Para mantener el buen funcionamiento del organismo y activar una adecuada circulación que haga fluir salud son recomendables los masajes terapéuticos.
Esa serie de movimientos que se efectúan con el fin de generar bienestar contribuyen a liberar los meridianos o puntos de energía congestionados, porque a donde no llega la sangre allí surge la enfermedad. Pero no es lo mismo ?sobar? que estimular el cuerpo científicamente a través de un masaje, enfatiza Marta Mendoza, de la clínica de Bioenergética y Radiestesia.
?Hay que tener bastante cuidado de asistir con profesionales y evitar prácticas perjudiciales como: ‘a mí, mis hijos me caminan en la espalda cuando tengo severo dolor’, ya que éstas pueden causar graves daños?.
¿Cuál es el indicado?
Los masajes pueden hacerse para rehabilitar zonas afectadas después de un accidente, para aliviar en casos de tensión nerviosa extrema o como simple mantenimiento. De allí que el terapéutico pueda ser relajante o vigorizante; la elección depende de las necesidades de la persona.
Ahora, cuando hay padecimientos específicos de la columna vertebral, se practican los masajes quiroprácticos, que consisten en una serie de movimientos y manipulaciones para conservar la correcta posición de las vértebras.
Según la que esté contraída, puede resultar alterado el funcionamiento de los órganos con los cuales tenga relación, incluido el estado anímico de las personas, explica Mendoza.
Mientras, la doctora Doris Ortiz de Motta, especialista en medicina biológica y nutrición, señala que algo ideal es relajar los músculos con un sauna, previo a un masaje relajante. ?El sauna libera toxinas, no reduce peso?, agrega.
Luego puede emplearse algún aceite con aroma y la técnica de movimiento que mejor se adecue al caso (martilleo, palmeado, rodillo, entre otras). Ortiz incluye dentro de los masajes terapéuticos el reflexológico (en manos o pies), ya que éstos por reflejo distal alivian la lesión que haya en el cuerpo. Por ejemplo, aunque un paciente se encuentre enyesado, la zona puede trabajarse desde los pies o manos y el beneficio siempre ocurrirá.
También explica que debe hacerse el correcto diagnóstico para saber si el área u órgano que presenta dolor está recargado de energía o por el contrario se encuentra carente de ella. Esto es importante para efectuar el movimiento correspondiente, ya que cuando se sobrecarga una zona puede aumentarse el problema en lugar de aliviarlo.
En el caso de los masajes reductores, la doctora Ortiz opina que éstos sólo contribuyen a disminuir medidas pero bajar las libras de más debe conseguirse con alimentación sana y práctica de ejercicios.
Duración
Según la cronicidad del padecimiento, la edad y caso particular del paciente, pueden ser necesarias tres sesiones de masaje a la semana.
Luego una cada cinco días, después cada 15 y cuando es por mantenimiento, una vez al mes. Cada sesión dura aproximadamente 40 minutos, más 10 previos de preparación y 10 posteriores de estabilización para que la persona retome sus actividades normales.
De cualquier manera, 20 minutos es el tiempo fisiológico, es decir el período que se requiere para alcanzar la reacción bioquímica y física de bienestar. Lo demás es complementario.
Respecto al precio, puede variar de Q50 a Q100 por cada sesión, pero en algunos casos se preparan ?paquetes? que aminoran el costo.
Las especialistas entrevistadas indican que antes de acudir a algún centro hay que verificar que quienes practican las técnicas sean realmente profesionales. Hay que buscar referencias del lugar e indagar si llenan los requisitos higiénicos indispensables para funcionar.
En el mundo
Varios países han utilizado ampliamente esta técnica para el alivio y cura de enfermedades. En India como parte del sistema médico Ayurveda; en Grecia en el Siglo V a C. Hipócrates la enseñaba a sus discípulos para tratar padecimientos musculares, articulares y circulatorios.
En China el texto médico Nei Jaing Su Wen del año 540 a C. documenta el uso de las manos para curar trastornos corporales. En Guatemala y resto de Mesoamérica en el período preclásico las comadronas o parteras aliviaban dolores menstruales a través de masajes, indica Doris López del Instituto mexicano de belleza avanzada.
Tome nota
En la actualidad el significado que algunas personas le dan a los masajes gira en el aspecto erótico, otros lo toman como un lujo, pero en realidad son prácticas que procuran bienestar.
Está comprobado que los masajes relajantes pueden ayudar a personas hiperactivas.
Los quiroprácticos sólo deben ser efectuados por profesionales, ya que manipular huesos es asunto delicado.
Estos últimos no están indicados para niños menores de nueve años ni tampoco para mujeres embarazadas.
Los masajes cuando están bien hechos no tienen porqué dejar ?moretes?.
Otro aspecto importante es que una vez se inicia un masaje debe terminarse o la persona quedará descompensada.