Fallece cardenal Quezada Toruño

Luego de tres días de haber permanecido hospitalizado, el cardenal Rodolfo Quezada Toruño falleció ayer, a los 80 años de edad, y 56 de haber ejercido el sacerdocio. Las autoridades eclesiásticas declararon tres días de duelo, medida a la que se unió el Gobierno.

Cientos de personas  acompañan el ingreso del cuerpo del cardenal Rodolfo Quezada en la Catedral Metropolitana, donde será velado hasta el  jueves.
Cientos de personas acompañan el ingreso del cuerpo del cardenal Rodolfo Quezada en la Catedral Metropolitana, donde será velado hasta el jueves.

La noticia del deceso, conocida minutos después de las 6.50 horas de ayer, consternó a los guatemaltecos. Algunas personas y religiosos se presentaron a la capilla del sanatorio Hermano Pedro, zona 11, donde permanecía el cuerpo, cubierto con una manta blanca.

Distintas personalidades compartían su pesar por la desaparición física del llamado Obispo de la Paz, dado el papel protagónico que desarrolló en el inició de las conversaciones entre el Gobierno y la guerrilla, que llevaron a la firma de la paz en 1996.

Dolencia

Monseñor Quezada Toruño ingresó en el sanatorio la noche del viernes último, con dolores abdominales. Se le detectó una infección generalizada, por lo que el domingo fue operado.

Según el médico Jorge Bonilla, director administrativo del sanatorio, en la cirugía se detectó una perforación intestinal que generó la infección, y posteriormente la muerte, ayer, a las 6.50 horas.

Érick Trujillo, secretario privado de la Iglesia Católica, informó que el viernes último monseñor Quezada Toruño fue evaluado en su casa por el médico de cabecera porque se quejaba de dolor estomacal.

“Es una pérdida muy grande para el país, porque además de los grandes logros eclesiásticos, impulsó la paz durante el tiempo de la guerra interna, entre el Gobierno y la guerrilla”, resaltó Trujillo, con pesar.

Allegados de quien se retiró como arzobispo metropolitano en el 2010 dijeron que su estado de salud fue estable durante toda la semana, pero comenzó a sentirse mal el viernes.

Manuel Chilín, rector de la Iglesia Santa Catalina, afirmó que el cardenal se mostraba “contento y bromista, como el estado de ánimo que siempre lo caracterizó”, después de la operación.

“Me dijo: Ponete tu bata blanca y lavame los pies, porque me apestan”, recordó Chilín.

Desde tempranas horas de ayer, la familia del prelado llegó al sanatorio, pero mostró hermetismo y evitó dar declaraciones, aunque era evidente su dolor.

En la capilla del hospital se rindieron dos honras eclesiásticas de cuerpo presente, ante religiosas y familiares.

Luego el cuerpo de quien falleció como arzobispo emérito de la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala fue trasladado a Funerales Reforma, donde fue preparado para ser velado durante tres días en la Catedral Metropolitana.

Pacificador

Monseñor Quezada Toruño es recordado como el Obispo de la Paz porque participó desde 1990 en diversas actividades que buscaban poner fin al conflicto armado entre el Ejército y la guerrilla, la cual generó 36 años de muerte y destrucción.

Trujillo afirmó que la labor de monseñor Quezada Toruño fue fundamental para firmar la paz.

El cardenal nació el 8 de marzo de 1932. En 1956, los 24 años fue ordenado sacerdote. El 19 de julio del 2001 se le nombró arzobispo, mientras que el 21 de octubre del 2003 fue ordenado cardenal.

Entre sus mayores reconocimientos figura su participación en el cónclave donde Benedicto XVI fue electo papa.

Además, ocupó el cargo de asesor de la Juventud Estudiantil Católica y de la Acción Católica Universitaria, y fue rector del Seminario Conciliar de Santiago y del Seminario Nacional Mayor de la Asunción.

A pesar de sus logros, Chilín expuso que los restos de monseñor Quezada Toruño serán sepultados en un “ataúd humilde, como parte de lo que solicitó en caso de su deceso”.

Su familia pidió públicamente no manifestar sus condolencias con la publicación de esquelas, sino ofrecer un donativo al Hospital Infantil Juan Pablo II, el cual, durante su gestión arzobispal, recibió su “cuidado pastoral”.

Vuelve a la Catedral

En la tarde de ayer, el cuerpo de monseñor Quezada Toruño fue trasladado de Funerales Reforma a la Catedral, donde ejerció el arzobispado hasta que el Papa aceptó su renuncia en el 2010, al cumplir 75 años de edad.

Desde las 18 horas, distintas personalidades, entre ellas el presidente Otto Pérez Molina y cientos de feligreses, acudieron a la Catedral para despedirse del prelado.

A esa hora se ofició la primera eucaristía en la Catedral, a cargo del vicario general de la Arquidiócesis de Guatemala, Rodolfo Mendoza, en ausencia del arzobispo metropolitano Óscar Vian, quien se encuentra en Italia, en el Encuentro Mundial de las Familias.

Mendoza resaltó en conferencia de prensa que el próximo jueves se efectuará un cortejo fúnebre, en procesión, alrededor de la Plaza de la Constitución, a las 10 horas, para despedir al cardenal en un acto multitudinario.

Después, el religioso será sepultado en la Capilla de Santiago Apóstol, donde Quezada Toruño solicitó que fuera inhumado, junto a obispos como Juan José Gerardi, asesinado en 1998.

Autoridades de la Iglesia Católica informaron que, debido a que se espera el arribo de representantes del Vaticano, de Estados Unidos y de la Conferencia Episcopal Latinoamericana, con sede en Colombia, el cuerpo será velado durante tres días, por protocolo.

Declaran luto

El gobernante declaró tres días de duelo y se ordenó que la bandera ondee a media hasta en memoria del prelado; además ofreció sus condolencias a los familiares y amigos de monseñor, así como a la feligresía.

Añadió que se analiza crear una condecoración, con el nombre del cardenal a quien promueva la paz y reconciliación.

El prelado es velado con las insignias episcopales: el palio arzobispal, el pectoral, el solideo y sus vestimentas sacerdotales del último cardenal guatemalteco.

Larga influencia en la política

El 19 de junio del 2001, cuando monseñor Rodolfo Quezada Toruño fue elegido como   decimoctavo Arzobispo de Guatemala, ya era conocido por su trabajo en el proceso de paz y a favor de los pobres, pero captó la atención de los sectores de la sociedad civil y los medios de comunicación por sus fuertes críticas.

Quezada Toruño presidió entre 1987 y 1993 la Comisión Nacional de Reconciliación, instancia que permitió sentar las bases para las negociaciones de paz entre el Gobierno y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca.

 A pesar de múltiples críticas a su labor mediadora, que lo señalaban de estar a favor del oficialismo y de los insurgentes, se mantuvo al frente de la misión.

En los más de nueve años, durante sus homilías dominicales y en declaraciones posteriores a las misas, primero como arzobispo y a partir del 21 de octubre de 2003 como cardenal, opinaba sobre todo tipo de temas, económicos, políticos, ambientales,  contra la  minería y demandaba seguridad.

De manera reiterada criticaba la violencia, la corrupción y la pobreza. También resaltaba los errores de los gobernantes y  sus funcionarios, lo que lo llevó a endurecer posturas con  algunos asuntos con los presidentes Óscar Berger y Álvaro Colom.

A finales del 2009 criticó y accionó contra  la Ley de Acceso Universal y Equitativo de Servicios de Planificación Familiar y su integración en el Programa Nacional de Salud Reproductiva, que ordenaba que estudiantes desde cuarto grado de primaria recibieran educación sobre sexualidad y reproducción.

Por varios años  fue parte del Grupo Garante del Acuerdo Nacional para el Avance de Seguridad y Justicia, conocido como G-4, junto a la Alianza Evangélica, la Procuraduría de los Derechos Humanos y la Universidad de San Carlos.

Monseñor Quezada criticó en agosto del 2010 que de 101 puntos acordados, solo se habían cumplido 12 en más de año y medio.

Vida de servicio

Monseñor Quezada Toruño se dedicó desde muy joven a  actividades de la Iglesia, hasta llegar a participar en la elección de un papa.

8-3-1932 – Nace el obispo de la paz en la capital

Sus padres fueron René Quezada Alejos y Clemencia Toruño Lizarralde. Fue bautizado como Rodolfo Ignacio de Jesús. Su niñez la vivió en las proximidades

del Hipódromo del Norte, zona 2.

21-9-1956 – Comienza su vida de entrega al catolicismo

Luego de haber estudiado en el Colegio de San José de los Infantes, Quezada Toruño ingresó en el seminario. Fue vicario parroquial de El Sagrario y  rector de  Beatas de Belén, entre otros ministerios.

1972 – Emigra de su tierra natal  hacia Zacapa

Fue rector del Seminario Mayor de la Asunción y  elegido  obispo auxiliar de Zacapa, y luego obispo coadjutor de esa diócesis. En 1980 fue obispo residencial y prelado de Esquipulas.

1987 – Participación contra el conflicto interno

Uno de sus papeles más recordados será el que ejerció entre 1987 y 1993, cuando presidió la Comisión Nacional de Reconciliación y  la Conferencia Episcopal, de 1988 a 1992, al comenzar las conversaciones de paz.

1990 – Electo conciliador oficial de la paz

Se le nombró  Conciliador Oficial del Proceso de Paz. En el 2001 fue electo  decimoctavo arzobispo de Guatemala, y dos años después recibió el capelo cardenalicio de manos del papa Juan Pablo II.