Las ventas de armas se dispararon durante la pandemia y no han vuelto a descender

Desde que comenzó la pandemia, las ventas de armas en Estados Unidos se han disparado “como nunca antes habíamos visto”, dijo un investigador de armas. En una semana de esta primavera se registraron 1,2 millones de comprobaciones de antecedentes, la métrica utilizada por el gobierno para hacer un seguimiento de las ventas de armas. Lee la historia completa.

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 Homicidios en EU subieron 25 por ciento en 2020. Honran a nueve personas abatidas en San José, California. (Mike Kai Chen para The New York Times)
Homicidios en EU subieron 25 por ciento en 2020. Honran a nueve personas abatidas en San José, California. (Mike Kai Chen para The New York Times)

En ciudades de todo Estados Unidos, los homicidios con armas de fuego han ido en aumento. Y demócratas y republicanos han discutido sobre las causas. Pero debajo del desgastado ciclo político, el apetito de EU por las armas de fuego sencillamente ha estado aumentado, y más estadounidenses que nunca han estado comprado más armas.

Si bien las ventas de armas han subido durante décadas, los estadounidenses han estado en una inusual y prolongada racha de compras propiciada por la pandemia, las protestas del verano pasado y los temores avivados por ambos sucesos.

En marzo del año pasado, las revisiones federales de antecedentes, una representación aproximada de las compras, superaron el millón en una semana por primera vez desde que el Gobierno empezó a hacerles seguimiento en 1998. Una semana de esta primavera rompió el récord con 1.2 millones de verificaciones de antecedentes.

No sólo las personas que ya tenían armas están comprando más, sino que personas que nunca habían tenido una también las están comprando. Nuevos datos preliminares de la Universidad Northeastern, en Boston, y del Centro de Investigación de Prevención de Lesiones de Harvard muestran que aproximadamente una quinta parte de todos los estadounidenses que compraron armas el año pasado se estrenaban como propietarios. Y los datos mostraron que los nuevos propietarios tenían menos probabilidades de lo normal de ser hombres y de raza blanca. La mitad eran mujeres, una quinta parte era de raza negra y otra quinta parte era hispana. En total, los datos encontraron que el 39 por ciento de los hogares estadounidenses posee armas.

A medida que los principales partidos políticos del País se distancian más, lo mismo sucede con la legislación que surge de ellos. En mayo, Texas se convirtió en el vigésimo Estado en aprobar una legislación que estipula que no se requiere un permiso para portar una pistola oculta. Illinois y la ciudad de San José, California, donde nueve personas murieron en un tiroteo masivo el 26 de mayo, están considerando proyectos de ley que gravarían impuestos a cosas como municiones y ciertos tipos de armas.

Los sociólogos apuntan a muchos posibles factores que impulsan el aumento.

La pandemia aceleró la tendencia. The Trace, un medio noticioso que rastrea las ventas de armas, reportó que las compras se dispararon un 64 por ciento en el 2020 respecto al año anterior. El ritmo ha continuado este año: en el primer trimestre, las ventas subieron un 18 por ciento comparado con el primer trimestre del 2020.

Las estimaciones del número total de armas en circulación alcanzan los 400 millones.

Pero si bien investigaciones han demostrado que una mayor prevalencia de armas de fuego está asociada con una mayor tasa de muertes por estas armas, incluyendo el suicidio, la pregunta de si un aumento repentino en las ventas provoca un aumento correspondiente en la violencia con armas no tiene una respuesta clara.

Garen J. Wintemute, investigador de armas en la Universidad de California, en Davis, halló que había más violencia en los Estados donde las compras de armas aumentaron más, pero que muchos factores entraban en juego, y no estaba claro que las ventas de armas en particular fueran el factor clave.

Sin embargo, dijo, el aumento en las compras era preocupante, dado que los homicidios crecieron una cuarta parte el año pasado, arrojan datos del FBI. El incremento ha continuado este año, con un 18 por ciento más en una muestra de 37 ciudades en los primeros tres meses, comparado con el mismo periodo el año pasado. Históricamente, la tasa aún está muy por debajo de las registradas en los años 90.

Los partidarios del control de armas argumentan que regulaciones más estrictas y la recompra de armas salvarían vidas. Los defensores de los derechos de portar armas dicen que las restricciones terminan obstaculizando a los ciudadanos respetuosos de la ley y abogan en cambio por una mayor vigilancia.

Richard Rosenfeld, criminólogo en la Universidad de Missouri, en St. Louis, dijo que el enfoque en la cifra absoluta de armas era inapropiado.

“El asunto crítico no es simplemente el aumento en el suministro de armas, sino en la naturaleza del armamento que se está usando en los delitos violentos, y eso realmente ha cambiado”, señaló.

Dijo que los Departamentos de Policía reportan decomisos de armas automáticas o de estilo semiautomático más potentes con cargadores más grandes, armas que tienen una mayor probabilidad de matar debido a lo rápido con que se pueden disparar las rondas.

Tim Arango y Shawn Hubler contribuyeron con reportes.


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