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Setenta años del nacimiento de Israel

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¡El 29 de noviembre de 1947 la historia judía contuvo el aliento! Desde New York, Moscú, Buenos Aires, Teherán,  Roma y hasta en el mismo Jerusalén, en cualquier  parte del mundo donde habitaba un alma judía había una esperanza. Personas que aferradas a las voces que emergían de  la radio, que transmitía en directo la votación de la ONU para aprobar la Resolución 181, del plan para resolver el conflicto entre judíos y árabes en la región de Palestina.

El proyecto proponía dividir la parte occidental del Mandato en dos Estados, uno judío y otro árabe-palestino, con un área, bajo control internacional —Jerusalén y Belén—. Esa votación en la ONU, que en esos momentos “tan parecía larga como la diáspora, pero en realidad duró apenas tres minutos” y terminó con un resultado: Aprobada por 33 votos, 13 en contra —en su mayoría los países árabes y musulmanes— y 10 abstenciones.

Finalmente y después de dos mil años de exilio forzoso, un pueblo que había sufrido horrores durante la Segunda Guerra Mundial, en la persecución nazi a los judíos, y originó seis millones de víctimas que fueron cruelmente exterminadas en el Holocausto, consiguió su sueño anhelado.

La catástrofe que padeció el pueblo israelí durante este tiempo evidenció ante el mundo la necesidad y urgencia del restablecimiento de Israel como Estado. Los sobrevivientes del Holocausto, así como los judíos que vivían en otras partes del mundo, empezaron a emigrar al territorio de Palestina, superando dificultades, restricciones y peligros, buscando su derecho a una vida digna, libre y honrada en su tierra nacional.

La Asamblea General resolvió nombrar un Comité Especial de Naciones Unidas para Palestina (UNSCOP), con la misión de hallar una solución al conflicto entre árabes y judíos en la región. Y es allí donde entra Guatemala en el escenario.

Este grupo estaba conformado por representantes de 11 países neutrales, excluyendo obviamente a las grandes potencias, para garantizar que el comité tomará una decisión justa. Guatemala era uno de los que realizarían auditorías y recolección de datos en Europa y Palestina. Nuestro país estaba representado por el diplomático Jorge García-Granados, quien lanzó la primera votación para la creación del Estado de Israel, siendo Guatemala el primer país en reconocer a Israel como Estado.

En el momento de la votación, García-Granados organizó un grupo de presión para apoyar el plan de partición. Se aproximaba la fecha en la que vencería el plazo y el pueblo de Israel no tenía apoyo de nadie, pero el 29 de noviembre de 1947, en una Asamblea Plenaria de la ONU, se votó a favor para el plan de partición recomendado por la UNSCOP, que definió los límites propuestos entre los dos estados.

El papel del embajador García-Granados, fue vital porque gracias a sus esfuerzos y cabildeos con los demás embajadores de los países latinoamericanos logró que 13 de ellos votaran a favor, dentro de los 33 votos que definieron este proceso.

Desde entonces el agradecimiento de Israel hacia nuestro país se ha hecho patente, brindándonos ayuda desde la década de los 60, como un símbolo de amistad, por nuestro apoyo en esa histórica votación. Hasta hoy han otorgado más de cinco mil becas a guatemaltecos y capacitado a miles, a través de sus cursos móviles.

Desde su fundación, Israel ha logrado un desarrollo social, tecnológico y económico exponencial. Lo que lo posiciona como uno de los países más avanzados del mundo.

Ya han transcurrido 70 años desde aquel histórico día y tristemente el conflicto palestino-israelí continúa y ha cobrado muchas vidas de ambas partes. ¿Cuánto tiempo más habrá que esperar para ver una reconciliación y la tan ansiada paz entre estos dos pueblos?

imagen_es_percepcion@yahoo.com

ESCRITO POR:

Brenda Sanchinelli

MSc. en Relaciones Internacionales e Imagen Pública. Periodista, experta en Etiqueta. Dama de la Estrella de Italia. Foodie, apasionada por la buena mesa, compartiendo mis experiencias en las redes.

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