Migrantes

Intereses distintos de EE. UU. y Guatemala hicieron que al Plan Alianza para la Prosperidad no prosperara: Juan Carlos Paiz

Presidente de Fundesa considera que América Crece es un plan “muy esperanzador” porque le apuesta al desarrollo y bienestar humano.

La pobreza desde áreas que fueron priorizadas en el fallido Plan Alianza para la Prosperidad sigue, y consecuentemente la migración. (Foto Prensa Libre: EFE)

La pobreza desde áreas que fueron priorizadas en el fallido Plan Alianza para la Prosperidad sigue, y consecuentemente la migración. (Foto Prensa Libre: EFE)

Los motivos por los cuales falló el Plan Alianza para al Prosperidad para el Triángulo Norte (PAPTN), así como las expectativas que se han generado a raíz de América Crece, fueron abordados por el presidente de Fundesa, Juan Carlos Paiz, en una conversación que sostuvo con Prensa Libre.

El empresario que estuvo de cerca en la elaboración del PAPTN cuando dirigió el Programa Nacional de Competitividad (Pronacom), considera que, aunque el objetivo de este era reducir la migración ilegal esto no se consiguió debido a que tanto EE. UU. como Guatemala querían implementarlo de forma distinta.

También a que las instituciones del Gobierno de Guatemala involucradas en el Plan nunca actuaron coordinadas.

 

¿Qué fue lo que sucedió con el Plan Alianza para la Prosperidad?

El plan para la prosperidad tuvo un compromiso de parte de los tres gobiernos de Centroamérica y de Estados Unidos, pero de parte de este país no hubo un compromiso mayor a la cantidad de recursos que estaban poniendo antes del plan; entonces, los gastos que tenía el área de seguridad siempre siguieron siendo la prioridad para Estados Unidos. Luego, de parte del Gobierno de Guatemala, había un compromiso de gastar en el desarrollo, en la prosperidad del país, —y luego de— una discusión sobre territorios quedó una mezcla que tenía poco sentido para Guatemala: desarrollar este plan por los territorios que prefería Estados Unidos a diferencia de los territorios que prefería Guatemala. Entonces esas diferencias hicieron que al plan le costara mucho arrancar.

¿Cuándo habla de territorios quiere decir que Guatemala y EE. UU. pensaban invertir recursos en lugares geográficos distintos?

Ellos querían que se invirtiera más cerca de las fronteras donde la seguridad de Estados Unidos se veía más amenazada, y Guatemala lo que quería era invertirlo más en sus centros urbanos, que tuvieran más desarrollo porque es ahí a donde están migrando por primera vez las personas, y que de ahí se vieran los corredores rurales de estos centros urbanos para atacar los otros problemas. Y realmente de seis años para acá muchas personas 800 mil personas o 700 mil han ido a vivir a las ciudades que han crecido y se han urbanizado, pero donde no hay un desarrollo todavía.

Sin embargo, al plan pareciera que se le ha invertido mucho dinero ¿Qué pasó con la ejecución de esos recursos?

Los fondos de Estados Unidos se siguieron usando de la misma forma y aunque Guatemala le paró poniendo de su presupuesto bastantes gastos para este plan, fue difícil darle un norte integral porque uno ve, cuando los problemas sociales del país son integrantes, la lucha contra la desnutrición, por ejemplo, la conforman muchas instituciones de Gobierno, el tema educativo, el agua, la salud, la maternidad, la lactancia materna… Todas estas instituciones no se coordinaron porque no hubo un incentivo con estos fondos adicionales que pudieron haber venido de Estados Unidos; sin embargo, sí se contabilizaron como parte de Guatemala a este plan de la prosperidad.

Es complicada la explicación, pero me vi en muchas negociaciones de ese tema y el tema de los territorios fue lo que hizo que se desencadenaran malos resultados después.

¿Cómo ve que se sigue priorizando la seguridad fronteriza en vez del bienestar de la población?

Ellos tiene una agenda que tiene sentido, no es que sea ilógico, sino que simple y sencillamente están mezclando el tema de drogas, la seguridad y el control de los pasos fronterizos, porque lo que están cuidando es la seguridad de Estados Unidos; sin embargo, el interés de Guatemala era que al haber prosperidad en todo su territorio la gente no iba a migrar y si quería hacerlo sería dentro de su propio territorio, son intereses que parecen similares pero no necesariamente lo son.

Y otra cosa, la forma de ejecución. Habían fondos tanto nacionales como de Estados Unidos que, creo, es lo que ahora quieren arreglar, me parece una buena medida que hayan quitado las restricciones a los fondos a Centroamérica y que tengan la intención de tener un fondo de desarrollo porque lo que está dañando a los países es que no puede generar esas 200 mil plazas que se necesitan de empleo cada año, esas personas no tienen una vivienda ni una oportunidad de trabajo, ni seguridad social ni un ambiente en el cual se quieran quedar en Guatemala.

Usted se refiere al plan América Crece, en ese sentido ¿Qué debería tener este plan para asegurar el éxito que se deseaba con el Plan Alianza para la Prosperidad?

Ahora hay algo que los dos países tenemos en común, tanto Estados Unidos como Guatemala queremos mejorar las condiciones de vida de los guatemaltecos para que esas condiciones generen una disminución de la migración y que incluso se pueda frenar la migración. Entonces, actualmente está trabajando un grupo de personas donde está todo el sector privado, Pronacom, el gobierno actual y el nuevo gobierno. Este plan que presentamos en Estados Unidos hace unos días tiene ocho ejes, cuatro relacionados a la fuerza laboral directa, en industrias que estén exportando para que sean ese motor para el país, y cuatro más que le llamamos estructurales en donde el país tiene que trabajar.

Fundesa está aportando lo relacionado a los cuatro ejes estructurales, Agexport (Asociación de Exportadores de Guatemala) lo otros cuatro directos y estamos conformado un plan que pueda generar por lo menos US$8 mil millones de dólares de inversión en este modelo. El plan lo fuimos a presentar con las autoridades estadounidenses, aunque no le puedo confirmar que sea el que lanzó EE. UU.

Un grupo de migrantes sale de las instalaciones de la Fuerza Aérea Guatemalteca con sus pertenencias en bolsas plásticas luego de ser deportados de los Estados Unidos. (Foto Prensa Libre: EFE)

¿Cómo están divididos estos ejes del plan de ustedes presentaron? 

Los cuatro de fomento directo son la manufactura ligera, sistemas de riego para la productividad agrícola, la exportación de servicios del país y el turismo. Sobre esos cuatro ejes se debe trabajar el empleo directo. Luego está los ejes estructurales que son: generación de planes maestros de las ciudades intermedias con ecosistemas de emprendimiento y ese tema debe haber un sector privado local que genere empleo, ese sería el primero. El segundo, la conexión del país a través de la infraestructura vial, hemos hecho propuesta —de ley relacionadas con— carreteras que lamentablemente están detenidas en el Congreso. La idea es que se construyan 1 mil 500 kilómetros de carreteras al año y luego que se puedan generar 40 mil viviendas.

¿Quién debe elaborar los planes maestros de las ciudades intermedias?

Las viviendas, por ejemplo, no pueden hacerse si no se pueden hacer los planes maestros de desarrollo de las ciudades y si no hay un acuerdo con estas ciudades de qué desarrollo quieren y dónde quieren sus que se ejecuten sus planes, su vivienda, sus industrias y el desarrollo. Por eso es importan que ahí participe el nuevo gobierno, para fomentar esa parte y lograr que se puedan hacer los servicios públicos como transporte, alcantarillado, agua limpia, energía eléctrica, alumbrado público, todas esos servicios tienen que ser proveídos para que haya desarrollo y eso lo tiene que hacer el sector público.

¿Entonces, cree usted que es esperanzador el plan anunciado por EE. UU.?

Muy esperanzador porque quiere tomar un nuevo modelo y en este modelo se activa al sector privado local de cada una de las comunidades y se fortalece la parte publica que realmente hay que desarrollar, en temas de infraestructura, vivienda, planificación urbana. Y si es algo integral para el desarrollo de Guatemala puede generar el millón de empleos que —son los que— está proponiendo el doctor Alejandro Giammattei. Lo importante es que en la gobernanza de todo este plan sea participe la sociedad civil y todos los sectores y también el sector privado internacional para fortalecer estas inversiones y que Guatemala se vuelva un atractor de inversión extranjera.

Joe Biden, Vicepresidente de los EE.UU en su visita oficial a Guatemala en el 2014, cuando se reunió con los presidente Otto Pérez Molina, Juan Orlando Hernández y Salvador Sánchez. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

¿Cómo estuvo la reunión con autoridades de EE. UU. la semana pasada, hubo buena recepción de sus propuestas?

Fueron visitas bastante productivas y positivas nos dijeron que nunca habíamos llegado con un plan tan completo, esperamos que sean estos ocho ejes (en los que se enfoque América Crece) que serían muy similares para El Salvador y Honduras. Aunque no me consta, pero la verdad es que los problemas son muy similares entre los tres países y el apoyo de Estados Unidos tiene que darse en facilitar el ingreso de productos centroamericanos a ese país, tiene que verse en el acceso a productos agrícolas para que sea más fácil y rápido. Que Estados Unidos ponga de su parte no solo facilitando que la banca multilateral, sino que también facilitando el comercio para que las exportaciones del país realmente tengan una ventaja competitiva más fuerte y se desarrolle la inversión.

¿Es factible implementar este plan, qué pasa si no hay apoyo de EE. UU.?

Siempre se ha hablado y dicho que hay buena voluntad y lo que se está trabajando es en los estudios financieros para dar ese salto para que los bancos puedan hablar con estudios financieros concretos. La posición del sector privado de Guatemala es que si Estados Unidos no nos apoya igual estos países tienen que resolver estos problemas integralmente y nosotros tenemos que ver cómo lo hacemos. Si Estados Unidos lo avala sería un gran apoyo porque podría facilitar la competitividad de muchos sectores y generar más desarrollo.

La reunión de los cancilleres del Triángulo Norte en Estados Unidos sería para discutir aspectos de la Alianza para la Prosperidad, que busca mejorar condiciones de seguridad en los países para reducir la migración ilegal. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

La migración no reduce de un día para otro ¿Hay estimaciones de cuándo podrían verse los primeros resultados?

Cada uno de los programas tiene una dinámica diferente. Las carreteras depende de que el Congreso aprueba la ley, y lo estamos esperando, cuando eso suceda dos o tres años después empezará el proceso. El riego para la agricultura podría empezar inmediatamente y dar resultados más rápido.

El que el Congreso no haya aprobado esta ley de carreteras también refleja de que debe haber voluntad política para aplicar el nuevo plan

No solo voluntad política, sino también las capacidades de ejecutar, cada uno tiene que hacer su parte, el sector privado hacer procesos transparentes y favorables, Estados Unidos también debe apoyar directamente… Es decir, tenemos que hacer que funcione esto si los dos países estamos interesados en detener la migración.

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