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Once medidas para impresionar a su jefe y crecer en su trabajo

Manejar la relación con sus jefes puede ser tan importante como enfrentar su lista de pendientes. Si está al tanto de sus preferencias, se comunica con destreza y se gana su confianza con un trabajo excelente, puede mejorar sus oportunidades de reconocimiento, aumentos y ascensos.

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“Gestionar hacia arriba” mientras trabajas desde casa puede promover relaciones positivas con tus superiores, y darle un impulso a tu carrera. (Kailey Whitman/The New York Times).

“Gestionar hacia arriba” mientras trabajas desde casa puede promover relaciones positivas con tus superiores, y darle un impulso a tu carrera. (Kailey Whitman/The New York Times).

Una actitud postiva que mejore la relación con su jefe, conocida como gestionar hacia arriba, es parte de su trabajo, según Gorick Ng, orientador vocacional para estudiantes de la Universidad de Harvard y autor del libro “The Unspoken Rules: Secrets to Starting Your Career Off Right”, próximo a publicarse. He aquí algunos hábitos de trabajo que pueden producir relaciones positivas con tus superiores.

1. Reme en la misma dirección. Asegúrese de que su jefe y usted trabajen hacia un objetivo común, comentó Romy Newman, cofundadora del sitio web de orientación profesional Fairygodboss. “Todo el día tomas microdecisiones sobre cómo repartir tu tiempo”, mencionó Newman, así que revise su lista de pendientes con su jefe y asegúrese de que las prioridades laborales de ambos estén alineadas.

2. Asegúrese del “qué, cómo y para cuándo”. Cerciórese de conocer todos los detalles y las fechas de entrega cuando su jefe le asigne un nuevo proyecto, señaló Ng. La precisión es más crucial en el trabajo remoto porque no es tan fácil hacer una visita casual para hacer una aclaración. “La ambigüedad casi garantiza que habrá malentendidos”, advirtió Ng. Además, a nadie le gusta volver a hacer el trabajo.

Como parte de cualquier nueva tarea, sugiera un momento y una manera para ponerse en contacto, por ejemplo: “Haré el intento de terminar esto para el viernes y enviarte un resumen para que me des tu opinión” o “¿Podemos programar una breve reunión de seguimiento para la próxima semana?”.

Si usted hace la sugerencia, puede especificar el horario y el formato que le permita hacer mejor su trabajo. Pregunta y aclara antes de entrar de lleno, recomendó Ng. “No hagas una tarea de cinco horas antes de enterarte de que la versión de cinco minutos era la correcta”, agregó.

3. Adáptese al estilo de su jefe. Preste atención y entregue su trabajo del modo que prefiere su jefe, mencionó Newman. ¿A su jefe le encanta analizar los datos contigo? Prepárese para esa conversación. ¿Prefiere los escritos de una página a las presentaciones de PowerPoint? Si le da a su jefe lo que espera, el trabajo de ambos será más llevadero.

4. Hágalo antes de que se lo pidan. Comprender sus responsabilidades y realizarlas al más alto nivel es la clave para mantener feliz a su jefe, comentó Jameeka Green Aaron, veterana de la Marina y directora de información en United Legwear and Apparel, una empresa de unos 750 empleados.

Aaron ofreció un ejemplo de su propio equipo: “Lo último en mi lista era revisar que todas las computadoras portátiles de los empleados estuvieran actualizadas”. Sin embargo, antes de llegar a ese pendiente, su gerente de activos se le acercó con una hoja de cálculo en la que venían las computadoras portátiles de la empresa y cuáles estaban a punto de llegar al fin de su vida útil. Además, ya había hecho una investigación para comprar los nuevos modelos y encontró múltiples valoraciones de precios para los remplazos.

“Se lo habría pedido, pero el hecho de que se me hubiera adelantado fue genial”, dijo Aaron. “Lo único que tuve que hacer fue revisar y autorizar”.

5. Prepare recomendaciones. Cuando le pida consejos a su jefe sobre algún asunto, explíquele las opciones que pensó, cuáles prefiere y por qué. Esto demuestra que ha investigado al respecto, entiende los detalles y puede evaluar con ingenio soluciones equilibradas. Asimismo, su jefe también puede elegir una de sus opciones en vez de elaborar las suyas.

Cuando pida retroalimentación o una decisión, especifique la fecha límite. “No dejes que pospongan una decisión, porque ‘después’ se puede volver ‘nunca’”, opinó Ng, y su misiva puede perderse en la montaña de correspondencia electrónica.

Hágale saber a su jefe que necesita su retroalimentación antes de las cinco de la tarde del martes, por ejemplo, así podrás enviar un informe a las cinco de la tarde del miércoles; o que, si no obtiene una respuesta para cierta hora (razonable), seguirá adelante con su plan.

6. Sin sorpresas. Nunca sorprenda a su jefe, en especial con malas noticias. Según Newman, sigue siendo válido el adagio: “Dime antes, soy tu amigo. Dime después, soy tu crítico”. Si está en problemas o corre el riesgo de no cumplir con una fecha de entrega, hágaselo saber a su jefe lo más pronto posible y trabajen juntos.

7. Cree confianza. Demostrar su integridad y credibilidad ayuda a crear un nivel de confianza y evitará que su jefe sienta la necesidad de controlarle de manera excesiva. Los valores personales que exhibe son tan importantes como el trabajo que produce, según Aaron. Esto tiene especial importancia en el trabajo remoto. Mantén a su jefe al tanto, comentó Aaron, pues “es agotador estar persiguiendo a la gente”.

Gestionar hacia arriba también implica evitar que su jefe haga trabajo innecesario. Si no puede hacer una tarea, intente conseguir a un colega que le ayude en vez de pedirle a su jefe que reasigne la tarea. Si tiene una pregunta, primero ve si puede encontrar la respuesta por usted mismo para que le pueda decir a su jefe los caminos que probó.

8. Ayude a su jefe a ayudarlo. Muchas oportunidades de desarrollo profesional se han quedado a medio camino cuando las empresas operan en modo de emergencia o con un personal más reducido. Para Newman, una manera de ampliar tus horizontes es aligerar la carga de trabajo de su jefe: él lo apreciará y usted podría conocer más sobre el trabajo de los niveles más altos o hacerte notar.

Agradecerle a su jefe por haberte dado la oportunidad de dar una presentación en una reunión, por tomarse el tiempo para compartir sus conocimientos con usted o por conectarse a su red de contactos generará más de lo mismo. La práctica de fomentar los comportamientos que quiere que se repitan, la cual usan los padres con niños pequeños, también funciona con los jefes.

9. Ayude al equipo. Más allá de las habilidades técnicas y los hábitos de trabajo, “mis empleados favoritos muestran interés”, comentó Aaron. Los miembros empáticos del equipo que “consideran al mundo y la gente que los rodea, y están en contacto con sus colegas”, agregó, mantienen la salud de un equipo de maneras que no se obtienen únicamente al enfocarse en la excelencia.

10. Entienda que su jefe quizá está estresado. Su jefe puede parecer distraído, frenético o contradictorio, comentó Ng, pero esto puede deberse a otras responsabilidades como gerente del equipo, la interacción con sus superiores y su propio trabajo (sin mencionar los desafíos del trabajo desde casa).

“Tal vez solo empieza a pensar en ti y tu trabajo cuando te apareces en una reunión, y deja de pensar en ti y tu trabajo en cuanto termina la reunión”, mencionó Ng.

Si en efecto su jefe parece nervioso o abrumado, prueba con preguntarle: “¿Cómo te puedo ayudar?”, sugirió Newman. “La gente se olvida de cuánto puede ayudar una pregunta a generar una conexión”.

11. Cambia las conductas negativas. ¿Malos jefes? Ng dijo que hay que comparar la intención con el impacto. Su jefe tal vez no se da cuenta del estrés que le están provocando sus fechas de entrega tan inmediatas, sus correos electrónicos, sus reasignaciones de tareas, su opacidad en la toma de decisiones y los cambios de dirección de último minuto.

Comunique sus inquietudes sin involucrar sus emociones, limítese a citar los hechos. Decir algo como: “Nuestras últimas tres fechas de entrega se anticiparon de manera inesperada”, funciona mejor que: “Siempre cambias las fechas de entrega en el último minuto”, y explique de qué modo estas acciones perjudican la calidad, la precisión u otros aspectos de tu trabajo.