ECONOMÍA

Tipo de cambio: Este es el plan del Banco de Guatemala para mantener el quetzal bajo control en 2023

El precio del dólar estadounidense ha mostrado leves alzas que han inquietado a los agentes económicos, por lo que las intervenciones de la banca central aumentaron y continuarán.

Tipo de cambio en Guatemala

La política cambiaria tendrá cambios para 2023. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

¿Cómo estará el tipo de cambio en 2023? Esta la principal pregunta de todas las personas que hacen transacciones con esa divisa, ya que su precio es fundamental para la toma de decisiones, aparte de que en el mercado existe una barrera psicológica en torno a los Q8 por US$1 o que el precio disminuya hasta los Q7.60 por US$1, situaciones que generan tensión.

Guatemala y muchos países latinoamericanos se consideran “zona dólar” por la alta influencia de la economía estadounidense sobre los ámbitos locales, lo que afecta (para bien o para mal) el comercio exterior, el envío de remesas familiares, los mercados financieros y los flujos de inversión extranjera directa, entre otros.

Así que a la pregunta indicada, Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala (Banguat) y de la Junta Monetaria (JM), respondió que el precio del dólar será estable, a pesar de una coyuntura externa compleja.  En ello, explicó, incidirá la participación de la banca central en el mercado cambiario, con el único fin de moderar la volatilidad, “sin cambiar la tendencia del tipo de cambio”.

Y detalló que habrá tres cambios principales en la política cambiaria, sugeridos en la Evaluación de la Política Monetaria, Cambiaria y Crediticia a noviembre 2022 y Perspectivas Económicas para 2023: el primero es un aumento en el monto diario de participación del Banguat en el Sistema de Negociación Electrónico de Divisas (Sinedi) de US$10 millones a US$20 millones, con lo que la oferta o demanda de divisas por parte de la banca central aumenta de US$50 millones a US$100 millones (puede participar hasta cinco veces en la subasta diaria de divisas del Sinedi).

El segundo cambio, dijo, es la inyección de dólares a la economía mediante reportos en esa moneda (que era una medida temporal, pero permanecerá durante todo el año próximo), por lo que los bancos pueden comprar dólares bajo condiciones más favorables.

Y permanecerá el mecanismo de acumulación de reservas monetarias internacionales hasta por un monto de US$1 mil millones, y “tomando en consideración el excedente de divisas que prevalece en el mercado cambiario y los excedentes que podrían registrar en el 2023”.

Información más detallada

Entonces, los cambios que se plantean hacia el 2023, se aplicarán en mecanismos que ya se han implementado y son conocidos por los agentes económicos, pues la primera consiste en ampliar el monto de participación en el mercado de divisas hasta los US$100 millones diarios, con cinco subastas de US$20 millones cada y eso no es nuevo, pues en el 2019, pasó de US$8 millones a US$10 millones diarios.

“La participación en el mercado cambiario debe ser vista como un proceso de transición hacia una mayor flexibilidad que contribuya a minimizar los efectos de choques externos, en tanto se va avanzando en la profundización y mayor integración a los mercados financieros; es decir que, sin eliminarse la posibilidad de que el tipo de cambio nominal actúe como un estabilizador automático frente a los impactos de dichos choques, los agentes económicos puedan ir familiarizándose con mayores niveles de volatilidad de conformidad con la evolución de los fundamentos del tipo de cambio nominal”, justifica la política cambiaria.

El documento agrega que “la regla de participación del Banguat en el mercado cambiario, ha sido un instrumento eficiente para moderar la volatilidad del tipo de cambio nominal, sin afectar su tendencia, desempeñando un papel trascendental en la neutralización de gran parte del exceso de oferta de divisas que se ha registrado en el mercado cambiario en los últimos años”.

Entonces, al ampliar los montos de participación, “se contribuiría a que en un mercado de excedentes o faltantes de divisas, cuyo tamaño, aún con el aumento citado, sigue siendo pequeño, se equilibre con mayor eficiencia, en virtud de que el incremento en el número de subastas, tanto para la venta como para la compra de divisas, permite a los participantes ir transando entre ellos los excedentes o faltantes y recurrir al banco central de manera gradual y en la magnitud necesaria para que el mercado se limpie”.

El mecanismo de acumulación de reservas monetarias internacionales es otra práctica que se ha utilizado de manera más frecuente en los últimos años, en tanto que la venta de divisas mediante reportos en dólares también se considera conveniente debido a que es posible que las condiciones financieras internacionales permanezcan restrictivas por un periodo prolongado.

En cuanto al mensaje para los agentes económicos sobre el comportamiento de las divisas el próximo año, el funcionario expresó: “el mercado cambiario tendrá suficientes disponibilidades derivadas de los flujos de exportaciones y de remesas familiares. En todo caso, la participación del Banguat propiciará la estabilidad del tipo de cambio”.

“Efectos contrarios”

Clynton López Flores., de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín (UFM), un crítico de la política monetaria, cambiaria y crediticia y al consultarle sobre el tema, respondió con el siguiente análisis, que se resume a continuación:

“Desafortunadamente, en los últimos tres meses ha sido noticia el tipo de cambio en Guatemala y la supuesta influencia del Banco de Guatemala en su aparente depreciación. Es muy extraño que ni  las cámaras en pugna en este tema sacaran a luz el informe que publicó el propio Banco de Guatemala realizado por Sebastián Edwards (Profesor de UCLA), bajo pedido del propio banco, una evaluación del diseño y la implementación de la política monetaria y cambiaria del Banco de Guatemala de los últimos 10 años (2012-2022).

Dentro del informe en la página 47 dice el profesor Edwards: “Uno de los motivos habituales para la acumulación de reservas internacionales es uno precautorio y de prevención de costosas crisis de balanza de pagos. En el caso de Guatemala, este motivo tradicional para mantener las reservas se ha visto complementado con el efecto de enfrentar la apreciación cambiaria proveniente de las mayores remesas. Si bien el Banco no ha publicitado abiertamente este objetivo, este deseo de evitar un mayor y más rápido fortalecimiento del TCR está detrás de la iniciativa”.

El profesor Edwards señala abiertamente que, aunque el Banco de Guatemala ha venido utilizando la acumulación extraordinaria de reservas internacionales como un mecanismo para evitar la creciente apreciación del tipo de cambio real (TCR) no lo ha hecho público. Esta simple afirmación elimina la duda de las intenciones de la política cambiaria del país. Las preguntas que quedan por discutir luego de esto son ¿a qué costo?, ¿a quién beneficia? ¿A quién perjudica? Y en ¿qué medida se ha logrado cambiar la tendencia del tipo de cambio?

Al realizar una comparación de la estacionalidad mensual del tipo de cambio en dos períodos diferentes, el primero de 2008 a 2018 (10 años) en los cuáles no había sido un objetivo no publicitado del Banco de Guatemala evitar la apreciación del tipo de cambio real (a través de no permitir la apreciación del tipo de cambio nominal) y luego una de 2018-2022 donde se ve el efecto de la política cambiaria del Banguat: la estacionalidad promedio calculada para los últimos cuatro años es positiva prácticamente siempre.

¿Qué quiere decir? Que el tipo de cambio está buscando un nivel al alza, un cambio estructural a lo que venía siendo en los últimos 10 años. ¿Qué pudo motivar dicho cambio?

Lo que es cierto, es que dos elementos (tal como lo dice el profesor Edwards) fueron específicamente utilizados para evitar la apreciación del tipo de cambio, y actuar en contra de la tendencia del mercado: 1) Aceptación de depósitos del banco de Guatemala en dólares, 2)  Acumulación extraordinaria de reservas monetarias internacionales. Esto ha afectado el precio del dólar en Guatemala, definitivamente.

El último año, 2022, es obviamente el año en que las depreciaciones llegaron a ser más amplias. A esto le faltó al profesor Edwards señalarlo. Guatemala en la época post pandemia no ha subido la tasa de interés líder por arriba de la de los fondos federales. Aunque Guatemala no es un país en el cuál ingresen y salgan capitales masivos especulativos, dicha medida tiene efectos.

Bonos del gobierno de Guatemala en quetzales a mismo plazo se han venido comercializando a menor tasa que bonos del mismo gobierno emitidos en dólares. Esto por lo menos modifica la demanda interna entre dólares y quetzales generando un efecto en el tipo de cambio.

Es importante decir que es imposible decir cuál debiera ser el precio de mercado del quetzal sin intervención del Banco de Guatemala. Sólo se puede decir que seguramente sería más bajo, y si la tasa líder no se estuviera utilizando como mecanismo cambiario sería más alta que la tasa de fondos federales. Hoy en día es entre 0.5% y 0.75% más baja la tasa líder de Guatemala.

Por último, derivado del cálculo de la estacionalidad del tipo de cambio hasta 2018, se pueden calcular las probabilidades del tamaño del efecto estacional en cada mes desde septiembre a diciembre, arrojando los siguientes resultados: el incremento que se dio en septiembre sin la intervención del banco solo hubiese tenido 23% de probabilidad, para octubre solo 15%, para noviembre 17% y para diciembre solo 10%. Insisto, es una mezcla de fenómenos, pero la política del banco de Guatemala apunta en esta dirección.

Expectativas optimistas

Enrique Lacs Palomo, director ejecutivo de la Cámara Guatemalteca de Alimentos y Bebidas (CGAB), manifestó que basado en el comportamiento de las remesas familiares y el crecimiento de las exportaciones como fuente de divisas, el tipo de cambio para 2023 se mantendrá, y probablemente el costo de las importaciones se reducirá, sobre todo por la caída del barril de petróleo y algunos insumos.

Aunque aclaró que todo esto es volátil, por lo que cabe esperar los reportes de crecimiento económico (o no) de los principales socios comerciales, lo que podría contraer las divisas, por la vía remesas y la “oferta se podría trastocar, si los problemas geopolíticos continúan. El ambiente en este punto nos indica que tendremos los márgenes observados a principio del 2022”.

Sobre los movimientos presentados en 2022, indicó que el de octubre pasado fue estacional, así como el de noviembre. “En Guatemala fue el pico normal de fin de año por una demanda más alta de dólares y luego hubo un segundo, por una demanda adicional, y son volatilidades que no se pueden prever”, expuso.

El analista financiero Irving de la Cruz expuso que el tipo de cambio empezará hacia el alza los primeros tres meses del 2023, pero todo dependerá de la intervención del banco central, cuando determine a qué niveles lo quiere mantener, ya que esto si afecta directamente a la inflación, como también lo hace el alza de tasas de interés, o sea que los tomadores de decisión deben ser prudentes ya que, a mayor demanda, más especulación y eso genera una subida innecesaria.

También indicó que es un buen momento para revisar escenarios para los primeros trimestres del 2023, ya que muchas empresas requieren dólares mensualmente, pero acostumbran comprarlos hasta el momento de necesitarlos, así que es válido prevenir.

Y Alejandro Ceballos, vicepresidente de la Comisión de Vestuario y Textil (Vestex), dijo esperar que el tipo de cambio regrese a sus niveles el próximo año, aunque hay una gran presión porque la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos, sigue subiendo la tasa líder de interés y las personas que ahorran prefieren trasladar su dinero a ese país porque aquí, las tasas pasivas son muy bajas.

Cambios a la política cambiaria 2023:

  1. Subastas: Se amplió de US$50 millones a US$100 millones diarios como monto máximo (cupo), y que cada subasta de divisas diarias pase de US$10 millones a US$20 millones, manteniendo constante el número de cinco subastas diarias.
  2. Mecanismos de acumulación de reservas monetarias internacionales: Se considera continuar con la acumulación adicional de reservas monetarias internacionales en el contexto actual de elevados niveles de volatilidad y de amplios niveles de incertidumbre a nivel mundial que permitirá enfrentar de mejor manera los retos que provienen de una coyuntura internacional, que podría requerir que el banco central tenga que utilizar sus reservas internacionales para moderar la volatilidad cambiaria.
  3. Mecanismos de inyección de liquidez mediante reportos en dólares de los Estados Unidos: En el entorno económico actual, donde privan los riesgos a la baja en las previsiones de crecimiento económico mundial, la incertidumbre se encuentra en niveles significativos y las presiones inflacionarias se han mantenido elevadas en los últimos meses, ha provocado una rápida respuesta de la política monetaria que ha restringido las condiciones financieras internacionales por el aumento en las tasas de interés de política monetaria.

ESCRITO POR:

Urias Gamarro

Periodista especializado en macroeconomía, finanzas públicas e infraestructura, con 20 años de experiencia en medios radiales, impresos y digitales.