Opinión

Liberal sin neo

Destapando gallos y gallinas

Fritz Thomas

Fritz Thomas

Se van destapando los gallos y gallinas otrora tapados, que participarán en la contienda electoral del 2019. Thelma Aldana se perfila como candidata a la Presidencia por Encuentro por Guatemala, con Óscar Clemente Marroquín a la Vicepresidencia. A inicios de semana circuló la noticia de una reunión en un hotel en San Salvador, con la presencia de Aldana, Marroquín y personalidades del Grupo Semilla, para explorar la posibilidad de unir esfuerzos. Esta posible unión tendría sentido para ambos grupos, especialmente para Semilla, que aún no ha cumplido los requisitos para ser autorizado como partido político y sufrió una decapitación con la tarjeta roja que le sacó la propia Aldana a Fuentes Knight.

Todavía está en categoría de rumor, las candidaturas de Solórzano Foppa para la Alcaldía de la Ciudad de Guatemala y de Carlos Mencos para Diputado al Congreso. Al ver en un mismo tablero las candidaturas de Aldana, Solórzano Foppa y Mencos, surgen preguntas sobre la idoneidad de que figuras de alto perfil en el gobierno puedan postularse tan rápidamente a cargos de elección popular. Aldana alcanzó gran notoriedad como fiscal general, gozando de amplia cobertura y presencia mediática, incluso provocando ella misma numerosas oportunidades para protagonizar. Algo parecido puede decirse de Solórzano Foppa. ¿Puede asegurarse que durante su gestión pública, en algún rincón de su cabeza, algunas de sus iniciativas y actos no guardaban relación con su expectativa de participar en la política? Aldana se moviliza en carros blindados y un fuerte aparato de seguridad, al igual que Solórzano Foppa, aunque en su caso es solo un blindado —ambos a expensas de los tributarios—. ¿Cómo encaja esto con sus aspiraciones políticas? Mencos aún está al frente de la CGC; no es imposible pensar que podría usar su posición para pavimentar su camino a la elección popular. No afirmo nada, solo planteo preguntas sobre si detentar cargos públicos de alta visibilidad previo a un proceso electoral, no confiere ventajas indebidas sobre otros contendientes. En categoría similar está Edwin Escobar, quien como alcalde de Villa Nueva por dos períodos y presidente de la Anam, ha estado en posición de protagonizar y dispensar muchos favores, no precisamente de su bolsillo.

Ya más que destapada está Sandra Torres de la UNE, que debiera ser apodada “la intocable”; en todos estos años no ha habido jueves de Cicig que la toque. Extraño. Circulan videos de Torres donde es evidente que está en abierta campaña anticipada, que viene realizando desde sus tiempos de primera dama y presidenta de facto, practicando el regalo clientelar a diestra y siniestra, sin consecuencias.

Atrás viene el pelotón con Giammattei, Zury Ríos y quizás, una vez más, Juan Gutiérrez, ocupando espacios políticos similares. Le siguen figuras como Adela de Torrebiarte, Julio Rivera, Edmond Mulet y Luis Velásquez, que tendrían que gastar mucha, pero mucha plata, para alcanzar el reconocimiento de nombre que tienen Aldana, Torres y Zury. Hay partidos sin candidato, como el PLG, y candidatos sin partido, situación que se aclarará en breve. El partido Unionista probablemente tendrá que buscar alianzas; Álvaro Arzú Escobar está muy patojo y no se puede postular. Más marcados a la izquierda, los partidos URNG, WINAQ, Convergencia de Pablo Monsanto y el todavía comité, MLP de Codeca, aún no han destapado a sus candidatos, pero se habla de Yuri Melini y Mario Roberto Morales.

El proceso estará poblado, fragmentado y confuso, una batalla feroz, con dientes, uñas, jalones de pelo y patadas en las partes íntimas.

fritzmthomas@gmail.com