Opinión

Catalejo

La confusión sigue y aumenta a diario

Mario Antonio Sandoval

Mario Antonio Sandoval

Conforme pasan las semanas de este extraño 2018, todos los acontecimientos contribuyen a la confusión, acompañada con la duda, la decepción, la rabia y toda una larga serie de sensaciones negativas dentro del relativamente escaso sector de personas verdaderamente interesadas en los asuntos políticos, no politiqueros, del país. Sin excepción, los principales representantes de los sectores cometen o han cometido errores inesperados y muchas veces increíbles. En vista de ser los temas relacionados con el presidente, el gobierno, la Cicig, el MP e Iván Velásquez, creo importante señalar algunos de los más notorios, causantes de toda una serie de manifestaciones populares de sorpresa y de una risa provocada por la vergüenza ajena generalizada.

El aparecimiento del presidente rodeado de 60 militares fue un error total. Poco después anunció —en serio, es lo peor—: “Les cuento una historia que no me la creen los senadores en Estados Unidos. Y les digo que miren los informes y después me dan la razón. La CIA está bien informada de esto y la DEA también. Guatemala es el único país que persigue aviones de cocaína con camiones. ¿Y saben qué es lo más chilero? Lo logra. Esas son las historias y leyendas de Guatemala. Con un camión atrapamos un avión, y es camión viejo. Me siento feliz y orgulloso”. Yo no entiendo cómo es posible esa actitud. Por alguna razón, viene a mi mente cuando era la estrella principal del programa televisivo La Tropa Loca, de Canal 7.

Doña Thelma Aldana tampoco escapa. Fue muy criticada por los “chicos malos” por tener intenciones de participar en las elecciones. Sus admiradores lo rechazaban. Dos días después de dejar el MP, al ser entrevistada fuera del país y recibir una pregunta directa, como lo suelen hacer esos mala onda periodistas, su respuesta fue “estar considerándolo”. Luego dispuso reunirse en El Salvador con varios ciudadanos. Y ahora se descubre su reunión cuando tenía el cargo, con algunos impresentables. Ese día sus adversarios destaparon botella de champán. Doña Sandra Jovel igualmente no desperdició oportunidad de demostrar su enciclopédico conocimiento del lenguaje diplomático, al calificar del “estructura paralela” a la oficina contra la corrupción de la Organización de las Naciones Unidas.

Don Iván, por su parte, también tiene lo suyo. Su error: reaccionar como abogado. Presentó primero el caso del hijo y hermano de don Jimmy, aunque era mínimo, comparado con los otros. Y luego le extrañaron los palos enviados por los anticicig, pero sobre todo anti-Iván. Ese patinazo le causó disminución de apoyos, Además, la falta de explicaciones sobre los atrasos, muchos derivados de las maniobras de los defensores, también contribuyó. Por estos errores crecieron las acciones de los ya mencionados “chicos malos”, o “buenos”, según quien lo califique. Ese relajo aumenta las ilusiones de haber acabado con la CiCig y con el comisionado, aunque eso podría no ocurrir en la fecha prevista.

La Cicig sale bien librada porque para los ciudadanos los resultados del ente son esperanzadores, aunque no necesariamente suficientes. Mientras, el tiempo pasa y las cosas serán diversas, dependiendo de las decisiones de la Comisión del Congreso, de la Corte de Constitucionalidad y del Tribunal Supremo Electoral, así como de la vergonzosa búsqueda de los congresistas en favor de los tránsfugas. Por todo esto, la confusión se mantiene y se acrecienta, además de ser una de las explicables razones para poder deducir una participación escuálida en las elecciones del 2019, luego de las cuales la figura presidencial será cada vez más disminuida e iniciará su condena en el oscuro juicio de la Historia.