¿De qué depende que los colegios puedan tener clases híbridas?

Los establecimientos educativos necesitan tener la autorización del Mineduc para adoptar la modalidad híbrida, pero también dependen del semáforo epidemiológico para abrir sus puertas, y del permiso de los padres para que los estudiantes asistan a clases presenciales.

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Hasta ahora un total de 103 colegios tienen la autorización del Mineduc para trabajar con el modelo híbrido. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)
Hasta ahora un total de 103 colegios tienen la autorización del Mineduc para trabajar con el modelo híbrido. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

 

El Ministerio de Educación (Mineduc) recién autorizó a 103 colegios privados el poder impartir clases en modelo híbrido, ya que desde el 16 de marzo de 2020 la modalidad presencial está suspendida debido a la pandemia del covid-19. Otros 60 están a la espera del permiso para recibir a los alumnos en las aulas.

Pero aún con la autorización, depende del semáforo epidemiológico el que los estudiantes y docentes puedan continuar con la enseñanza híbrida. La directriz por parte de las autoridades educativas es que solo los establecimientos privados que estén en municipios en alerta anaranjada podrán combinar la educación presencial y remota.

De acuerdo con el último Tablero de Alertas Sanitarias, hay 92 municipios en anaranjado, mientras que 174 están en rojo y 74 en amarillo, pero este fin de semana habrá cambio de semáforo, y esto influirá en que los centros educativos puedan recibir o no a sus alumnos en las aulas, siempre que los padres de familia den su consentimiento.

Por ejemplo, si el establecimiento obtuvo la autorización por parte del Mineduc para trabajar en híbrido durante la alerta anaranjada sus estudiantes pueden asistir a clases presenciales en los 15 días que el municipio esté en ese color, pero si el semáforo que rige las próximas dos semanas cambia a rojo, los alumnos de nuevo estarán en sus casas en clases virtuales. Por lo que volver completamente a la presencialidad se ve lejano.

“Lastimosamente dependemos del avance y del control del virus. Si continúa el coronavirus como hasta ahora, seguirán muchos establecimientos con educación a distancia”, indica Diana Brown, de la Asociación de Colegios Privados de Guatemala.

Señala que está inestabilidad afectará los avances que se han logrado con la presencialidad, pues nuevamente los estudiantes volverán a las pantallas de la computadora y de los dispositivos digitales. También interrumpe la rutina de los hogares, pues los padres de familia que ya no están en trabajo remoto necesitan que el aprendizaje de sus hijos sea apoyado por los maestros en las aulas.

Que la educación híbrida continúe no solo depende del semáforo, también de los padres de familia o los encargados de los estudiantes que deben firmar un consentimiento para que estos asistan al colegio, pero el temor al contagio del covid-19 ha frenado a muchos para tomar esa decisión.

 

Los centros educativos, como El Roble, han tenido que adaptar los salones de clases de acuerdo con los protocolos del Mineduc, esto para garantizar el regreso seguro de los estudiantes a las aulas. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

 

En el Centro Escolar El Roble, uno de los 103 establecimientos autorizados por el Mineduc, el 45 por ciento de los estudiantes está llegando al colegio desde el pasado 31 de mayo. Julio Roberto Funes, director general del centro educativo, señala que con el pasar de los días más padres están interesados en llenar la papelería para permitir que sus hijos asistan a clases.

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Tras más de un año en pausa, las voces y risas de los estudiantes vuelven a escucharse en las aulas y en los pasillos de los establecimientos. “Los niños están felices, disfrutan estar en el colegio, pese a que hay restricciones”, dice Funes, pues deben seguir el protocolo de bioseguridad establecido por el Mineduc para evitar los contagios de covid-19 dentro del edificio, que contempla la colocación

de dispensadores de alcohol en gel en las aulas, señalización en los pasillos, respetar el aforo en las aulas, y el uso de mascarilla durante toda la jornada, entre otros puntos.

En el Instituto Tecnológico de Computación (ITC) -también en la lista de los autorizados- asiste el 20 por ciento de los alumnos, según Dulce María Chinchilla Godoy, directora de Básicos y Diversificado. Para protección de maestros y estudiantes, la jornada de estudios se redujo, el horario de ingreso y de salida cambió, y los períodos ahora son de media hora, siempre cuidando las medidas de bioseguridad en los salones y pasillos.

Cambios sobre la marcha

La directriz de que los colegios pueden dar clases en híbrido fue establecida en el Acuerdo Ministerial 79-2021 publicado por el Ministerio de Salud en marzo pasado, que es una modificación a la normativa 300-2020 de diciembre pasado, la cual establecía que todos los centros educativos ubicados en municipios donde el semáforo marcara anaranjado y amarillo podían dar clases híbridas, ahora únicamente es posible para los que tengan el aval de las autoridades sanitarias y del Mineduc.

En el registro del Mineduc hay 14 mil 98 colegios privados en el país, y solo se ha autorizado a 103 el dar clases en modelo híbrido, es el 0.7 por ciento. “Hay más de 60 que están con su solicitud a medias”, dice Brown, que se cuestiona ¿qué pasará con las escuelas?, pues los estudiantes del sector público también necesitan volver a la presencialidad.

 

En la modalidad híbrida, los maestros imparten clases tanto para los estudiantes que asisten al colegio como a los que están en casa. Las clases son simultáneas, como sucede en el colegio ITC. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

 

El proceso para que un colegio obtenga el permiso lleva tiempo. En el caso de El Roble, ya había cumplido con lo establecido en el acuerdo 300-200 para dar clases híbridas y por unas semanas volvieron a las aulas, pero los estudiantes regresaron a sus casas y a las clases virtuales en marzo pasado debido a los cambios publicados en el nuevo acuerdo.

Tuvieron que realizan un nuevo trámite. Si bien el proceso de autorización debía tardar unas dos semanas, fue 45 días después que el colegio obtuvo el permiso. Lleva dos semanas dando clases en modelo híbrido.

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“Desde el año pasado hemos tenido que modificarnos por la pandemia, con el modelo híbrido hemos ido perfeccionando las técnicas para mejorar”, indica Funes, pues además de atender a los estudiantes que llegan al colegio, deben de continuar con el proceso de enseñanza de los que están en casa.

Las clases en los colegios son simultáneas, lo que representó adaptar los salones con tecnología apropiada, mejorar la conectividad y el servicio de internet, de esa manera los niños que están en sus hogares pueden seguir en tiempo real lo que el docente enseña a sus compañeros en el aula, y los que están en presencial pueden interactuar con ellos.

Esto representa un reto para los docentes. “Ha habido una inversión fuerte, no solo económica, sino de tiempo para capacitar a los profesores”, refiere Carlos Chiroy, subdirector académico de El Roble.

Si bien el año pasado el reto era adaptarse a las clases virtuales, Chinchilla Godoy indica que el desafío en el 2021 es lograr que la modalidad virtual y la presencial se compaginen.

El esfuerzo se hace, aunque “la principal afección en la vida de los niños es el contacto social con sus compañeros, con sus profesores, ese es un elemento vital”, agrega Chiroy

Josué Cifuentes, alumno de cuarto Perito en Electrónica del ITC, menciona que llegar a clases es menos estresante que estudiar en casa. “Uno se puede desempeñar mejor, el ambiente es diferente. Desde casa cuesta socializar”, dice el estudiante, punto en el que coincide la directora, razón por la que se han ocupado de darle apoyo a los jóvenes para que se adapten a esta nuevo modalidad de enseñanza.

 

Tanto los estudiantes que asisten a clases presenciales como los que están en casa tienen un espacio en la jornada para hacer un poco de ejercicio, ese es el caso de los estudiantes del colegio ITC. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

 

El reto del semáforo

El Tablero de Alertas Sanitarias se modifica cada 15 días, la actualización ocurre el fin de semana y es un reto para los colegios el comunicar a tiempo a los padres de familia y maestros si en las próximas dos semanas tendrán o no clases presenciales.

Tanto El Roble como el ITC han establecido mecanismos para informar con prontitud el color del semáforo en que se encuentra su municipio.

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Si la alerta cambia a rojo continuarán dando clases de manera virtual para no interrumpir el aprendizaje de los estudiantes.

“¿Qué podemos aprender de esto? Que la vida se basa en cambios que son inevitables. Hemos ido adquiriendo mejor educación virtual, las modalidades de enseñanza se han ido modificando”, indica Brown.

El ideal es que todos los maestros reciban la vacuna contra el covid-19, tanto sector público como privado, para garantizar un retorno a clases presenciales seguro, dice. Sin embargo, el proceso de inmunización en el país es lento, y no hay dosis suficientes para cubrir a este sector de la población. “¿A quién afecta al final? al alumno”, agrega la presidenta de la ACP.

 

 

 

 

 


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