Ciudades

Tigres de circo que atacaron a hombre causan temor

Luego de que Cipriano Álvarez, de 55 años, perdiera ambos brazos el lunes pasado por un ataque de tigres en un predio que cuida en San Rafael, El Jocotillo, Villa Canales, vecinos expresaron que sienten temor de que ocurra otra tragedia, pues las jaulas que resguardan a los felinos no parecen seguras y estos podrían escapar en cualquier momento.

Una de las jaulas en las que permanecen los tigres en El Jocotillo, Villa Canales. (Foto Prensa Libre: Estuardo Paredes).

Una de las jaulas en las que permanecen los tigres en El Jocotillo, Villa Canales. (Foto Prensa Libre: Estuardo Paredes).

Para llegar al lugar donde ocurrió la tragedia, se debe pasar por una calle de terracería, luego un portón grande de lámina que está en la entrada del predio.


En una esquina del inmueble, están las jaulas con 11 tigres y dos leones, propiedad del Circo Hermanos Ponce. A unos 10 metros de estas y sin nada que los separe, se encuentra la vivienda de Cipriano Álvarez, donde vive él, sus hijos y varios nietos. 

La víctima perdió ambas extremidades y se recupera en el Hospital Regional de Cuilapa, Santa Rosa, pero mientras esto pasa, en San Rafael, los pobladores manifestaron que sienten temor de que los felinos ataquen de nuevo, pues según ellos, no hay medidas de seguridad necesarias para resguardarlos. Por ejemplo el techo de cada jaula, que mide unos dos metros, se ve demasiado frágil.

Glenda Secaida, vecina, expresó que los tigres podrían escapar y causar más daños, por lo que pidió que las autoridades que “tomen cartas en el asunto”.

“Don Cipriano es un hombre honrado y trabajador, lamentamos lo que pasó”, dijo otra vecina que no se identificó.

Añadió que en la comunidad hay temor, pues la familia de Álvarez permanece en riesgo por los tigres y al predio ingresan niños que podrían acercarse a las jaulas y resultar lastimados.

Habla de la tragedia

Lusbin Álvarez, hijo de Cipriano y quien estaba a cargo de alimentar a los animales, recordó que el día del suceso, su padre se acercó a una de las jaulas para dar de beber a los tigres cuando fue atacado.

Dijo que lamentan lo sucedido, pues su padre no podrá trabajar más en los cultivos de piña, donde ganaba Q50 diarios.

A esta difícil situación, se suma la delicada salud de la esposa de Cipriano, Arcadia Ibáñez, quien desde hace algunos meses está enferma y en cama y necesita medicina constantemente. Ibáñez desconoce lo sucedido a su esposo. 

El circo Hermanos Ponce dejó a los felinos en el predio ya que por el momento está instalado en un sector de la colonia San Rafael, zona 18 capitalina, y no puede hacer presentaciones con ellos debido a la prohibición de la Municipalidad de Guatemala de utilizar animales para espectáculos.

Se trató de conocer la versión de uno de los propietarios, pero indicó que no darían declaraciones sobre el tema.

ESCRITO POR:

Óscar García

Periodista de Prensa Libre especializado en periodismo comunitario e historias humanas con 12 años de experiencia.

ARCHIVADO EN: