Opinión

CATALEJO

Un anónimo preocupante

Mario Antonio Sandoval

Mario Antonio Sandoval

EL MIÉRCOLES PASADO por la tarde comenzó a circular en las redes sociales un anónimo muy preocupante, porque hace un llamado para llevar a cabo un “plan B, #revoluciónya” para el lunes próximo. Tiene doce “instrucciones”, y es allí donde radica la preocupación, porque se salen de los marcos legales en referencia al derecho de manifestar y de expresar desacuerdos, protegido por la Constitución guatemalteca. El texto ejemplifica los riesgos del mal uso de la tecnología, porque resulta imposible descubrir quién es el organizador. A mi juicio, las ya mencionadas instrucciones, de ser obedecidas, tienen el grave riesgo de provocar el inicio de desórdenes de cualquier tipo, imposibles de controlar y de resultados sangrientos y dolorosos.

EN RESUMEN, SE le pide a la población no enviar a sus hijos a clases el lunes 27, porque Guatemala “a nivel nacional estará paralizada”. Habrá una manifestación para pedir “la dimisión del cargo de Otto Pérez, Roxana Baldetti y la abolición del Congreso”. Menciona la presencia de “comandantes de grupo” para manejar a los participantes, quienes deberán reunirse en grupos de cinco o diez, con los rostros cubiertos “si es necesario”. Colocar en las calles “cualquier objeto que obstruya el paso, tales (sic) como piedras, vidrio, clavos o metal”, “en un minuto o menos”, “distraer con una llamadita falsa a la PNC mientras haces tu parte” y “un buen grupo avanza al palacio y el Congreso a tomar el control”, sin “destruir la propiedad de nadie”.

LAS INSTRUCCIONES INcluyen “llevar una mochila con agua pura y medicinas de primeros auxilios. Aprovechar la madrugada”, “si eres médico, enfermero o voluntario, no dudes en prestar ayuda”. Y “no te preocupes tanto por la PNC. Algunos saben y están a favor nuestro. (No todos)”. Finalmente, señalo la frase “el tiempo, el día y la hora a (sic) llegado. El caos impera y acá estamos para ofrendar cada gota de sangre por nuestra patria”. Creí necesario citar textualmente el documento, porque a consecuencia de la incontrolable inmediatez de la divulgación de mensajes gracias a la tecnología actual y a las redes sociales, aunado a la composición de la edad de los guatemaltecos, mayoritariamente jóvenes, podría haber muchos engañados.

EL GOBIERNO, A TRAVÉS del Ministerio de Gobernación, necesita actuar con una mezcla de prudencia y de astucia bien entendida. Cuando se habla de ofrendar sangre, cubrirse el rostro, obstaculizar el paso, aprovechar la madrugada, etcétera, claramente se percibe la intención de provocar desórdenes con víctimas, para de esa manera inducir realmente el caos del cual hablan. Ese tipo de llamamientos anónimos no pueden ser obedecidos y, lejos de ello, quienes están convencidos de participar, deben reflexionar a fin de no prestarse a ser, literalmente, carne de cañón. Es imposible estar seguro de la ausencia de agitadores infiltrados con el objetivo de causar daños a la propiedad, o enfrentamientos con los agentes policiales enviados a vigilar.

A QUIENES DUDAN DE la existencia de una crisis en este momento, me permito recordarles el significado de esta palabra: “mutación importante en el desarrollo de otros procesos físicos, históricos o individuales; situación de un asunto o proceso cuando está en duda su continuación, modificación o cese; momento decisivo de un negocio (asunto) grave y de consecuencias importantes”. Para no afianzarla, se debe reaccionar con cuidado para no acabar con los actuales restos de credibilidad institucionalidad y de interés ciudadano en la política, en general, y en quienes integran los partidos y sus estructuras. Aceptar la continuidad de la Cicig contribuye a terminar la crisis, pero no la termina. Para hacerlo son necesarias más acciones sin precedentes.