Opinión

Economía para todos

Hospital del IGSS en Quetzaltenango

José Molina Calderón

José Molina Calderón

Con motivo del bicentenario de la Independencia de Guatemala, 1821-2021, se hace un recorrido de los seguros en Guatemala.

La investigación sobre los 70 años de funcionamiento del IGSS me llevó a Quetzaltenango, en donde había oído que se había inaugurado un nuevo hospital regional. Aparte, también había tenido conocimiento durante su etapa de construcción, que estaba en marcha ese proyecto.

Por un triple motivo fui a Quetzaltenango y el 30 de agosto pasado hice una visita al nuevo hospital. No me lo imaginaba como es en realidad, a pesar de que había leído algunas noticias para su inauguración el 30 de noviembre de 2017.

El hospital está ubicado en la colonia Molina, en la entrada de la ciudad, cerca del conocido monumento a La Marimba, esculpido por el artista Rodolfo Galeotti Torres. Desde ahí no se ve el hospital, por estar situado en una montaña pequeña, que no permite su visualización.

La colonia Molina es antigua y no tiene buenos accesos. Después de buscar un lugar para aparcar caminé unos 200 metros hasta encontrar la primera señal de haber llegado al hospital.

Llegué a la garita de control de Consulta Externa, y por primera vez vi el nuevo edificio que ya parecía imponente. Al dirigirme a la siguiente garita de ingreso, a las oficinas administrativas, observé nuevas edificaciones construidas dentro de la montaña. Quién sabe cuántos metros cúbicos hubo que mover para la construcción.

Después de anunciarme y esperar un breve tiempo, me atendió el gerente administrativo, Geovanni Guillén, quien también resultó colega economista, y con experiencia en manejo de organizaciones de gran tamaño y personal, como lo es el edificio del Organismo Judicial.

Después de una amplia explicación, el colega me dio una visita guiada por el hospital. Me quedé con la boca abierta, muy impresionado. Todo limpio, muy bonito, personal bien educado, pendiente de que se les entreguen los uniformes.

Las instalaciones del hospital son de primer mundo. No hay duda, tanto el edificio como los equipos. El personal se está capacitando y espero que también hagan su tarea como hospital de primer mundo.

Las instalaciones de agua, electricidad y el cableado para transmisión de datos también de primera. Me llamó la atención los largos, amplios y altos pasillos con tubería a la vista para acceder a rápidas reparaciones.

Tiene 240 camas, con la idea de atender a muchos pacientes como hospital de día, de tal manera que no tengan que estar hospitalizados. Las habitaciones son para dos personas, con baño, olvidando el estilo de hospitales de la II Guerra Mundial, que son de encamamiento colectivo. Los 13 quirófanos para operaciones, de alta complejidad; 33 clínicas de especialidades, prácticamente todas ellas, con excepción de cáncer. Me sorprendió positivamente que el Dr. Rafael Espada haya estado llegando para el área de Cardiología.

Cuenta con 1,600 empleados, de los cuales 1,400 son nuevos, para atender a 347 mil afiliados de los departamentos de Quetzaltenango, Huehuetenango, San Marcos y Sololá, por ser un hospital regional. Una inversión de Q450 millones.

La consulta externa planeada por citas con 30 minutos de espera solamente. Pude ver los locales de Medicina Física y Rehabilitación, imágenes diagnósticas, laboratorios clínicos, de patología y banco de sangre.

La construcción es de 46 mil metros cuadrados, unas seis veces el tamaño del Palacio Nacional de la Cultura. Como en Quetzaltenango hay apagones frecuentemente, el hospital cuenta con dos plantas eléctricas que podrán conectarse instantáneamente para no tener problemas en operaciones quirúrgicas.

josemolina@live.com