Vida

Manuel Alvarado

Docente y fundador de orquestas y grupos con los cuales ha promovido la difusión de la música

Por POR: INGRID ROLDÁN

Cuenta entre sus logros el haber sido fundador de 13 orquestas universitarias “pero las 13 murieron porque nunca recibí apoyo de las autoridades”, dice el maestro Manuel Alvarado Coronado.

Tiene 80 años y proviene de una familia de músicos. Su padre, don Jesús María, era compositor y, su hijo Paulo, ha heredado también este talento. Ha dedicado 40 años a la docencia de la música en Guatemala y 5 en Inglaterra. Considera que su orgullo más grande son sus alumnos, que “lo menos han pasado tres mil”... “pero lo más grande de mi vida ha sido haber fundado la Escuela Normal de Maestros de Educación Musical” en 1959.

También fundó la primera orquesta de estudiantes en el Conservatorio, cuando todavía era alumno. Lo cuenta de esta manera: “Un ignorante, estudiante del Conservatorio, en 1937 se le metió fundar una orquesta.

Un tal Manuel Alvarado que le decían Mac por las iniciales, habló con los compañeros y felices todos, así que en agosto de 1937 nació la primera orquesta juvenil de América Latina”.

¿Quiénes integraron esta orquesta?

“Si la memoria no me es infiel: Enrique Negreros, que murió en el accidente de Petén; Carlos Ciudad Real; Julio Genaro Gómez; Manolo Prera; Eduardo Ortiz, son tantos...”

¿Cuántos integrantes eran?

Eramos 40 , todos adolescentes de 13 ó 14 años.

¿A qué edad entró usted al Conservatorio?

“Ya muy grande, de 13 años. Entré un 3 de mayo y cometí el error de decirle al profesor: disculpe pero yo no quiero estudiar esa 'cocha'. Claro, ese era el nombre que yo conocía; mi ignorancia era manifiesta. El pobre maestro se fue con el director a decirle que lo habían insultado. El director me regañó y yo le respondí que sí, que era el 'tololoche' de mi pueblo. Hasta después supe que el nombre técnico era contrabajo. Total que el 10 de mayo me expulsaron por malcriado e insolente. Pero francamente no fue malcriadeza ni insolencia”.

¿Volvió al Conservatorio?

“Mi padrino Ramón Calderón, que era ministro de Educación, mandó llamar a mi padre y me dijo 'regresas'. No me dieron piano, que era lo que yo quería estudiar, pero me dieron violonchelo. Al año siguiente me dieron el piano. Ahora me digo, por qué no hubo profesores como los que tuve en Gran Bretaña que me estimularan.

“Cuando me gané la Full Brigth, fui humillado por tres meses porque no hablaba inglés. Los maestros me ignoraban y entonces me volví devoto del violonchelo. Mi profesora me dijo: Alvarado, puse tu nombre en “Open Practice Concerts”. Por mi ignorancia en el inglés no sabía que eran exámenes y toqué. Al día siguiente, el mejor periódico del norte (de Inglaterra) publicó una gacetilla que decía que la mejor presentación había sido la del joven chelista Alvarado.

Para mi sorpresa, en la universidad me volví el atractivo de las muchachas que me preguntaban cómo lo había logrado. Llegaron cartas pidiéndome que tocara en los conciertos y así empezó mi vida”.

¿Qué pasó después?

“Hasta ese momento yo había sufrido mucho porque tenía media beca de estudios. Me escucharon tocar (un grupo de rabinos) y pensaron que yo era judío y me hablaron. Con ellos hice más dinero del que usted se puede imaginar; en todos los funerales yo iba a tocar.

Pensaba que era premio del Señor, porque he sido muy fanático todo el tiempo, mejor dicho cachureco. Después de haber cargado maletas en la estación para poder comer, trabajé en clasificación de cartas en el correo y en esas cajas registradoras que venden almuerzos. Fue donde me di cuenta que Guatemala me dio una buena preparación. Nunca me faltó un penique”.

¿Qué de esa formación le sirvió en ese momento?

“Fui primer premio de matemática en mi pueblo. Ahora oigo a los estudiantes de tercero básico asustados por física fundamental y yo llevé esa materia en sexto primaria”.

¿Cómo fue su niñez?

“Fui comodín. Me llamaban para declamar grandes poemas. Ahora digo, francamente no me abrieron bien los ojos de todo lo que podía hacer. Tal vez hubiera sido buen artista de teatro, tengo buena voz, buen timbre”.

¿Nació y creció Mazatenango?

“Por accidente, nací en Escuintla porque a mi madre no le dio tiempo de llegar (ríe), pero dejé el ombligo en Mazatenango y por eso es que todos me conocen como mazateco”.

Manuel Alvarado vivió en Mazatenango hasta los 12 años. Tenía 22 años cuando se fue a Inglaterra. Vivió allá 14 años. Entre otras, tocó en la Orquesta de la BBC. Conoció a Rosalinda Browning, su esposa, con la que formó el dueto Alvarado-Browning. En Guatemala fundó la Orquesta Sinfónica Juvenil, el Círculo Pro-Música Viva, además de otras agrupaciones.