¿Qué sucedió cuando a Trump le prohibieron el acceso a las redes sociales?

Después de perder sus redes sociales y la presidencia, ¿le queda influencia en la opinión pública a Donald Trump?

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El expresidente Donald Trump sigue generando noticias.  (Foto Prensa Libre: AFP)
El expresidente Donald Trump sigue generando noticias. (Foto Prensa Libre: AFP)

Cuando Facebook y Twitter le prohibieron a Donald Trump que usara sus cuentas en dichas plataformas después del asalto al Capitolio en enero, perdió el acceso directo a sus megáfonos más poderosos. El viernes, Facebook anunció que al expresidente de Estados Unidos no se le permitiría regresar a su servicio hasta por lo menos enero de 2023, con el argumento de que su presencia en las redes representa un riesgo para la seguridad pública.

Desde su prohibición y la toma de posesión del presidente Joe Biden, Trump ha hecho declaraciones en línea con menor frecuencia. Sin embargo, algunas de ellas han llegado igual de lejos en las redes sociales.

The New York Times examinó las casi 1600 publicaciones de Trump en redes sociales desde el 1.° de septiembre hasta el 8 de enero, el día en que a Trump le suspendieron sus cuentas en las plataformas. A continuación, rastreamos la interacción de las redes sociales con decenas de declaraciones que escribió en su sitio web personal, en su sitio de recaudación de fondos para la campaña y en los correos electrónicos enviados a una lista de suscriptores desde el 9 de enero hasta el 5 de mayo, día en que el Consejo Asesor de Contenidos de Facebook, que analiza algunas decisiones sobre el contenido tomadas por la compañía, dijo que la empresa actuó de manera apropiada al expulsarlo del servicio.

Antes de la prohibición, una publicación en redes sociales con interacción promedio generaba 272.000 me gusta y compartir. Después de la prohibición, esa cantidad se desplomó a 36.000. Aun así, 11 de sus 89 declaraciones posteriores a la prohibición atrajeron tantos me gusta o compartir como las publicaciones promedio anteriores a la prohibición, si no es que más.

¿Cómo ocurre eso?

Trump desde hace tiempo había sido su mejor promotor en las redes sociales. El análisis del Times descubrió que la vasta mayoría de la gente en Twitter y Facebook interactuaba de manera directa con las publicaciones de Trump, ya fuera dándoles me gusta o compartiéndolas.

No obstante, después de la prohibición, otras cuentas populares de redes sociales a menudo tomaban sus mensajes y los publicaban (la semana pasada, Trump cerró su blog, uno de los lugares donde hacía declaraciones).

El 8 de octubre, Trump tuiteó que el entonces candidato presidencial demócrata Biden y su compañera de fórmula, Kamala Harris, mentían “constantemente”. Esa publicación generó 501.000 interacciones entre me gusta y compartir en Facebook y Twitter.

El 21 de marzo, Trump publicó una declaración en su sitio web en la que decía que su administración había entregado “la frontera más segura de la historia”. A continuación, criticó el manejo del gobierno de Biden de la crisis fronteriza. “¡Nuestro país está siendo destruido!”, afirmó Trump. El mensaje recibió me gusta y fue compartido más de 661.000 veces.

El Índice Global de Desinformación, una organización no partidista y sin fines de lucro que estudia la desinformación, examinó las inclinaciones políticas de las principales cuentas que han compartido las declaraciones en línea de Trump después de que perdió el acceso a Facebook y Twitter. El grupo clasificó cientos de cuentas como de izquierda o derecha o una mezcla de ambas, de acuerdo con estándares que estableció a lo largo de su trabajo de clasificación de riesgo de desinformación para sitios de noticias y otros medios en línea.

Una cosa quedó clara de inmediato: los simpatizantes más fervientes de Trump continúan difundiendo su mensaje (hacen la labor que él no ha podido realizar).

Entre quienes más compartieron el mensaje de marzo, están el sitio web noticioso de derecha Breitbart News (159.500 me gusta y compartir), una página de Facebook llamada “President Donald Trump Fan Club” (48.200 me gusta), Fox News (42.000 me gusta) y Jenna Ellis (36.700 me gusta), una abogada que hizo apariciones frecuentes en televisión en representación de Trump para difundir sus afirmaciones desmentidas de que la elección estuvo amañada.

Sin embargo, cuando Trump critica a los conservadores, sus comentarios a veces reciben atención tanto de la izquierda como de la derecha.

Por ejemplo, el 16 de febrero, Trump se burló del senador Mitch McConnell, el líder de la minoría, debido a su falta de disposición para respaldar los intentos de Trump de socavar la elección de 2020.

Los que más compartieron esto en la derecha, según el análisis del Índice Global de Desinformación, fueron “Fox & Friends”, el programa de noticias por cable, y la publicación en línea de derecha Washington Examiner. En la izquierda, los que más compartieron esto fueron la popular página de Facebook Stand With Mueller y el periodista de CNN Jim Acosta.

Muchos de derecha compartieron la publicación porque estaban de acuerdo con ella, mientras que las páginas de izquierda se burlaron de la pelea al interior del partido. En total, la publicación contra McConnell recibió me gusta y fue compartida más de 345.000 veces en Facebook y Twitter.

Un tema de Trump que no ha llegado muy lejos: las afirmaciones de un extendido fraude electoral.

El análisis del Times examinó las diez publicaciones más populares de Trump (con base en los me gusta y compartir) con desinformación de las elecciones antes de ser vetado en las redes sociales y las comparó con sus diez declaraciones más populares con desinformación de la elección escritas después de la prohibición. Todos los mensajes incluyeron falsedades sobre la elección (por ejemplo, que el proceso había estado “amañado” o que se había realizado un amplio fraude electoral).

Antes del veto, las publicaciones de Trump obtuvieron 22,1 millones de me gusta y compartir; después de la prohibición, sus mensajes recibieron 1,3 millones de me gusta y compartir en Twitter y Facebook.

Investigadores sobre desinformación afirman que la diferencia pone de relieve el enorme poder que tienen las compañías de redes sociales para frenar la desinformación política, si eligen ejercerlo. Facebook y Twitter frenan la difusión de declaraciones falsas sobre la elección de noviembre, aunque Twitter ha relajado su vigilancia desde marzo para dedicar más recursos a verificar datos en otras partes del mundo.

“Como demuestra el caso Trump, negar el acceso a las plataformas no ‘resuelve’ la desinformación, pero corta redes dañinas y disminuye la influencia de individuos nocivos”, dijo Emerson Brooking, investigador del Laboratorio de Investigación Digital Forense del Atlantic Council, el cual estudia la desinformación.

Las declaraciones de Trump que tuvieron la mayor cantidad de interacciones después de su prohibición fueron comentarios sobre las guerras culturales (como cuando exhortó a sus seguidores a boicotear el béisbol), alabanzas de individuos específicos (como el locutor de radio Rush Limbaugh, quien falleció recientemente) y ataques a las políticas de Biden respecto a temas como la crisis fronteriza y los impuestos.

Ahora que Trump ha perdido tanto el Despacho Oval como su cuenta de Twitter, se ha convertido en una especie de líder digital en el exilio, mencionó Brooking.

Los simpatizantes de Trump pueden referirse a sus declaraciones para apoyar sus argumentos, dijo Brooking, “pero ya no dicta la agenda de manera directa como lo hacía antes”.