Opinión

Pluma invitada

Cambio climático amenaza al mundo

Jaime Córdova Palacios

Jaime Córdova Palacios

Las tragedias naturales registradas a la fecha en el planeta que avizoran futura destrucción humana, derivadas del temerario cambio climático, exigen extremas medidas preventivas para paliar tan fatal desenlace global que podría colapsar con devastadoras consecuencias, las cuales podrían surgir de la 24 Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas, a celebrarse este diciembre en Polonia.

Guatemala registra graves acontecimientos naturales con pérdidas humanas y materiales: temblores, terremotos, derrumbes, soterramiento de personas —ejemplos: Cambray 2 y la erupción delVolcán de Fuego—; huracanes, inundaciones, torrenciales lluvias, desordenes en invierno y verano, sequías, hundimientos, etcétera.

Taiwán, pequeña pero desarrollada isla de la China Continental, calificada entre pocas potencias mundiales con poder económico, investigativo y cooperativo con diversos países, incluyendo Guatemala, trabaja desde hace tiempo con valiosos programas preventivos que pretende aportar soluciones como observador, pues está excluido del sistema de Naciones Unidas, lo cual considera injusto.

Su ministro, el doctor Lee Ying-yuan, expone que Taiwán contribuye con esfuerzo al combate de tan delicado flagelo natural, siendo su promedio de temperaturas el más alto en cien años. Desde 2017, las precipitaciones han disminuido notablemente. En este verano países de Europa, Asia, América del Norte y África, han experimentado calor sin precedentes e incendios forestales mortales que ponen en peligro la salud humana, agricultura, ecosistemas naturales e infraestructuras.

Señala que el crecimiento continuo de emisiones de gases de efecto invernadero a escala mundial ha ocasionado fenómenos climáticos extremos, olas de calor, sequías y catastróficas lluvias.

Alienta a las partes interesadas a reducir emisiones de carbono y gases, para combatir el cambio climático que atenta contra la energía, manufacturación, transporte, desarrollo residencial y comercial, agricultura y gestión medioambiental.

Mantiene límites máximos de emisión, promoción de iniciativas de finanzas verdes, cultivo de grupos de talentos locales, educación y fomento de cooperación general. Casi el 90% de emisiones anuales de gases de fuentes renovables en la generación total de energía, aumenta la energía producida con gas natural hasta el 50%. Taiwán reduce su dependencia del carbón e invierte en tecnologías para contrarrestar contaminación, con subsidios para reemplazar vehículos viejos por eléctricos. Este año redujo la contaminación del aire y aceleró la transición energética.

Promueve la seguridad energética, economía verde, sostenibilidad ambiental y justicia social, decisivas del desarrollo energético sostenible y economía circular. Progresa en las últimas dos décadas en el reciclaje y reutilización de recursos. En el 2017, en Taiwán la tasa de recuperación de recursos fue del 52.5%, porcentaje superado solo por Alemania y Austria. La tasa de reciclaje de botellas de plástico fue del 95% en 2017, y durante la Copa Mundial de Futbol de la Fifa 2018, la mitad de los 32 equipos utilizaron camisetas producidas en esa isla con botellas recicladas.

Impulsa metas claves para salvar el planeta y su experiencia en la gestión medioambiental, sistemas de alerta, prevención de desastres y mejora la eficiencia energética e innovadora.

Taiwán asegura fortalecer la investigación, desarrollo e innovación tecnológica para reforzar el reciclaje, construyendo cadenas de valor industrial y lograr cero residuos y reciclaje general. Los países implicados deben aportar su esfuerzo para salvar al planeta, después de haberse beneficiado de la industrialización, concluye.

jaimerodericocp@gmail.com