Marte: la esperanza para un nuevo hogar

¿Por qué Marte está dando de qué hablar en este año? ¿Por qué tanto interés en el planeta rojo? ¿Cuánto tiempo falta para que la humanidad pueda pisar el suelo marciano?

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Una imagen de la superficie de Marte adquirida por el rover Mars Perseverance de la NASA después de casi 480 millones de kilómetros de vuelo espacial desde la Tierra) el 20 de febrero de 2021. (Foto Prensa Libre: AFP)
Una imagen de la superficie de Marte adquirida por el rover Mars Perseverance de la NASA después de casi 480 millones de kilómetros de vuelo espacial desde la Tierra) el 20 de febrero de 2021. (Foto Prensa Libre: AFP)

Con muchas las interrogantes que están siendo debatidas por la comunidad científica a nivel mundial, especialmente este año, en el que se desarrolla la mayor exploración de Marte. Tres misiones importantes se encaminan a descubrir si hay vida.

Este reto comenzó en 1970. Desde entonces, se han estado enviando naves espaciales. Es así como varias misiones han visitado el planeta rojo, que es el único donde han circulado astromóviles para hacer tomas, realizar mediciones y detectar rastros del pasado.

Aunque en febrero del 2021 llegaron nuevas naves a Marte —Hope, de Emiratos Árabes Unidos; Tianwen-1, de China, y Perseverance, de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (Nasa), las misiones que ya operan allí desde hace años no dejan de enviar información relevante.

Esta imagen la obtuvo el Mars Perseverance en su primera mirada en alta definición alrededor de su nuevo hogar en el cráter Jezero el 21 de febrero de 2021 después de girar su mástil, o “ cabeza ”, 360 grados (Foto Prensa Libre: NASA

El astrónomo guatemalteco Édgar Castro Bathen, director del Instituto de Investigación de Ciencias de la Tierra y Astronomía (Iicta) de la Universidad Galileo, explica que ya hay nueve países que están orbitando ese planeta, y algunos ya han descendido.

El objetivo apunta a dos motivos: el interés científico es encontrar vida, pero también preparar el camino para llegar allí, como un asentamiento humano, que podría ser una realidad en el 2050. Considerando que hay que vencer la radiación solar, el frío extremo y riesgo a desarrollar cáncer por la radiación.

La investigadora Julieta Fierro Gossman, del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), a través de una conferencia virtual, también expresa con sentimiento la gran aventura de las misiones a Marte:
“Somos parte de esa gran hazaña de la humanidad y podemos soñar con aventuras y también animarnos a seguir los retos por muy difíciles que parezcan. Marte era un mundo que tenía agua, atmósfera, tal vez vida, pero algo le sucedió y se desertificó, es posible que haya sido un gran efecto invernadero.

No queremos que a la Tierra le suceda lo mismo. Una manera de entender qué es la Tierra, es analizar otros mundos, en particular el parecido al nuestro. Este es un llamado para cuidar a la Tierra para que no se desertifique”, refiere Fierro.

Las diferentes misiones emplean sus propias naves espaciales: órbita, órbita Marte, hacen capturas de imagen con función zum alrededor del planeta. Así como los módulos de descenso, que generan fotos e información desde sus puntos de aterrizaje en la superficie de Marte, y los astromóvies que tienen ruedas programadas.

¿Cómo surgió la idea de que sería habitable?

Según la científica mexicana Antígona Segura Peralta, a finales del siglo XIX, Schiaparelli observa a Marte a través de un telescopio. Como no existían cámaras hace dibujos de sus observaciones. Sus trazos plasman líneas rectas que atraviesan el planeta, a esa estructura la llama “canalli” en italiano, que es traducido canal.

Lowell (1901) crea toda una idea de cómo podría ser Marte, al observar que el canal lo emplean para llevar agua, en la estructura se veía que los polos que crecían se iban haciendo más pequeños, esos casquetes polares eran agua, hoy sabemos que era dióxido de carbono y agua. El crecimiento de los casquetes polares era una idea de que el agua iba para algún lado, pasaba por los canales y la recolectaba una civilización marciana.

En los periódicos del New York Times de 1906, ya se divulgaba que había marcianos, y si se dudaba era porque no se sabía nada de ciencia.

Durante esa época surgieron las fantasías y crónicas marcianas, donde los robots marcianos llegan a conquistar la Tierra.
Los marcianos que iban dentro fallecen por los virus y las bacterias a los que no estaban adaptados.

Recientemente se hizo un foro virtual sobre la Exploración de Marte, organizado Iicta, en el que participaron especialistas de diferentes países.

Eleonora Poitevin, presidenta de la Asociación Guatemalteca de Astronomía, fue una de las participantes y agrega que estas misiones indican que sí hay indicios de vida en Marte, ya sea por moléculas o fósiles de antiguos microrganismos y da una esperanza de entender nuestro propio origen y que incluso podría llegar a aclararse si la vida pudo venir de este planeta.

Poitevin comenta que viéndolo a futuro podría ser un nuevo hogar, “llegar y tener a Perseverance en Marte, es solo un paso más”. Investigaciones han dicho que este planeta por el momento es el más habitable al alcance.

Por ahora se conocen algunos de sus accidentes geográficos como el volcán más grande, Olimpus Mons, con una altitud de 23 kilómetros. También el mayor sistema de cañones, Valles Marineris, con una profundidad máxima de 7 kilómetros y una longitud que recorre un cuarto del ecuador marciano. Sin olvidar la llanura más grande del planeta llamada Vastitas Borealis, que ocupa el 40% de su superficie.

Sebastián Muso, argentino, periodista y divulgador científico, agrega que es en Marte donde se encuentra la enorme revolución en el sector espacial y esta sin duda, es una de las épocas más maravillosas del ser humano, más allá de los confines de la Tierra.

Más sobre este planeta

  • Marte es uno de los cuatro planetas más cercano al Sol.
    Su sobrenombre de “planeta rojo” se debe a la apariencia rojiza derivada del óxido de hierro prevaleciente en la atmósfera.
  • Marte tiene una atmósfera delgada compuesta por dióxido de carbono.
  • Posee dos satélites: Fobos y Deimos.
  • El término “sol” se refiere a la duración de un día solar en Marte. El nombre viene de Solar Day on Mars. El término fue adoptado durante el proyecto Viking para evitar confusiones con un día de la Tierra.
  • Es la mitad del tamaño de la Tierra.
  • Tiene estaciones, casquetes polares, volcanes y cañones. Su atmósfera es poco densa hecha de dióxido de carbono, nitrógeno y argón.
  • El agua existe principalmente en su polvo helado y sus nubes delgadas. Se han encontrado pruebas de agua líquida salada.

Guatemala presente en el 2022

Nuestro país también tiene expertos capaces de incluirse en este mundo científico. Es el caso de Julio Gallegos Alvarado, quien trabaja en la Agencia Espacial Europea. El próximo año se proyecta que acompañe la misión ExoMars.

ExoMars (Exobiology on Mars) es una empresa conjunta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la agencia rusa Roscosmos. Persigue un doble objetivo: hallar vestigios de vida en Marte y lograr una mejor preparación de las futuras misiones tripuladas.
ExoMars penetrará en la atmósfera de Marte mediante un módulo de descenso que, una vez llegado a la superficie del planeta, desplegará los paneles solares que permitirán al astromóvil Rosalind Franklin explorarlo.

El científico guatemalteco Julio Gallegos está activo en la misión ExoMars. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca Prensa Libre).

La misión tiene dos etapas: ExoMars 2016 y ExoMars 2022. La primera consistió en una sonda TGO (Trace Gas Orbiter) más un demostrador de entrada, descenso y aterrizaje (EDM, por sus siglas en inglés), que fue lanzada en el 2016, y otra, con fecha de lanzamiento en el 2022, que incluye un vehículo para explorar la superficie marciana.

Gallegos ha sido incluido en el equipo de ciencia, y tendrá a su cargo diversos instrumentos para realizar experimentos específicos, como un taladro de dos metros, explica Castro.

El ejemplo de Gallegos puede motivar a los jóvenes; de hecho, ya pueden optar a varias carreras relacionadas, como electrónica, mecatrónica e ingeniería aeroespacial, a partir de las cuales pueden continuar investigando e incluso verse trabajando en Marte o explorar otros planetas.

Guatemala está demostrando interés en estos avances científicos, y otra prueba es el lanzamiento del primer satélite en órbita, en el proyecto CubeSat, Quetzal 1, de la Universidad del Valle de Guatemala.

Gallegos fue uno de los catedráticos que participaron en la construcción de Quetzal 1, el primer satélite nacional.

La fascinación por el planeta rojo

El Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) actualmente tiene una exposición que cerrará hasta julio llamada Marte. El espejo rojo, la fascinación que ha sentido el hombre por ese planeta desde la antigüedad, a través de disciplinas como la ciencia, la literatura, el cómic, el arte o el cine.

EFE publicó que tiene más de 400 objetos, entre incunables, esculturas, dibujos, fotos, cómics, películas, manuscritos, piezas de coleccionista e incluso un meteorito marciano (LSAR Ghilane 002), la exposición es una apuesta exhaustiva por dar a conocer la creación artística, literaria y científica a propósito de Marte.

En el inicio de la exposición, concebido como un viaje al cosmos antiguo, se habla de Marte desde el mito y la religión con dioses como el romano, el Ares griego, el Nergal mesopotámico, Harmakis en el Egipto faraónico, Mangala en la mitología hindú o Guan Yu en la tradición china.

En el año 2000 a. C. se fijan los primeros registros de la observación de Marte, pero la primera visión del planeta rojo a través de telescopio no se producirá hasta 1610, con Galileo.

Después de la mitología, el visitante se adentra en el terreno de la literatura, en paralelo a las diferentes etapas de la ciencia ficción, desde H.G. Wells, que inaugura la fascinación por el planeta rojo, hasta las obras de Ray Bradbury y Kin Stanley Robinson e incluso de Herbert von Braun.

Esta sección pone el acento en los vasos comunicantes entre ciencia y ficción, ciencia y literatura, ciencia y cultura popular, con ejemplos relevantes como Trip to Mars, producida por el inventor Thomas Edison, considerada la primera película norteamericana de ciencia ficción; o la colección de revistas pulp del artista estadounidense Norman Saunders.

En la tercera y última parte de la exposición, titulada Marte en el Antropoceno, se aborda la crisis climática, la interdependencia entre Tierra y Marte.

Marte impregnará asimismo la programación del CCCB, como el festival literario Kosmópolis, y en el marco de Marte. El espejo rojo se estrenará en Barcelona la última película de Werner Herzog, Fireball, un documental en el que el director alemán explora cómo los meteoritos y los fenómenos astronómicos han moldeado la imaginación de diferentes civilizaciones.

En la gran pantalla

El planeta rojo ha inspirado por décadas al séptimo arte y en la televisión diversidad de propuestas. Se han presentado personajes y películas basadas en este acontecimiento de exploración y conquista.

Podría mencionarse que en 1948 aparece por primera vez un personaje de una pequeña figura vestida como guerrero, esta creación para Looney Tunes, de la compañía Warner Bros, más adelante tomó el nombre de Marvin, el marciano también inspirado en el dios griego de la guerra.

Entre estas películas se encuentra Capricornio 1 (1978) cuando el mundo presencia el primer viaje tripulado a Marte, pero en realidad es un simulacro. Los tres astronautas designados para la misión se ven obligados a participar en la farsa, porque sus familias están amenazadas. El fraude parece funcionar, hasta que un técnico de la Nasa se da cuenta de que está sucediendo algo extraño y, con la ayuda de un periodista amigo suyo, decide investigar.

Otro de los clásicos lo hizo Disney: Este es Marte… este es Fred y este es Fred en Marte. Así se describía El astronauta (1997), en el que después del éxito del viaje del Pathfinder a Marte, la primera misión espacial estadounidense al planeta rojo está a punto de despegar. El equipo lo integran el astronauta Gordon A. Peacock, quien se marea con facilidad, y Fred Z. Randall, que no tiene más contacto con el espacio que los juegos que inventaba en su niñez. Nacía la interrogante de si encontrarían vida en ese lugar.

También Planeta Rojo (2000), dirigida por Anthony Hoffman, que proyectaba que en el año 2050 la Tierra pasaba por un gran desastre ecológico y lo único que quedaba era ir a Marte. Ahí estaría la nueva civilización humana.


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