Londres, que se opone a este gravamen, rechazó la decisión del Consejo Europeo (que representa a los 28 miembros de la UE) de autorizar esta cooperación reforzada, y recurrió “a título conservatorio” , al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que la anulara.
Este es sólo el comienzo de una larga batalla jurídica ya que Londres anunció que interpondrá un nuevo recurso ante el Tribunal.
“Como se esperaba, el Tribunal estimó que el recurso británico era prematuro pero emitió claramente la posibilidad de interponer en el futuro un recurso, si es necesario” , reaccionó el Tesoro británico en un comunicado.
“La decisión de hoy confirma que Londres podrá cuestionar la propuesta final de impuesto a las transacciones financieras si no se considera acorde a nuestro interés nacional y si afecta la integridad del mercado único” , continuó el Tesoro subrayando “la determinación” del gobierno británico para “defender los intereses de los países que no forman parte de la zona euro” .
Por su parte la Comisión, que lanzó la idea de este impuesto en 2011, saludó la decisión del Tribunal.
“Esperamos que ésta dé un nuevo impulso a las negociaciones de los 11 Estados miembros” , afirmó Emer Traynor, portavoz del Ejecutivo europeo a cargo de los temas de fiscalidad. Traynor recordó que la Comisión “trabaja en el interés de los 28 Estados miembros” .
La idea de los 11 países que evalúan este gravamen es la de aplicar un impuesto en un primer momento al intercambio de acciones para luego ampliarlo a los otros productos financieros.
De momento no hay un calendario para llegar a un acuerdo, sin embargo París y Berlín indicaron que presentarían un proyecto para antes de las elecciones europeas de fines de mayo.
El proyecto sería bastante diferente del que revisó la Comisión en febrero de 2013, que despertó entonces fuertes críticas del sector financiero y de algunos gobiernos.
El temor de algunos era ver deslocalizadas las actividades financieras hacia Londres u otras plazas fuera de Europa.