Trump afloja la presión a México y prepara el envío de militares a frontera

 El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aflojó este jueves la presión sobre México al aplaudir en Twitter sus “fuertes leyes migratorias”, mientras su Gobierno se prepara para enviar un número no determinado de militares de la Guardia Nacional a su frontera sur.

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Trump se dirige a White Sulphur Springs, West Virginia para una mesa redonda sobre la reforma tributaria.(Foto Prensa Libre:AFP).
Trump se dirige a White Sulphur Springs, West Virginia para una mesa redonda sobre la reforma tributaria.(Foto Prensa Libre:AFP).

En un mensaje en Twitter, Trump alabó al Gobierno mexicano por haber puesto fin a la caravana de cientos de inmigrantes centroamericanos que recorre México.


“La caravana está disuelta en gran medida gracias a las fuertes leyes migratorias de México y su voluntad para usarlas de modo que no se causase una gigantesca escena en la frontera”, afirmó Trump, quien terminó su mensaje en Twitter con la frase: “¡Detengamos las drogas!”.
No obstante, los integrantes de la caravana aseguraron que que continúan con su recorrido por México, aunque no planean llegar a EE. UU., sino que culminarán su trayecto en la capital mexicana.
Inmigrantes centroamericanos empacan sus pertenenciaspara abandonar un complejo en Matías Romero, estado de Oaxaca, México.(AFP).

Trump, además, consideró que los niveles de detenciones en la frontera con México siguen siendo “inaceptables”, aunque en el año fiscal anterior (de octubre del 2016 a septiembre del 2017) se registró la cifra más baja de arrestos desde 1971, con 310 mil 531 detenciones.

En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristjen Nielsen, atribuyó la decisión de desplegar la Guardia Nacional -un cuerpo de reserva de las Fuerzas Armadas- al aumento de aprehensiones en la frontera en febrero y marzo de este año.

Específicamente, en febrero las detenciones aumentaron un 55 por ciento con respecto al mismo mes del año anterior, mientras que el incremento en marzo fue del 200 por ciento.

“Estamos en un punto de crisis y queremos acabar con ello antes de que aumenten más”, afirmó Nielsen.
Además, especificó que la Guardia Nacional apoyará a los agentes fronterizos en operaciones aéreas para detectar actividades ilegales, así como en labores mecánicas, como reparación de vehículos, y ofrecerá cuidados médicos a los inmigrantes que lo necesiten.

“Lo que haremos será liberar a los agentes fronterizos para que pueden hacer cumplir la ley”, indicó.
La ley estadounidense prohíbe usar a los militares para tareas de seguridad y orden público a nivel nacional, por lo que los miembros de la Guardia Nacional tendrán un papel limitado en la frontera y no podrán dedicarse a detener inmigrantes que lleguen a la zona limítrofe.

Fotografía de archivo de la frontera entre Estados Unidos y México en el Valle del Río Tijuana, California, Estados Unidos.(EFE).

La Cancillería mexicana afirmó este miércoles en un comunicado que los militares de la Guardia Nacional “no portarán armas”, aunque Nielsen rechazó confirmar si eso es cierto y aseguró que “continúan las negociaciones” tanto con el Ejecutivo mexicano como con los estados fronterizos.

Nielsen conversó con los gobernadores de los cuatro estados que hacen frontera con México (Texas, Arizona, California y Nuevo México), que tienen responsabilidad sobre la Guardia Nacional.
Los gobernadores republicanos de Texas, Arizona y Nuevo México ya han respaldado a Trump.
Fotografía de archivo de la frontera en San Ysidro, California, Estados Unidos, del 2010. (EFE).

El único estado fronterizo que aún no se ha posicionado es California, que por su tamaño y por su claro dominio demócrata se ha erigido en uno de los principales contrapesos a las políticas del presidente, especialmente en materia migratoria.
A través de un comunicado, el portavoz del gobernador demócrata Jerry Brown aseguró que California revisará “rápidamente” la petición del Departamento de Seguridad Nacional.
Según el portavoz de Brown, 250 voluntarios conforman actualmente la Guardia Nacional de California, de los que 55 específicamente sirven de apoyo en la frontera con México.
Inmigrantes centroamericanos se suben a un autobús cuando abandonan de un complejo en Matías Romero, estado de Oaxaca, México. (AFP).

Texas también tiene ya en la frontera a militares de la Guardia Nacional, pues su anterior gobernador, el republicano Rick Perry, ordenó el despliegue de mil militares en 2014, cuando miles de niños procedentes de Centroamérica ingresaron a EE.UU. a través principalmente del Río Bravo.
El actual gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, mantuvo en la frontera a parte de esos militares de la Guardia Nacional cuando llegó al poder, en enero de 2015.

Ya existe, por tanto, un número de militares de la Guardia Nacional en la frontera con México.
El Gobierno de Estados Unidos expresó su deseo de que el despliegue comenzara “inmediatamente”, pero este miércoles Trump dio 30 días al Pentágono y a los Departamento de Justicia y Seguridad Nacional para que le presenten un informe que detalle el “plan de acción” para militarizar la frontera. 

“Lo que haremos será liberar a los agentes fronterizos para que pueden hacer cumplir la ley”, indicó.
La ley estadounidense prohíbe usar a los militares para tareas de seguridad y orden público a nivel nacional, por lo que los miembros de la Guardia Nacional tendrán un papel limitado en la frontera y no podrán dedicarse a detener inmigrantes que lleguen a la zona limítrofe.

Fotografía de archivo de la frontera entre Estados Unidos y México en el Valle del Río Tijuana, California, Estados Unidos.(EFE).

La Cancillería mexicana afirmó este miércoles en un comunicado que los militares de la Guardia Nacional “no portarán armas”, aunque Nielsen rechazó confirmar si eso es cierto y aseguró que “continúan las negociaciones” tanto con el Ejecutivo mexicano como con los estados fronterizos.

Nielsen conversó con los gobernadores de los cuatro estados que hacen frontera con México (Texas, Arizona, California y Nuevo México), que tienen responsabilidad sobre la Guardia Nacional.
Los gobernadores republicanos de Texas, Arizona y Nuevo México ya han respaldado a Trump.
Fotografía de archivo de la frontera en San Ysidro, California, Estados Unidos, del 2010. (EFE).

El único estado fronterizo que aún no se ha posicionado es California, que por su tamaño y por su claro dominio demócrata se ha erigido en uno de los principales contrapesos a las políticas del presidente, especialmente en materia migratoria.
A través de un comunicado, el portavoz del gobernador demócrata Jerry Brown aseguró que California revisará “rápidamente” la petición del Departamento de Seguridad Nacional.
Según el portavoz de Brown, 250 voluntarios conforman actualmente la Guardia Nacional de California, de los que 55 específicamente sirven de apoyo en la frontera con México.
Inmigrantes centroamericanos se suben a un autobús cuando abandonan de un complejo en Matías Romero, estado de Oaxaca, México. (AFP).

Texas también tiene ya en la frontera a militares de la Guardia Nacional, pues su anterior gobernador, el republicano Rick Perry, ordenó el despliegue de mil militares en 2014, cuando miles de niños procedentes de Centroamérica ingresaron a EE.UU. a través principalmente del Río Bravo.
El actual gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, mantuvo en la frontera a parte de esos militares de la Guardia Nacional cuando llegó al poder, en enero de 2015.

Ya existe, por tanto, un número de militares de la Guardia Nacional en la frontera con México.
El Gobierno de Estados Unidos expresó su deseo de que el despliegue comenzara “inmediatamente”, pero este miércoles Trump dio 30 días al Pentágono y a los Departamento de Justicia y Seguridad Nacional para que le presenten un informe que detalle el “plan de acción” para militarizar la frontera. 

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