Cerebro multicolor: así funcionan las ocho inteligencias de Howard Gardner

Esta teoría busca alcanzar una mejor comprensión de la pluralidad de la inteligencia humana y cómo esta puede llevar a las personas a explotar mejor sus capacidades individuales.

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El cerebro humano es un misterio que los expertos aun trabajan por desenmarañar. (Foto Prensa Libre: Pixabay)
El cerebro humano es un misterio que los expertos aun trabajan por desenmarañar. (Foto Prensa Libre: Pixabay)

Albert Einstein dijo: “Todos somos genios, pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil”.

Esta frase señala directamente a una sociedad que durante siglos ha calificado de “inteligentes” exclusivamente a aquellas personas con habilidades de razonamiento matemático o lingüístico, sin considerar que la existencia humana es mucho más compleja y variada.

Ante esta necesidad por comprender mejor que el campo de actividad humana va más allá de números y letras, el psicólogo estadounidense Howard Gardner desarrolló la “teoría de las inteligencias múltiples”, en la cual se reconoce que otras habilidades tienen el mismo valor que las matemáticas y la lingüística.

Fernando Ceballos, neurólogo, explica que Gardner define la inteligencia como un proceso en el que existe un potencial psicobiológico, en el cual la persona procesa información y esta le sirve para resolver problemas y crear productos valiosos.

Ante esta descripción, salta a la vista que en la actualidad hay “productos valiosos” en muchos campos de actividad. “Una obra de arte tiene un costo, al igual que el potencial de un jugador de futbol”, comenta Ceballos, quien apoya su postura al expresar que diferentes regiones del cerebro se activan para cada una de las actividades, lo cual implica que no por ser diferentes son menos importantes.

El concepto de Inteligencias Múltiples representa la idea de que las capacidades de la mente humana no forman parte de una sola habilidad mental llamada inteligencia, sino de muchas que trabajan en paralelo y que durante mucho tiempo fueron ignoradas.

El estadounidense rechazaba la idea de que existiese una inteligencia unitaria capaz de ser medida por pruebas rígidas, debido a que los seres humanos se caracterizan por ser versátiles.

Las ocho inteligencias que plantea Gardner son: lógico-matemática, lingüística, visual-espacial, musical, corporal-kinestésica, intrapersonal, interpersonal y naturalista.

Solo una teoría

Actualmente la teoría de Gardner cuenta con el apoyo de muchos expertos en la comunidad científica, sin embargo, tiene también muchos detractores y hasta el momento no es reconocida de manera oficial.

La comunidad científica aún no reconoce de manera oficial la teoría de Gardner. (Foto Prensa Libre: Pixabay)

“No todos están de acuerdo porque hasta el momento no se han desarrollado instrumentos o pruebas psicométricas que nos permitan medirlas. Quienes no aceptan la teoría de Garner únicamente reconocen a la lingüística y a la lógica-matemática, porque estas sí son cuantificables. Gardner se basó solo en la observación para definir las inteligencias.”, explica el neurólogo.

Ceballos comenta que incluso hay sesgo con relación al afecto, es decir un padre puede opinar que su hijo es buen deportista o artista, pero ese será su criterio, el cual está influenciado por el lazo que los une, caso contrario con una operación matemática, la cual está libre de interpretaciones subjetivas.

Sin embargo, la teoría de Gardner gana tracción entre los expertos en psicología y pedagogía por lo que Ceballos opina que en unos 10 años ya se contarán con los instrumentos que permitan oficializar los aportes del psicólogo estadounidense.

“Es razonable pensar que, aunque una persona no tenga la capacidad de resolver una operación matemática, sí tiene valor para la sociedad y puede hacer aportes importantes en otros campos de conocimiento”, opina el neurólogo.

 ¿Cómo se puede saber cuál posee uno?

Uno nunca podrá saber si tuvo un talento musical si no ha tenido oportunidad de tocar un instrumento o tampoco sabrá si tiene la inteligencia kinestésica si no practicó todos los deportes. Además, ahí entra también el factor ambiental, es decir en Guatemala no hay nieve, por lo que una persona no sabrá si tiene talento para los deportes de invierno.

De acuerdo con Ceballos, esta teoría se basa en la experiencia cualitativa y las personas usualmente se orientan de manera inconsciente a la inteligencia que destaca en ellos.

La mejor forma de conocer la o las inteligencias que destacan en cada persona es exponerse a actividades de distinta naturaleza, básicamente tener una vida integral en la que se practique algún deporte, se desarrolle alguna actividad que requiera de creatividad y se tome el tiempo para meditar y reflexionar, afirma el neurólogo.

Las inteligencias que la persona posee encontrarán la forma de salir a la superficie. “Sí a una persona le dicen que se expresa de buena manera y tiene la capacidad de transmitir sus ideas, entonces se puede inferir que tiene desarrollada la inteligencia lingüística”, comenta el experto.

Inteligencia y emociones

Cultivar las inteligencias tiene efectos positivos en el equilibrio emocional, ya que al descubrir que se es inteligente en un área, se fortalece la autoestima y esa confianza lleva a la motivación para cumplir metas, lo que genera un sentimiento de satisfacción y felicidad.

El fomento de las inteligencias inherentes en cada individuo puede tener un efecto positivo en su equilibrio emocional. (Foto Prensa Libre: Pixabay)

La psicóloga Deborah Lima comenta que incluso algunas de las actividades ligadas a las inteligencias de Gardner se emplean en terapias debido a los beneficios que ofrecen como la arteterapia, la musicoterapia, o la biodanza.

“La persona ni siquiera debe ser un prodigio musical para disfrutar de la musicoterapia, al final se trata de buscar actividades que se alinean con los intereses de cada quien”, agrega la experta en salud emocional.

La persona se sentirá bien al ejecutar un instrumento de forma magistral o triunfar en un deporte, lo que representará un desarrollo positivo en su equilibrio emocional, enfatiza Lima. Sin embargo, se debe evitar que esas actividades que generan bienestar se tornen en fuentes de presión porque entonces podrían dejar de ser beneficiosas.

En la educación

Edith Manzano, psicopedagoga, considera que el aporte de Gardner abre las posibilidades para que las personas puedan desarrollarse en diversas áreas, por lo que debería ser adoptada en su totalidad por el sistema educativo.

“Los estudiantes podrán descubrir los talentos que poseen y los convertirán en herramientas que puedan servirles para desenvolverse en la vida. Adoptar un enfoque como este, amplía las posibilidades de que la persona desarrolle su potencial y pueda sentirse realizada y útil”, manifiesta Manzano.

Expertos en educación afirman que la teoría de Gardner podría ser la clave para el futuro de la educación. (Foto Prensa Libre: HemerotecaPL)

La experta en educación señala que aun hay una buena parte de instituciones que tiene una línea más tradicional, donde el énfasis educativo se hace en la lógica-matemática y la lingüística, pero hay que considerar que el cerebro es un todo y al estimular un aspecto, afectamos positivamente el otro.

“Por ejemplo, la música se ha comprobado que puede favorecer también áreas como matemática y al desarrollar la inteligencia kinestésica, también fomentamos otros procesos involucrados en la escritura”, explica la psicopedagoga.

Sin embargo, Manzano reconoce que poco a poco las instituciones educativas están tratando de actualizar sus estrategias y consideran cada vez más esta teoría.

La experta manifiesta que el mayor reto para adoptar un modelo enfocado en la teoría de Garner es el cambio de paradigma educativo basado en un modelo mental en el cual se considera inteligente únicamente a quien tiene buen rendimiento escolar, sabe más de matemática o es más hábil utilizando el lenguaje. Y por lo tanto, son quienes tienen más oportunidades y logran destacar.

“Este sistema puede limitar las capacidades de una persona o encaminarlas hacia cierta área; si el entorno familiar o social no brinda  oportunidades para desarrollar otros aspectos de la inteligencia. A veces, cuando el sistema educativo solo ofrece estimulación en ciertos aspectos, algunas familias lo compensan promoviendo el que sus hijos puedan experimentar y desarrollarse en otras áreas y así descubren que el menor tiene alguna habilidad innata que vale la pena estimular o perfeccionar” recalca Manzano.

La psicopedagoga considera que la teoría de Gardner puede ser clave para la transformación de la educación y cuanto más se conozca sobre la inteligencia, el cerebro y su funcionamiento, se buscarán más estrategias para potencializar las capacidades de las personas.

Sobre su creador

Howard Gardner nació en Scranton, Pensilvania, Estados Unidos, el 11 de julio 1943 y es un psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard conocido por sus investigaciones en el análisis de las capacidades cognitivas. Gracias a su teoría de las inteligencias múltiples y sus implicaciones en la mejora global de la educación​ le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2011.

Una persona, varias inteligencias

Se ha demostrado que una persona posee varias de las inteligencias definidas por Gardner, solo que estas están desarrolladas en diferentes capacidades en el cerebro; además interfieren elementos como el ambiente en el que la persona se desenvuelve y el acceso a una educación integral que brinde acercamientos diversas actividades académicas, artísticas y deportivas.

Un ejemplo es el polímata florentino del Renacimiento italiano, Leonardo da Vinci, quien fue un destacado pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista.

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