Con rutas destruidas y el tráfico aéreo restringido, situación de familias del norte de Huehuetenango se agrava por falta de alimentos

Comunidades del norte de Huehuetenango, ubicadas a 17 horas de la cabecera departamental, están anegadas por la lluvia y la comida empieza a escasear.

Un contingente de 10 soldados llegó este martes 24 de noviembre a la comunidad Yulá San Juan, Barillas, Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ejército)
Un contingente de 10 soldados llegó este martes 24 de noviembre a la comunidad Yulá San Juan, Barillas, Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ejército)

Asentadas en la Sierra de los Cuchumatanes, unas 50 comunidades del norte de Huehuetenango siguen anegada por los efectos de las tormentas tropicales Eta e Iota. En total, son unas seis mil familias que empiezan a padecer por la falta de alimentos y agua entubada.

Para esas familias la situación se agrava a cada minuto, porque algunas de las comunidades se ubican a más de 17 horas del área urbana del departamento y llegar a ellas es casi imposible, pues a lo largo de trayecto varios caminos fueron destruidos por la lluvia y el vuelo de aeronaves con asistencia humanitaria está restringido a causa del mal clima, aseguran los afectados.

Estas familias residen en comunidades de Barillas, Santa Eulalia, Soloma, San Juan Ixcoy y Chiantla, Huehuetenango; además, en Nebaj, Quiche, también hay damnificados que claman por ayuda.

Varios tramos entre Soloma y Santa Eulalia fueron destruidos por la crecida de ríos, lo que dificulta el paso de vehículos con ayuda humanitaria. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ejército)

La mayoría de las comunidades se ubica en la cuenca alta del río Ixcán o a lo largo de sus afluentes Quisil, Mixlaj, Yulá San Juan y El Naranjo- y, de acuerdo con pobladores, hay casas soterradas, riesgos de deslaves, caminos bloqueados, puentes de hamaca destruidos y áreas de cultivo “totalmente” destruidas.

Mientras la situación mejora, decenas de familias están albergadas en salones comunales o con vecinos y familiares, aunque el panorama es desolador, porque, aunque la situación climática cambie, los cultivos de maíz, frijol, cardamomo, banano y plátano se perdieron.

Varias comunidades de Barillas, Huehuetenango, están anegadas por la lluvia. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ejército)

Una de las comunidades más afectadas es San Carlos Yajaucú, San Juan Ixcoy, la cual “casi desapareció” a causa de un deslizamiento de tierra, dicen los residentes de esa zona.

De acuerdo con el gobernador departamental, Jorge Juan de León, la situación es complicada en la parte norte, donde el clima no ha mejorado y coordinador ayuda humanitaria es difícil tanto por la vía aérea como terrestres, ya que los caminos están destruidos y volar es de alto riesgo.

Pobladores de comunidades del norte de Huehuetenango improvisan balsas para evacuar zonas inundadas. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ejército)

Agregó que le preocupa que muchas familias no han recibido asistencia humanitaria, lo que agrava la situación por la falta de alimentos.

La ayuda humanitaria para las comunidades del norte de Huehuetenango solo puede llegar vía aérea, pero las condiciones climáticas no permiten el sobrevuelo de las aeronaves. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Varias comunidades de Barillas, Huehuetenango, están anegadas por la lluvia y deslizamientos. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ejército)
La mayoría de acceso a las comunidades del norte de Huehuetenango fueron dañados por la lluvia. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ejército)