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Dudas sobre políticos todavía están allí

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Después del más largo descanso del año, la cotidianidad nacional retoma su curso. La reflexión religiosa o el descanso en sitios de recreación o bien el municipio natal dejan paso a las carreras de mañana, tarde y noche. Las obligaciones estudiantiles y profesionales, los aprietos económicos, los problemas nacionales y, por supuesto, la campaña electoral atípica todavía están allí, como el metafórico dinosaurio del brevísimo relato del escritor guatemalteco Augusto Monterroso (1921-2003).

La detención en EE. UU. del candidato Mario Estrada, el Miércoles Santo —17 de abril—, bajo cargos de conspirar para traficar drogas a ese país, continúa allí como un hecho cuyas consecuencias aún no terminan de impactar en la política nacional. Las palabras, ofrecimientos y planes criminales que le fueron grabados por agentes encubiertos de la Agencia de Combate a las Drogas (DEA) también se encuentran allí firmes y concretos, como evidencia de la acusación que formulará la Fiscalía de Nueva York en una audiencia prevista para mañana.

La reacción de su hijo, el alcalde de Jalapa, Mario Estrada Ruano, en la red social Twitter, desató expectativa, crítica, apremio e incluso reproches, al afirmar: “Con esta información muchos van a caer, y no me extrañaría que algunos renuncien ante la amenaza de ser descubiertos”. No obstante, en la conferencia que organizara el partido UCN el jueves último y en la cita convocada ayer en Jalapa por Estrada Ruano no hubo más que excusas, negación, victimización y encomios grandilocuentes que ni aclaran la verdadera situación de su fundador ni marcan distancia respecto de sus acciones, ni detallan una rendición de cuentas a fin de tratar de rescatar su imagen institucional.

El veredicto sobre los candidatos a diputaciones y alcaldías bajo este símbolo quedará en manos del juez soberano instituido por la Constitución: el voto ciudadano. Pero también queda a juicio de los sufragistas su fallo acerca de todos los candidatos a la Presidencia y sus respectivos partidos, que a partir de este hecho tienen la imperiosa necesidad de exponer las fuentes de financiamiento de su campaña, como una demostración básica de cuentadancia. No se trata solo de exhibir los reportes formales presentados al Tribunal Supremo Electoral, sino de publicitar los listados completos de aportantes y de personas propuestas como candidatos. La grave coyuntura exige conocer el entramado de relaciones y conexiones que se da en virtud de las postulaciones.

La misma UCN tiene en sus listas a allegados al oficialismo, sin que estos hayan manifestado razones, protestas o motivaciones para no participar con el partido de gobierno, al cual defienden ardorosamente en redes sociales. La única lectura posible es que buscaron agrupaciones satélites, así como alguna vez el desaparecido partido CNN lo fue del también extinto Líder. Así que sin perjuicio de su participación y dadas las excusas esgrimidas en sus conferencias, lo más práctico para los ucenistas sería exhibir el origen de sus recursos. Pero en el actual contexto, que expone la fragilidad del sistema a financiamientos oscuros, todos los partidos tienen la misma deuda moral.

La visión literaria del Premio Príncipe de Asturias 2001 es una premonición siempre revitalizada por los niveles surrealistas de los acontecimientos del país. Es por ello que bien se podría afirmar en este lunes de Pascua: Cuando el ciudadano despertó, los cuestionamientos y dudas sobre los partidos seguían allí.