Verificamos por usted | ¿El humo del cigarrillo de un fumador con covid-19 puede propagar el virus?

Si bien el cigarrillo es un factor de riesgo para infecciones pulmonares y los fumadores están más propensos a desarrollar una forma clínica grave de covid-19, no hay evidencia rigurosa acerca de que el humo puede ser un vehículo para el contagio.

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El aumento de casos de covid al lado de otro de tipo de enfermedades en Guatemala dificulta el acceso a la salud para enfermedades comunes o accidentes, según expertos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
El aumento de casos de covid al lado de otro de tipo de enfermedades en Guatemala dificulta el acceso a la salud para enfermedades comunes o accidentes, según expertos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

El covid-19 es una enfermedad nueva, lleva aproximadamente ocho meses de haber aparecido y se realizan estudios para conocer más sobre el virus, que ha infectado a 20 millones de personas en el mundo, y en Guatemala la cifra ya rebasó los 59 mil casos.

En el tema del tabaquismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que las investigaciones disponibles hasta la fecha parecen indicar que los fumadores tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves y de fallecer a causa de la enfermedad.

De momento no hay estudios concluyentes que demuestren que el humo que expulsa un fumador contagiado con el virus pueda infectar a otras personas, sin embargo, Adriana Blanco Marquizo, jefa de la Secretaría del Convenio Marco para el Control de Tabaco de la OMS, señaló que este resulta ser un aerosol y como tal puede mantenerse en el aire y llevar las partículas del virus.

“Como se inspira el humo y después se expira, en ese mecanismo de expiración se eliminan diminutas gotitas respiratorias con el virus, en el caso de que el fumador este contaminado con el covid-19. Lo que sí es totalmente plausible es que en esa expulsión de humo haya una mayor carga vírica que cuando no hay esa expulsión”, dijo el médico Carlos Jiménez Ruiz, presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), durante un webinar dirigido por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

No hay que olvidar que el nuevo coronavirus se transmite principalmente entre personas a través del contacto y de gotículas respiratorias.

De esa cuenta, el médico indicó que no se debe consumir tabaco en tiempos de la pandemia, ni en espacios cerrados como tampoco al aire libre, ya que el fumar además implica que la persona se quite la mascarilla y eso incrementa la exposición al virus.

“El mero acto de fumar implica un intercambio boca-mano, y también sería muy lógico asumir que eso podría facilitar, que si la persona ha tenido una exposición o contacto (con superficies contaminadas con el virus), se contamina lo que tenga a la mano y luego lo lleva a la boca, es otro mecanismo perfectamente plausible” de infectarse, señaló Francisco Armada, Asesor Regional en Tabaco de la OPS/OMS.

Una persona que consume 20 cigarrillos al día, por ejemplo, realiza ese movimiento de mano-boca 300 veces más que un no fumador, lo que incrementa el riesgo de transmisión de la enfermedad.

Salud en riesgo

El tabaco en cualquiera de sus formas es un producto que impacta negativamente en la salud, pero en relación al covid-19 las consecuencias pueden ser fatales, pues esta es una enfermedad infecciosa que ataca principalmente a los pulmones, en tanto que el tabaquismo deteriora la función pulmonar, por lo que el cuerpo tendría mayor dificulta para luchar contra el virus, dijo la OMS.

Jiménez Ruiz refirió que los fumadores tienen más riesgo de sufrir insuficiencia respiratoria aguda grave al momento de infectarse con el nuevo coronavirus, lo que hace previsible que ingrese a cuidados intensivos, requerir ventilación mecánica y, como desenlace, la muerte.

La probabilidad de que esto suceda para un consumidor de tabaco es 1.7 veces mayor que para los no fumadores.

Para el médico este sería un buen momento para abandonar el cigarrillo, que cada año mata a 8 millones de personas en el mundo. Es  un factor de riesgo importante de enfermedades no transmisibles, como cáncer, diabetes, padecimientos cardiovasculares y respiratorios, y quienes tienen esas afecciones presentan un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves en caso contraer el covid-19.

Aproximadamente el 15 por ciento de esos decesos que se reportan son por causa del tabaquismo pasivo, es decir, de personas que aspiran el humo ajeno que está en su entorno.

El presidente del Separ mencionó que los no fumadores y que están expuestos al humo de segunda mano pueden desarrollar enfermedades asociadas a esto. En el caso de los adultos, el cáncer de pulmón es frecuente en estas personas.

Los niños que nacen de madres que fuman y que durante los primeros meses de vida están en contacto con el humo del cigarro desarrollan con mayor facilidad infecciones del aparato respiratorio, y en ellos se duplica el riesgo de sufrir muerte súbita del lactante.

El tabaquismo es el principal factor de riesgo de las enfermedades pulmonares.  Jiménez Ruiz mencionó que alrededor del 85 a 90 por ciento de los pacientes diagnosticados con cáncer de pulmón han sido fumadores.

Es por ello, que se recomienda que en situaciones de confinamiento evitar el cigarrillo, para no exponer a quienes comparte el espacio del fumador. Esa es la razón de tener espacios libres de humo para reducir el impacto en la salud de las personas.

En cámara lenta

“El tabaquismo es una epidemia en cámara lenta. No nos impacta como impacta el covid-19, porque uno no ve esa relación directa entre el consumo de tabaco y la muerte, porque las muertes por tabaco tienen una distancia en el tiempo de 10 o 20 años, en cuanto estas enfermedades se gestan, además son enfermedades multicausales, pero la combinación de cosas las hace letales”, dijo Blanco Marquizo.

Al contrario, los decesos a consecuencia del covid-19 se ven en corto tiempo. En el mundo ya suman 735 mil las víctimas mortales del virus.

Lejos del cigarro

Abandonar el cigarrillo es la recomendación de los expertos, y más en tiempo de pandemia. Los beneficios que trae a la salud se evidencian en un corto plazo.

Lo primero es que aumenta la capacidad respiratoria, hay una mejoría en el sentido del gusto y del olfato, mejorías que aparecen unas tres semanas después dejar de fumar. A los seis meses se evidencia una disminución de los síntomas respiratorios atribuidos al consumo del tabaco, como tos, expectoración y sensación de falta de aire.

 

 

 

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