Apártate Zoom, aquí vienen las reuniones con hologramas

Una tecnología que podría materializarnos como entidades tridimensionales de tamaño real en resolución 4K.

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 Christoph Grainger-Herr (izq.), CEO de IWC, apareció como holograma para hablar con clientes en Shanghai. (IWC)
Christoph Grainger-Herr (izq.), CEO de IWC, apareció como holograma para hablar con clientes en Shanghai. (IWC)

En abril, Christoph Grainger-Herr, director ejecutivo de la marca de relojes IWC, apareció en la feria de lujo Watches and Wonders en Shanghai, sin haber salido de Suiza.

“Instalamos un sillón para mí aquí y un sillón para los clientes en Shanghai, y ambos nos sentamos al nivel de la vista del otro, sosteniendo una conversación”, dijo Grainger-Herr durante una reciente videollamada desde la sede de IWC, en Schaffhausen.

Mientras que los visitantes con los que interactuó estaban en el evento en Shanghai, Grainger-Herr asistió como holograma. “Es sorprendentemente diferente a una llamada vía Zoom porque apareces de cuerpo completo, de pies a cabeza —y todo el mundo trae pantalones puestos”, añadió.

La tecnología que hizo posible que Grainger-Herr se materializara en Shanghai como entidad tridimensional de tamaño real en resolución 4K —en tiempo real— pertenece a la compañía Portl. Utilizando software desarrollado por la empresa, la gente puede transmitirse a más de 100 de sus máquinas Epic, en ubicaciones en todo el mundo, incluyendo en Abu Dhabi, Barcelona y Miami.

La holoportación ha existido, de una forma u otra, desde la década de 1860, cuando el científico inglés John Henry Pepper popularizó Pepper’s Ghost, una ilusión óptica favorecida por producciones teatrales. (Dependía de vidrio angulado para reflejar una imagen al público). En el 2012, una versión de esa tecnología pareció resucitar a Tupac Shakur de entre los muertos para una “presentación” en el Festival de Música y Artes del Valle de Coachella, en California.

David Nussbaum, director ejecutivo de Portl, dijo que a diferencia de ese proceso, sus máquinas Epic —relucientes cajas de proyección blancas que parecen casetas telefónicas de la era espacial— no exigían oscuridad total ni involucraban una configuración complicada. “No se necesitan técnicos en ninguno de los extremos”, dijo. “Es un solo telón de fondo, una sola fuente de audio, una sola fuente de luz y una sola cámara –sólo necesitas cuatro piezas principales de equipo de producción”.

Nussbaum está convencido de que los hologramas son el futuro de las ventas minoristas, los viajes y las comunicaciones.

Para Grainger-Herr, la holoportación es prometedora no sólo porque ayuda a personalizar una interacción entre IWC y sus clientes potenciales. También ayuda a IWC a expandir las relaciones de ventas minoristas sin la logística asociada con la presencia física. “Me da mucha más flexibilidad”, dijo, “sobre todo en China, donde puedo ir a ciudades donde no tenemos todavía una red de tiendas”.

“Imagine una presentación pregrabada en holograma. Entonces puedes escanear un código QR, u oprimir un botón, y estás hablando con uno de nuestros embajadores de una forma mucho más realista”, añadió.

Sólo hay un reto. “Intentas caminar hacia alguien para saludar de mano”, dijo Grainger-Herr. “Y entonces te das cuenta de que aún no funciona así”.


En abril, Christoph Grainger-Herr, director ejecutivo de la marca de relojes IWC, apareció en la feria de lujo Watches and Wonders en Shanghai, sin haber salido de Suiza.

“Instalamos un sillón para mí aquí y un sillón para los clientes en Shanghai, y ambos nos sentamos al nivel de la vista del otro, sosteniendo una conversación”, dijo Grainger-Herr durante una reciente videollamada desde la sede de IWC, en Schaffhausen.

Mientras que los visitantes con los que interactuó estaban en el evento en Shanghai, Grainger-Herr asistió como holograma. “Es sorprendentemente diferente a una llamada vía Zoom porque apareces de cuerpo completo, de pies a cabeza —y todo el mundo trae pantalones puestos”, añadió.

La tecnología que hizo posible que Grainger-Herr se materializara en Shanghai como entidad tridimensional de tamaño real en resolución 4K —en tiempo real— pertenece a la compañía Portl. Utilizando software desarrollado por la empresa, la gente puede transmitirse a más de 100 de sus máquinas Epic, en ubicaciones en todo el mundo, incluyendo en Abu Dhabi, Barcelona y Miami.

La holoportación ha existido, de una forma u otra, desde la década de 1860, cuando el científico inglés John Henry Pepper popularizó Pepper’s Ghost, una ilusión óptica favorecida por producciones teatrales. (Dependía de vidrio angulado para reflejar una imagen al público). En el 2012, una versión de esa tecnología pareció resucitar a Tupac Shakur de entre los muertos para una “presentación” en el Festival de Música y Artes del Valle de Coachella, en California.

David Nussbaum, director ejecutivo de Portl, dijo que a diferencia de ese proceso, sus máquinas Epic —relucientes cajas de proyección blancas que parecen casetas telefónicas de la era espacial— no exigían oscuridad total ni involucraban una configuración complicada. “No se necesitan técnicos en ninguno de los extremos”, dijo. “Es un solo telón de fondo, una sola fuente de audio, una sola fuente de luz y una sola cámara –sólo necesitas cuatro piezas principales de equipo de producción”.

Nussbaum está convencido de que los hologramas son el futuro de las ventas minoristas, los viajes y las comunicaciones.

Para Grainger-Herr, la holoportación es prometedora no sólo porque ayuda a personalizar una interacción entre IWC y sus clientes potenciales. También ayuda a IWC a expandir las relaciones de ventas minoristas sin la logística asociada con la presencia física. “Me da mucha más flexibilidad”, dijo, “sobre todo en China, donde puedo ir a ciudades donde no tenemos todavía una red de tiendas”.

“Imagine una presentación pregrabada en holograma. Entonces puedes escanear un código QR, u oprimir un botón, y estás hablando con uno de nuestros embajadores de una forma mucho más realista”, añadió.

Sólo hay un reto. “Intentas caminar hacia alguien para saludar de mano”, dijo Grainger-Herr. “Y entonces te das cuenta de que aún no funciona así”.


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