<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<?xml-stylesheet title="XSL_formatting" type="text/xsl" href="https://www.prensalibre.com/wp-content/themes/ux_prensalibre/assets/feed-styles/header.xsl"?>    <rss version="2.0"
         xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
         xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
         xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
         xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
         xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
         xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
         xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
            >

        <channel>
            <title>Los dueños de la calle</title>
            <atom:link href="https://www.prensalibre.com/opinion/los-dueos-de-la-calle/feed/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
            <link></link>
            <description>..</description>
            <lastBuildDate>Fri, 10 Apr 2026 03:40:25 -0600</lastBuildDate>
            <language>es-GT</language>
            <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
            <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
            <generator>https://wordpress.org/?v=6.8.5</generator>

<image>
	<url>https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2019/01/cropped-PLico.png?quality=52&#038;w=32</url>
	<title>Los dueños de la calle</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">151997395</site>                    <item>
                        <title>Los dueños de la calle</title>
                        <link>https://www.prensalibre.com/opinion/los-dueos-de-la-calle/</link>
                                                <pubDate>Sat, 20 May 2017 06:00:00 +0000</pubDate>
                        <dc:creator><![CDATA[ <div class="editorial-container__name" style="font-weight: 500;font-family: &quot;Acto-Small-Medium&quot;, Roboto !important;font-size: 14px !important;line-height: 18px !important;color: #00b9f2 !important;" >
       						Opinión</div>

						<div class="note-normal-container__author-variant-two special-style-normal-note-author">
							<h3 class="special-pill-note-container-title">ESCRITO POR:</h3>
								<div class="columnista-individual-container reset-margin w-100 col-12">
									<img width="150" height="150" src="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/EDT-JOSE-MARIA-MAGANA-2024-BYN.png?quality=52&amp;w=150" class="avatar avatar-150 photo columnista-individual-container__photo special-img-author-note rounded-circle wp-post-image" alt="" decoding="async" srcset="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/EDT-JOSE-MARIA-MAGANA-2024-BYN.png 300w, https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/EDT-JOSE-MARIA-MAGANA-2024-BYN.png?resize=150,150 150w, https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/EDT-JOSE-MARIA-MAGANA-2024-BYN.png?resize=80,80 80w, https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/EDT-JOSE-MARIA-MAGANA-2024-BYN.png?resize=96,96 96w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" loading="lazy" />									<div class="columnista-individual-container__details">
										<h2 class="columnista-individual-container__author font-size-author-note special-border-none">José María Magaña</h2>
										<h3 class="columnista-individual-container__description">
											Arquitecto -USAC- / Conservador de Arquitectura -ICCROM-. Residente restauración Catedral Metropolitana y segundo Conservador de La Antigua Guatemala. Cofundador de la figura legal del Centro Histórico de Guatemala.  										</h3>
									</div>
								</div>
						</div>
						<div class="editorial-container__date" style="margin: 8px 0;font-family: &quot;Acto-Small-Light&quot;, Roboto !important;font-weight: 300 !important;font-size: 20px !important;line-height: 18px !important;color: #474747 !important;"><span class="posted-on"><time class="sart-time entry-date published updated" datetime="2017-05-20T00:00:00-06:00">20 de mayo de 2017</time></span></div>]]></dc:creator>
                                                <category><![CDATA[Opinión]]></category>
                        <guid isPermaLink="false">https://www.prensalibre.com/uncategorized/los-dueos-de-la-calle/</guid>
                                                    <description><![CDATA[Las debilidades administrativas son palpables y notorias de mil y una manera, tanto física como administrativamente. Las carreteras se encuentran en situación lamentable, lo mismo que las instituciones creadas para cumplir fines y objetivos específicos, a cuya ineficiencia debe sumarse el poder de sindicatos que dejaron de cumplir su función protectora de los intereses y condiciones laborales de los trabajadores, convirtiéndose en un lastre más.]]></description>
                                                                                        <content:encoded><![CDATA[<img width="400" height="346" src="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/931c42ed-d2bf-47d4-bf81-ab3737662498.jpg?quality=52&amp;w=400" class="attachment-featured-medium size-featured-medium" alt="José María Magaña jmmaganajuarez@gmail.com" srcset="https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/931c42ed-d2bf-47d4-bf81-ab3737662498.jpg 400w, https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2018/12/931c42ed-d2bf-47d4-bf81-ab3737662498.jpg?resize=150,130 150w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" loading="lazy" decoding="async" /><p>Las debilidades administrativas son palpables y notorias de mil y una manera, tanto física como administrativamente. Las carreteras se encuentran en situación lamentable, lo mismo que las instituciones creadas para cumplir fines y objetivos específicos, a cuya ineficiencia debe sumarse el poder de sindicatos que dejaron de cumplir su función protectora de los intereses y condiciones laborales de los trabajadores, convirtiéndose en un lastre más.</p>
<p>Las necesidades esenciales de la población no son atendidas. La pobre educación que se imparte tarde, mal y nunca es determinante para nuestro proverbial atraso, aunque lo mismo puede decirse de la salud. Conocer los altos índices de muertes por parto, desnutrición infantil y fallecimiento por enfermedades previsibles como infecciones estomacales, infecciones de las vías respiratorias o por simple deshidratación es vergonzoso.</p>
<p>Hay otros ámbitos desatendidos, no vitales, pero tampoco desestimables como la vialidad, planificación urbana, transporte público y seguridad, que nos expone como un país del séptimo mundo, si esa clasificación existiera.</p>
<p>Sin embargo, desde el aire, como son presentados los videos promocionales del turismo, Guatemala luce bella, llena de color, con su extraordinaria naturaleza y geomorfológica; abundantes lagos, ríos y humedales que generan diversidad de climas, flora y fauna a cortas distancias. Semejantes características podrían llamarnos a engaño y creer que estamos en el paraíso terrenal, en el que no hubo destierro divino, sino donde florecieron culturas que maravillan al resto de la humanidad, pero que localmente son despreciadas.</p>
<p>De esas culturas están los vestigios en la Costa Sur y altiplano. Quiriguá en el oriente; en las tierras bajas de Petén sobresalen los grandes conjuntos urbano-arquitectónicos que asombran; así como los avances en astronomía, escritura y matemáticas —incluyendo el uso del cero—, representados en códices, estelas, cerámica y tantos otros medios. De los períodos colonial y republicano tenemos La Antigua Guatemala, el Centro Histórico de Guatemala; Xela y La Isla de Flores, que gozan de un régimen especial de conservación y, por lo tanto, ahora convertidos en polos de atracción, con sus luces y sus sombras. Guatemala es un mosaico mestizo en el que se entrelazan manifestaciones culturales de vanguardia.</p>
<p>La Antigua Guatemala, sin duda, es la joya de la corona, pues hasta las limosnas que los turistas dan a los pordioseros son en dólares americanos. Su conservación y al mismo tiempo su descuido han permitido la proliferación de tráfico de drogas, prostitución, fiestas ilegales a deshoras, bares y pensiones de medio pelo que generan la ilícita presencia de los cuida carros, quienes se adueñaron de la ciudad y sus calles.</p>
<p>—Son cuarenta quetzales, jefa, dice el facineroso a quien apenas se está bajando del auto</p>
<p>—Pero yo soy vecina. ¿No ve la calcomanía?</p>
<p>—Ah, tiene razón; entonces que sean veinte, para que vea que soy considerado.</p>
<p>—No, nada que ver. Ahí en la esquina hay un policía y le voy a informar que usted pretende chantajearme.</p>
<p>—Pues quien va a salir perdiendo es usted, dice el delincuente, acercándose amenazante al vehículo</p>
<p>-Entonces mamá, andá vos a hacer el mandado. Yo me quedo dentro del carro, dice acomedida la hija de la vecina.</p>
<p>—Eso no puede ser, argumenta el bandido, porque está estacionada en mi espacio.</p>
<p>—Bueno, entonces aquí están los veinte, dice sumisa la vecina, quien junto a su hija se retira mascullando una mentada de madre a las autoridades incapaces de poner orden en la Ciudad de las Perpetuas Rosas.</p>
<p><strong>jmmaganajuarez@gmail.com</strong></p>
<div class="gsp_post_data" data-post_type="post" data-cat="opinion" data-modified="120" data-title="Los dueños de la calle" data-home="https://www.prensalibre.com"></div>]]></content:encoded>
                                                                                                        <media:content url="" medium="image"/>
                                                                                                <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">387954</post-id>                    </item>
                            </channel>
    </rss>
    