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25 mil personas vivirán en colonias del Banvi

El 12 de octubre de 1977 se dio a conocer que 25 mil personas serían beneficiadas con viviendas construidas por el Banco Nacional de la Vivienda (Banvi)

Por Por: Hemeroteca PL

A finales de los años 1970 se disparó la vivienda popular. (Foto: Hemeroteca PL)
A finales de los años 1970 se disparó la vivienda popular. (Foto: Hemeroteca PL)

Uno de los mayores problemas de la capital de Guatemala en la primera parte de la década de 1970 era la falta de vivienda. Este problema iba relacionado con el bajo poder adquisitivo de cientos de familias y la escasa oferta de vivienda popular.

El Banvi, una institución estatal dedicada a la construcción de vivienda favorable y a buen precio, lanzó entonces varios proyectos destinados a paliar dicha necesidad.

Con el crecimiento desordenado de la metrópoli la única opción era extender los proyectos habitacionales en zonas poco pobladas o descampados. El sur de la ciudad fue uno de los lugares elegidos para construcción de apartamentos como una solución novedosa y accesible.

Alexey de Sinegub, presidente del Banvi en aquella época, dijo que más de 25 mil personas habitarían las nuevas colonias que estaban en fase de construcción. Entre éstas figuraban Bellos Horizontes, en la zona 12; Alameda, en la zona 18, y Bethania, en la zona 7. Dichos proyectos incluyeron la edificación de torres de apartamentos multifamiliares, casas de un piso y casas en condominio. Un dato interesante de la nota es que se menciona la urbanización de la colonia El Limón, en la zona 18.

Sinegub dijo en aquella ocasión que el Banvi garantizaba las viviendas y apartamentos, y que la calidad de los materiales era supervisada por los ingenieros de la institución.

Como parte de los contratos de construcción, el Banco dejó en libertad a los contratistas para que investigaran sobre nuevos métodos de edificación, materiales antisísmicos y normas mundiales.

Jorge Mario Chávez, ingeniero, dijo que ya muchos países habían empleado sistemas industrializados de construcción de viviendas. Dicha forma, efectivamente, permitió en esa década que cientos de viviendas fueran levantadas en masa. La loza de construcción y el prefabricado serían dos materiales que ganaron espacio en el mercado de la construcción y la ingeniería. Eran rápidos de montar y desmontar y además ahorraban costos a las empresas. 

Un detalle particular de la construcción en masa fue la pérdida de privacidad, debido a que la gran mayoría de viviendas compartía muros o accesos. Europa ya había experimentado este sistema de edificaciones y le había dado resultado. A fin de cuentas era económico y fácil de aplicar.

Este sistema, amplió Chévez, se está utilizando por primera vez en Guatemala y por con,siguiente en Centroamérica. Es de origen europeo y requiere de poca diversidad de materiales para llenar su cometido.

Es en esta forma, continuó, como en Guatemala se da el primer paso en firme en la ingeniería nacional para salir del

clásico sistema artesanal para construir viviendas. La estructura consiste en muros y losas de concreto reforzado, de diseño asísmico fundidos integralmente. Las paredes secundarias serán en ladrillo o paneles prefabricados.

Refiriéndose a los condominios de la zona 12, se indicó que el proyecto consta de un conjunto de seis edificios de cuatro pisos cada uno, con seis apartamentos por nivel o sea 144

unidades. Entretanto, el conjunto habitacional Bello Horioznte, zona 12, contiguo a la colonia Justo Rufino Barrios, constará de 232 edificios proyectados en dos niveles y que con variedad de formas y agrupaciones romperán la monotonía de la construcción en serie.

Finalmente, De Sinegub indicó que el conjunto habitacional La Alameda (kilómetro 7 de la carretera al Atlántico) constará

de una urbanización de 2,025 lotes de 90 metros cuadrados cada uno y que la población beneficiada con ese proyecto será de doce mil doce habitantes.

La realidad actual

38 años después, estas colonias perviven, con la diferencia de que se han expandido o desbordado, sobre todo La Alameda, cuyos límites van más allá del plano original.

El problema de la vivienda, si bien no fue solucionado en su totalidad, fue disminuido. Las casas de corte popular se volvieron comunes, y junto a ese plan de 1976 corrieron otros paralelos cuyo objetivo era, además, desconcentrar el centro de la capital y extender el mapa urbano hacia el sur y el nororiente.

Muchas familias fueron beneficiadas con los proyetos del Banvi, el cual desapareció años después por malos manejos y baja rentabilidad. Con la llegada de los años 80 y 90 surgieron empresas privadas urbanizadoras que ofrecieron diverso tipo de vivienda para diverso tipo de bolsillo.