Hundimiento en Villa Nueva: estudios y análisis de suelos son claves para soluciones duraderas

Ingeniero en geotecnia hace repaso de causas de colapso en kilómetro 15 de la ruta al Pacífico y sugiere posibles soluciones.

Publicado el
Hundimiento en Villa Nueva
Entre la noche de 13 de junio y madrugada del 14 se produjo el hundimiento en el kilómetro 15 de la ruta al sur del país. Desde entonces el paso vehicular está suspendido. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

A un mes de que se produjo el hundimiento en el kilómetro 15 de la ruta al Pacífico, en Villa Nueva, los guatemaltecos aún esperan una solución que ponga fin al calvario que representan la interrupción del paso vehicular que los obliga a buscar rutas alternas.

Las pérdidas para el sector económico se cuentan por millones al día, mientras que el retraso en la entrega de mercancías puede ser de hasta cinco horas solo por ese problema.

El ingeniero civil, Fernando Callejas, experto en ingeniería estructural y doctor en geotecnia, conversó con Prensa Libre acerca de las posibles soluciones que pueden implementarse y dijo que la clave es efectuar análisis completos para que lo que se decida hacer en el lugar sea duradero.

Callejas coincidió con otras voces ingenieriles que han señalado que el socavamiento del colector no es algo que ocurrió de la noche a la mañana y que la fuerza del agua pudo haber comenzado con hacer una fisura tan pequeña como de 10 centímetros que con el paso de los inviernos fue creciendo.

Luego de un año puede que la grieta haya llegado a medir 60 centímetros lo cual aceleró la erosión del suelo. Al no notarse, con el paso de las temporadas de lluvia fue creciendo, hasta aproximarse a la capa asfáltica la cual ya no soportó el peso y colapsó.

Callejas resaltó la importancia de conocer a la perfección los suelos sobre los que se trabaja. Por ejemplo, el área de Villa Nueva se formó de ceniza que expulsó el volcán Pacaya al hacer erupción hace miles de años.

Lea también | Microcavernas y erosión: qué revelaron los nuevos estudios en el hundimiento de Villa Nueva

Este material pesa muy poco lo que lo hace más erosionable al agua, lo cual no significa que sea “malo”, sino más bien que hay que saber qué método y tecnología aplicar para cualquier construcción.

Reparaciones serias

En el caso del colector dañado no se trata solo de reemplazarlo puesto que antes hay que tomar en cuenta distintas variables.

Ingeniero, Fernando Callejas, Geotecnia, hundimiento villa nueva
El ingeniero Fernando Callejas muestra una máquina especial para hacer estudios de suelos. (Foto Prensa Libre: Sergio Morales)

Entre estas, que fueron diseñados para soportar cierta cantidad de agua, pero ahora hay más habitantes que generan más aguas negras y grises, también que han crecido las áreas pavimentadas lo que significa que se han perdido puntos de filtración de agua y van a dar al sistema de drenajes.

Por último, el cambio en el régimen de lluvias ya que, mientras antes llovía 15 centímetros en una hora, hoy la misma cantidad cae en 15 minutos. Indicó que un metro de agua pesa una tonelada.

Esto significa que si el colector medía 2.5 metros de diámetro probablemente habría que pensar en colocar uno del doble de tamaño. Sin embargo, explicó el ingeniero en geotecnia, de poco sirve que se cambie el tubo solo en el área del colapso porque más adelante el conducto volverá a hacerse pequeño y eso, con mucha certeza, traerá consecuencias en otro punto, puede ser donde pase una carretera o donde haya viviendas.

Lea también | “Allí ya no habrá más carretera”: Giammattei dice que tendrán que comprar puentes debido a falla en el hundimiento de Villa Nueva

Como cambiar la totalidad del colector puede ser muy complicado, Callejas cree que una solución permanente puede ser restarle presión al colector lo cual se logra al sacar una o más conexiones del pozo de visita hasta que las aguas lleguen al desfogue final.

Estos tubos, tanto el que se instale en el kilómetro 15 como en los que sea necesario construir desde el pozo de visita, se funden con lodocreto para que queden estables.

Maquinaria trabaja en el hundimiento del km 15 de la ruta al Pacífico, Villa Nueva. (Foto Prensa Libre: Elmer Vargas)

Este material, acá sí cumple una función importante, por su firmeza, no como lo utilizaron la primera vez —para rellenar el agujero— porque, aunque el lodocreto pesa 2.5 veces lo que pesa el agua, la fuerza de 20 metros de lluvia terminó por lavarlo.

Estas conexiones, incluso, podrían ser no tan profundas como el colector puesto que el objetivo principal sería dividir el caudal del que este recibe para restarle fuerza al agua.

“Esta obra será muy grande porque se tratará de dos kilómetros de un tubo gigante, pero prevendrá futuros problemas”, enfatizó Callejas. Agregó que un profesional a cargo de una obra debe ser crítico y pensar en el largo plazo. “Por eso es importante que tengan ingenieros capacitados haciendo esto”, remarcó.

Lea también | Hundimiento en Villa Nueva: Las imágenes, frases y hechos tras 10 días del colapso de la ruta que sigue inhabilitada

Construcción de puente

El pasado 8 de julio la Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial), que está a cargo de los trabajos, informó que no se reparará el colector dañado y que incluso ya se selló con concreto fluido junto con otras cavernas que se localizaron, y que el agua que este recibí “se está drenando a través de una bomba”.

En un comunicado, la dependencia precisó que se cavan pozos para instalar un nuevo colector, aunque “es provisional mientras se realice el diseño para la ejecución de un colector final apto para las descargas actuales y futuras”.

La interrupción del tráfico vehicular sobre el kilómetro 15 ha causado enormes embotellamientos en la ruta al Pacífico. (Foto Prensa Libre: Esbin García).

El Gobierno indicó que para restablecer el paso planean la instalación de puentes provisionales tipo Bailey que tienen una vida útil de 100 años. No está claro aún si la consideran una solución permanente o si más adelante se construirá uno definitivo.

Callejas espera que quienes están a cargo de la obra hagan o hayan hecho los sondeos, ensayos y análisis para conocer la resistencia del suelo.

Detalló que la construcción de un puente podría estar finalizada seis semanas; no obstante, considera apropiado contar con una visión de más largo plazo y evaluar si, toda vez el tránsito ya está colapsado, es mejor hacer una reparación grande del sistema de colectores para que, al terminar, el tráfico vehicular sea permanente y seguro.

Lea también: Autoridades se contradicen y retoman trabajos sin esperar resultados de estudios en kilómetro 15 al Pacífico

En este tipo de asesorías, “hay que buscar apoyo formal”, tal vez con la Cámara Guatemalteca de la Construcción o con la Asociación Guatemalteca de Ingeniería Estructural y Sísmica (Agies), sugirió el experto.

Reducir la vulnerabilidad

La importancia de buscar las mejores asesorías y de que sean ingenieros técnicamente apropiados los que estén a cargo de la infraestructura del país es crucial, sobre todo porque es probable que eventos como el hundimiento de Villa Nueva o el derrumbe en el kilómetro 24 de la carretera Interamericana se repitan, por la poca prevención que hay desde las instituciones gubernamentales y porque una gran cantidad de la infraestructura del país fue diseñada con ingeniería de los años 50.

Derrumbe ocurrido en el km 24 de la ruta Interamericana que impidió el paso por esa área algunos días. Guatemala está expuesta a múltiples amenazas por lo cual es urgente reducir la vulnerabilidad, resalta ingeniero experto en geotecnia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En ese entonces, resalta Callejas, la ingeniería se manejaba con criterios más empíricos y “relativamente limitados”, ya que se creía que los suelos se comportaban de una manera muy parecida sin importar su altura, densidad o composición.

Indicó que, por ser Guatemala un país muy montañoso está sujeto a ese tipo de emergencias, aunque explicó que, para enfrentar un riesgo, aparte de la amenaza, se debe tomar en cuenta la exposición y el nivel de vulnerabilidad.

Lea también: Videos muestran avance de trabajos y Covial explica qué pasó con el colector dañado en el Km 15 de Villa Nueva

El país, prosiguió, irremediablemente es susceptible a los primeros dos factores, por lo cual debe trabajarse en el tercer aspecto. Por ejemplo, explicó, los taludes a orillas de las carreteras deben dejarse a la inclinación idónea.

Aunque eso cueste más dinero, nos hará menos vulnerables, a la amenaza a la que estamos expuestos, dijo.

Hace unos años en El Salvador se tomó la decisión de contratar a ingenieros extranjeros para que hicieran un diagnóstico de la red vial del país y trabajaran para reducir la vulnerabilidad. El resultado es que ese país no tiene tantos problemas en sus carreteras como las sufre Guatemala cada invierno, finalizó.