Cuando el auto se convierte en arma letal

Los accidentes viales se han convertido en un importante problema de salud pública. A nivel mundial, son la primera causa de muerte entre jóvenes de 15-19 años. En Latinoamérica, la tasa promedio de muertes por tránsito es de 15.9 por cada 100 mil habitantes; en Guatemala es de 19 por cada 100 mil. En las últimas semanas hemos atestiguado varios aparatosos accidentes que han costado vidas humanas, pérdidas materiales y caos vial de larga duración que terminan por afectar a todos. Según la estadística más reciente del Departamento de Tránsito de la Policía Nacional Civil, este enero se ha incrementado la siniestralidad, en comparación con enero del año pasado: incremento del 22% de los hechos viales; alza del 39% de las muertes por accidentes, así como del 20% en el número de lesionados. Fueron 154 vidas adicionales perdidas respecto de enero del año pasado. Casi el 60% de incidentes ocurrieron en casco urbano. El 30% de los incidentes se concentran en los ejes viales principales del país, y en los departamentos que funcionan como corredores económicos en la Costa Sur y carretera al Atlántico y al Occidente. Si bien para el otro 70% no se identifica cuáles son las carreteras donde ocurren los siniestros, posiblemente, por ser un patrón bastante disperso y todavía poco analizado, el 44% de los incidentes ocurrieron en el departamento de Guatemala. Seguramente, por ser el nodo a donde vienen a caer todas las rutas. 82% de los incidentes fueron colisiones (47%) y atropellamientos (35%).