Personal de salud es insuficiente en el país

En Guatemala hay un promedio de 10 trabajadores de salud por cada 10 mil habitantes, pese a que la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que por esa cantidad de personas se tenga al menos 25 empleados.

En el país los hospitales  son los más consultados, debido a la falta de insumos en centros y puestos de Salud.
En el país los hospitales son los más consultados, debido a la falta de insumos en centros y puestos de Salud.

Según Adrián Chávez, experto de Salud del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos, en el país hay unos 40 mil trabajadores del Ministerio de Salud, pero más de la mitad están en el área administrativa.

Debido a que este grupo no lo toma en cuenta la OMS para elaborar la medición, los técnicos, médicos y enfermeras existentes dan un promedio de 10 por 10 mil habitantes.

La OMS presentó el miércoles último su informe del 2013 “Una verdad universal: No hay salud sin agentes sanitarios”, en el que destaca que los países con menos recursos humanos para el sector salud son Haití, Guyana, Guatemala, Honduras y Bolivia.

“La falta de personal se suma a un sistema de salud fragmentado”, según Chávez. Agregó que como el sector público está debilitado, las personas acuden a lo privado, aunque se endeuden o vendan sus pertenencias.

Desde hace 20 años

La información se brindó durante el foro “Claves para la Transformación de los Sistemas Públicos de Salud y Desafíos para Latinoamérica”, efectuado ayer, donde participó Asa Cristina Laurell, investigadora de la corriente de la medicina social de Latinoamérica.

Laurell informó que el sistema público de salud de los países se ha debilitado desde hace 20 años y que se debe hacer un esfuerzo por reconstruirlo, ya que de lo contrario el acceso a la salud tendrá fines privados y de lucro.

La experta efectuó un estudio de campo en Zacapa, Baja Verapaz y Huehuetenango, donde se impulsa un plan piloto del modelo incluyente de salud, que ha atendido a 200 mil personas.

“Este es un modelo abierto y permite atender a toda la población, por lo que implica un mejoramiento de la salud de toda la comunidad”, señaló.

Chávez indicó que en el país los servicios de salud se ubican en los cascos urbanos, y en la provincia solo trabajan oenegés, que llegan una vez por semana y atienden a niños menores de 5 años y a mujeres embarazadas.

Según la Agencia Internacional para el Desarrollo de EE. UU., que apoya el proyecto de inclusión, el cual tiene programas individuales, familiares y comunitarios, así como sistemas de vigilancia en salud sociocultural.

Cambios en el sistema

Para mejorar los servicios de salud se necesita:

Universalizar el derecho a la salud.

Participación social en el primer nivel de atención.

Pertinencia intercultural en el primer nivel.

Perspectiva de género en la estrategia operativa.

Enfoque ecosistémico del medioambiente.

Equipos de trabajo polifuncionales.

Faltan más fondos.