hacen el honor de leer mis tassoliloquios, una inquietud: bosquejar el interesante contenido de una publicación en francés, ?Francia y el Olimpismo?, que editaron en 2004 la ?Asociación para la difusión del pensamiento francés? y el Ministerio de Asuntos Extranjeros de Francia, siempre de actualidad. </p>
<p>Asumieron la edición Patrick Clastres, ?agrégé?, ?maitre de conférences?, que se ocupa de P. de Coubertin; Paul Dietschy, ?agrégé?, doctor en historia, que abarca los Juegos Olímpicos en Francia, incluidos los de invierno, y Serge Laget, periodista del diario de deportes L´Equipe, quien complementa hablando de la mujer deportista, el ceremonial, los paraolímpicos, etc. Contiene temas como Pierre de Coubertin, Juegos Olímpicos en Francia, Grenoble, Albertville y campeones franceses.</p>
<p>En 1894, Demetrios Bikelas, de Grecia, decía: ?Servir su patria, buscar la belleza del cuerpo, fabricar la alegría de vivir, forjar caracteres son la herencia de Grecia Olímpica que apadrina hoy el joven barón francés Pierre de Coubertin (1863-1937), quien iba, en 1896, a definir al olimpismo como un pacifismo, una estética y una euritmia. Agregando que en el hombre hay tres partes: el cuerpo, el espíritu y el carácter?. Con cada precursor tuvo enemigos y partidarios. Un detalle, en Francia, dieron su nombre a calles y estadios en 70 municipalidades de Francia, en el siglo pasado.</p>
<p>En resumen, dice la publicación: ?Que singular itinerario tuvo este joven tradicionalista que se transformó en treinta años en un reformador de la pedagogía francesa a través del deporte y propagandista de un olimpismo modernizado.</p>
<p>De familia aristócrata, tanto materna como paterna, estudia en París en un colegio jesuita, donde se vuelve el alumno protegido del Padre Caron y donde más tarde lo eligen presidente de la asociación de ex alumnos. Escoge la modernidad liberal y la estabilidad conservadora. Considera la publicación que Pierre de Coubertin recibió una formación de hombre político de estatura nacional e internacional.</p>
<p>Visitar su imponente mansión en Lausanne, Suiza, donde terminó sus días, fue para mí momento muy emotivo, dentro de mis actividades con la Academia Olímpica del Comité Olímpico. ?La fuerza diplomática del olimpismo moderno producirá y ofrecerá a las masas cuyo nacionalismo es favorecido por los Estados cuando los intercambios y los medios de comunicación cultivan el internacionalismo, una síntesis deportiva del diálogo y conflicto, una confrontación ?eufemismada?.</p>
<p>El capítulo: ?Los Juegos Olímpicos en Francia?, de París a París (1900-1924), suma las cinco olimpiadas del siglo veinte. Francia ostenta una nueva pasión: el deporte.  Rinden homenaje a la verdad histórica de los J. O. Afirman que ?una realización tan ejemplar como los Juegos Olímpicos renovados sólo podía suscitar más vocaciones. No admitían  que un solo país se beneficiara del magnetismo, del ritual, del fuego olímpico durante una olimpiada, o sea 4 cuatro años.</p>
<p>Resucitaron con los Juegos de invierno de Saint- Moritz (Suiza) y los Juegos Olímpicos de Londres, ambos en 1948. Los primeros juegos panamericanos nacieron en 1951, en Argentina. Termina el capítulo afirmando que ?la progenitura olímpica del buen barón recalienta bien el mundo entero.</p>
<p>?Relata también la admisión de la mujer, paulatinamente, en los J. O. Qué camino ha recorrido entre la afirmación de P. de Coubertin, hace casi un siglo, que ?esta media Olimpiada femenina sería impráctica, fuera de interés, inestética e incorrecta? y las estadísticas de los Juegos Olímpicos de Sydney (Australia) con 6,582 hombres y 4,069 mujeres.</p>
<p>Los medios de comunicación modernos y el desarrollo tecnológico han dado su pleno aporte al deporte. ?Antes hubo estatuas de los vencedores, hoy, el reconocimiento se adaptó al progreso?. Los cien medallistas franceses en cien años cierran el libro.</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="TASSOLILOQUIOSUn siglo de olimpismo en Francia" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                                                                    <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">216311</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>TASSOLILOQUIOSTres vidas excepcionales en un Paseo</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/tassoliloquiosbrtres-vidas-excepcionales-paseo-0-114589599/</link>
                                                <pubDate>Mon, 21 Nov 2005 06:00:00 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' loading='lazy' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2005-11-21T00:00:00-06:00">21 de noviembre de 2005</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/tassoliloquiosbrtres-vidas-excepcionales-paseo-0-114589599/</guid>
                                                    <description><![CDATA[Los milagros siguen en nuestra época.]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<p>Ya, en mí, gracias a mi conductora de lujo, Ana María Martínez-Sobral de Segovia, se creó recientemente el hábito de visitar cada sábado el Paseo de los Museos en la Ciudad Colonial, por excelencia.</p>
<p>Tres seres excepcionales juntos motivaron esta vez el viaje. Una graduación de lujo en el Colegio Mayor de Santo Tomás de Aquino. Los nuevos arquitectos honorarios son: Luis Díaz, Amerigo Giracca y Efraín Recinos.</p>
<p>Ustedes, amigos lectores, leyeron bien: arquitectos. ?¿Y no lo eran, pues??. Me explico. A pesar del espacio importantísimo que ocuparon paulatina y genialmente en la arquitectura de la Tierra del Quetzal, itinerario que he tenido, como muchos, la suerte de seguir paso a paso, no ostentan el título de arquitectos.</p>
<p>Luis es artista de la plástica. No olvidemos que en 1971 obtuvo el codiciado Premio Latinoamericano de la Bienal de Sao Paulo, Brasil. Amerigo es ingeniero. Fue invitado por Jorge Castañeda a volver realidad la Casa Santo Domingo, parada obligada para visitantes nacionales y extranjeros.</p>
<p>Efraín, apodado Macho Loco, es quien ideó con su fogosidad acostumbrada el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, anclado en el corazón del Centro Cívico, tarjeta de presentación que modificó el horizonte de la capital de la Tierra de los Mayas.</p>
<p>En los países que he visitado en mi ya larga vida percibí que se atribuye falta de armonía entre las dos envidiables profesiones, responsables del paisaje urbano y campestre. El arquitecto Aycinena me contó que una vez una señora le dijo dirigiéndose a él: ?ingeniero?. Él le contestó: ?señora, yo soy arquitecto?.</p>
<p>Y la señora añadió: ?No se preocupe, pronto lo alcanzará?. Luis Díaz es autodidacta. Se ha preocupado siempre por dar un lenguaje propio a cada edificio que surge a luz pública y donde solicitan su intervención. Su inspiración procede de las raíces de Guatemala. Es consabido que es perfeccionista.</p>
<p>Carlos Valladares, decano de la Facultad de Arquitectura de la Usac, recordó que ?sus diseños se inspiran en la arquitectura maya, mencionando a la Biblioteca de la Usac y al edificio del Infom. Sin olvidar sus instalaciones, tales como Atitlán, el homenaje póstumo a Meme Colom y ?Dinner culto? con su lado satírico.</p>
<p>Lo calificó de creador de un nuevo lenguaje propio, viendo hacia adentro, guatemalteco. Un gran señor de las letras de Guatemala, Mario Monteforte Toledo, fue su interlocutor y amigo dentro y fuera de Guatemala.</p>
<p>En cuanto a Amerigo Giracca, el decano lo bautizó ?Barragán de Guatemala?, por la inclusión de elementos de artes y artesanías mayas en sus construcciones, tal como fueron las construcciones de Barragán en México. Me enamoré de sus creaciones allá por la zona 12, hace montón de años, cuando me invitó a conocer a su familia. En el Paseo conocí el sábado a la tercera generación de Giraccas. Tres generaciones.</p>
<p>Antonio Prado, arquitecto consagrado y respetado, afirmó que lo conquistó la forma de revestimiento usada por Amerigo en el acabado de sus construcciones. La Gran Aventura de las ?Mil y una Noches? de la hoy Casa Santo Domingo se debe a la convergencia de tres talentos en su género: Jorge Castañeda, quien  los embarcó en el sueño; Amerigo Giracca, quien aceptó el reto, y Roberto Díaz Castillo, director del Colegio Mayor ?Santo Tomás de Aquino?.</p>
<p>Por supuesto que no se omitió hablar de los centros históricos de las ciudades, y en especial de los arquitectos y artistas como Roberto González Goyri, Roberto Aycinena, Carlos Haussler y otros actores extraordinarios que plasmaron lo que es Centro Cívico e histórico de hoy.</p>
<p>Ver arquitectos entregar diplomas a ?no arquitectos?, por sus méritos, el diploma de arquitecto es un momento digno de recordar. Los milagros siguen en nuestra época. Honor a quien honor merece. Ejemplo para las generaciones que inician su recorrido.</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="TASSOLILOQUIOSTres vidas excepcionales en un Paseo" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                                                                    <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">216596</post-id>                    </item>
                                        <item>
                        <title>TASSOLILOQUIOSLo mejor del Nuevo Observador</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/tassoliloquiosbrlo-mejor-nuevo-observador-0-96591611/</link>
                                                <pubDate>Mon, 27 Dec 2004 06:00:00 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img alt='TASSO HADJIDODOU' src='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=150&#038;d=mm&#038;r=r' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/?s=300&#038;d=mm&#038;r=r 2x' class='avatar avatar-150 photo avatar-default columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle' height='150' width='150' loading='lazy' decoding='async'/>									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">TASSO HADJIDODOU</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
																					</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2004-12-27T00:00:00-06:00">27 de diciembre de 2004</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/tassoliloquiosbrlo-mejor-nuevo-observador-0-96591611/</guid>
                                                    <description><![CDATA[Paz para todas y todos y esperanza a pesar de las siete mil lenguas habladas en la tierra. T.H.]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<p>Cuarenta años de un  semanario de prensa escrita no es muy común. Es por ello que los invito a desear muchos años de exitosa vida al semanario francés ?El Nuevo Observador?.</p>
<p>Jean Daniel sigue dirigiéndolo. Orquesta sin cesar los diversos pesares de tantos seres que constituyen la amplia gama de colaboradores de calidad que intervienen en el Nouvel Observateur. </p>
<p>Pasamos felices momentos con él, en Guatemala, hace algunos años en el colegio Julio Verne. </p>
<p>El 40 cumpleaños le sugirió preguntarse: ¿Será que vivimos el crepúsculo convulsivo de las civilizaciones o la aurora impetuosa de una era por venir? Y nos confieza:  ?Mantener una línea editorial exige una verdadera libertad de espíritu?.</p>
<p>Pescando en el río de noticias recordadas, comparto algunas. En el número especial de los acontecimientos de mayo de 1968, en París, en un diálogo entre Jean Paul Sartre y Cohn Bendit, pregunta el primero: ?Dicen que usted no sabe qué va a colocar en lugar de lo que está derrumbando?. </p>
<p>A ello, el segundo contesta: ?La fuerza de nuestro movimiento es su ?espontaneidad? incontrolable que le da el empuje?.</p>
<p>Y en 1970, cita a Simone de Beauvoir, de su libro La Vejez:  ?&#8230; la gente acepta más fácilmente pensar en su muerte que en su vejez, ya que temen volverse su propia caricatura?. Y, en el mismo año, J. Daniel, bajo el título El traje de luces afirma, al fallecer el general de Gaulle, para explicar el unánime homenaje que se le rindió: ?En los países que tienen ya una nación, el nacionalismo es reaccionario. Para aquellos que no la tienen todavía, el nacionalismo es revolucionario?.</p>
<p>En 1975, al decirle el Nouvel Observateur a  Sartre: ?Usted dijo que tiene la pasión de entender a los hombres?, él contestó: ?Una vez que tengo a alguien enfrente de mí, tengo la pasión de entenderlo, pero no suelo ir a buscarlo. </p>
<p>En cuanto a a las entrevistas, considero que cada uno debería poder decir, ante un entrevistador lo más profundo de sí?.</p>
<p>Y un año después, Francois Miterrand confía a Jean Daniel: ?La libertad con una gran ?L? sirvió de trampa y ha exagerado el antagonismo libertad-libertades. La idea de libertad habita en el espíritu del ser humano&#8230; sin embargo, las palabras, cuando se usan para mentir, justifican la exigencia de libertades precisas, cotidianas, vividas?.</p>
<p>Y, en 1982, publican un texto de Gabriel García Márquez, El demonio de la escritura. Algunas líneas de Gabo: ?Siento la literatura&#8230; Lo que hace que un texto pertenezca o no a la literatura es el adjetivo, el lugar del adjetivo?.</p>
<p>Además, en 1989, Sylvie Véran comenta el desfile de la Revolución Francesa ?confiado a Jean-Paul Goude, quien contrató seis mil artistas de afuera, sin contar los nacionales, para mostrar su creatividad como  ?escultor de carne? a 450 millones de tele-espectadores?.  </p>
<p>En 1990, Pierre Blanchet (asesinado un año después, en los Balcanes) se regocija de la próxima liberación de Nelson Mandela en Sudáfrica, la legalización de las asociaciones antiapartheid.</p>
<p>En 1992, el llamado a los europeos de los premios Nobel de Geología, Biología, Física, Fisiología, Medicina y  Química a aprobar el Tratado de Maastricht, ?que lleva en germen la esperanza de la paz?, contó con el apoyo de la publicación.</p>
<p>Después, se publicó un diálogo entre Umberto Eco y Daniel sobre la TV. Por ejemplo, Eco dijo: ?A pesar de la omnipresencia de la televisión, la técnica de la computación obliga a la gente a reaprender a leer. Nuestra civilización hace pasar la comprensión, la inteligencia a través de la intuición de la imagen?.</p>
<p>Y, en el año posterior, el filósofo Didier Eribon ? quien hace dos años dictó conferencias en Guatemala?, citando a Jacques Derrida, fallecido recientemente, escribió, hablando del marxismo: ?Cierto fin del comunismo no esperó el derrumbe de la URSS y de todo lo que depende de él en el mundo. Todo esto era ya visto, sin duda, desde principio de los años 50?.</p>
<p>A la vez revelador, testigo y actor de los momentos cruciales de su época, el Nouvel Observateur trató de combinar independencia política y económica manteniendo rigor de información y exigencia de escritura. </p>
<p>No olvidemos que hace 10 años pidió a 240 escritores dibujar cada uno un retrato del mundo de aquel entonces, para fomentar el diálogo una vez más.</p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="TASSOLILOQUIOSLo mejor del Nuevo Observador" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                                                                    <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">216946</post-id>                    </item>
                            </channel>
    </rss>
    