Joaquín Orellana

La gran creación de Don Joaquín: Un REMHI musical

Con la composición musical ?La Tumba del Gran Lengua?, el maestro Joaquín Orellana fue invitado a participar en el Festival Internacional de Teatro de Cádiz, que será realizado del 18 al 27 de octubre.

Un elenco de 18 músicos, un actor, el grupo técnico y los instrumentos creados por el maestro Orellana harán presencia en España, pero antes de viajar ofrecerán una única función, el 11 de octubre a las 19 horas, en el Centro Cultural Miguel Angel Asturias.

Esta entrevista fue realizada en el estudio del maestro, estudio que parece un museo, con los ?útiles sonoros? (instrumentos que él ha creado a partir de la marimba), colocados alrededor.

-¿Cómo surgió la idea de hacer esta obra?

?Primero habíamos hablado con un hombre de teatro guatemalteco que es Adán Sandoval y existía el plan de hacer una ópera. La idea ya decantada surgió en París en 1999; estuvimos en la casa de Juan Mendoza, que era en ese entonces era cónsul de Guatemala en París. El era a la vez delegado permanente de la UNESCO, pero al cambio de gobierno todo esto se derrumbó. En Holanda yo había empezado a bosquejar algunas ideas, cosas muy generales acerca de cómo iba a ser la obra, que al principio, el plan era hacer una ópera de unos 4 ó 5 personajes, pero en eso, examinando los costos me dijeron que hiciera una ópera más pequeña, un ópera de cámara, luego se fue reduciendo al punto que ya era de camarilla hasta que ya era casi de camarita desechable; entonces por fin quedó un canta escénica con un solo actor, cantante, mimo y de todo. Así nació la idea de La Tumba del Gran Lengua, que desde el punto de vista formal es una cantata escénica que por ahí funciona como un monólogo, a veces, y en otros lados funciona como algo operático y en otras el movimiento tiene algo coreográfico y de actuación propiamente dicha que está a cargo de Jean Yves Peñafiel?.

-¿Por qué el Gran Lengua?

?La tumba del Gran Lengua fue, desde sus inicios, concebida como un homenaje a Miguel Angel Asturias, dentro de un proceso tendiente a exaltación y recreación de la obra asturiana. Desde un principio fue una intención precisa lograr una fusión entre lo que yo lograba hacer en música a través de la utilería sonora, los cantos, aspectos melódicos. Por otra aparte, también mi experiencia en el manejo de las formas de articulación de las mezclas de palabras, palabras inventadas o juego silábico, aprovechando ese recurso para intensificar, elaborar o reelaborar la glosolalia asturiana y también una preocupación esencial de hacer evidente la plasticidad de Asturias, en que tantas veces lo que él dice no es tanto como lo que está más allá de lo que dice?.

-¿Qué aspectos de la obra de Asturias se conservan en esta obra?

?La obra tiene tres escenas. En la segunda, que se llama Emulo Lipolidón, no está basada sino inspirada, en esa fantomima de Asturias que se llama Emulo Lipolidón. Asturias emplea ahí cierto estilo gitanjafórico. Hay sonoridades, por ejemplo lo que Emulo Lipolidón declara ser ?fértil hombre por el parto, soy velludo de la parte, patilludo, colmilludo, bigotudo?. Según la fantomima, un grupo de gallinas que representan al pueblo hacen un juego con esas palabras, y entonces ponen: ?pati colmi bigotudo bigo colmipatilludo, calilludo, calilludo?. De ahí extraigo un ritmo que culmina en un estilo de música muy cercana al afro. Todo ese espíritu de lo glosolalia que está tan presente en la obra de Asturias. Pero en términos generales, no está basada en la obra de Asturias, sólo inspirada en la obra de Asturias. Yo me di a la tarea de elaborar algunos textos porque no son transcripciones fieles a la obra. Esta funciona en una especie de Remhi musical, cuando se refiere a las aldeas arrasadas?.

-¿Cómo se conjugan los distintos elementos?

?La utilería sonora, en algunas partes, refuerza el ámbito mágico y en otras, la marimba como elemento central, se difunde hacia los útiles sonoros derivados de la marimba. Por otra parte, el útil sonoro en cierto uso asediante representa a la marimba, ya no a la marimba pasiva y triste, sino representa a la marimba en un impulso de incitación; incluso en los textos del extranjero él mismo la incita y habla del por qué no puede la marimba interpretar un son alzado. Entonces la marimba representa, en lo muy interno, ese espíritu de rebelión que ha estado dormido o aletargado en el espíritu del sojuzgado indígena durante toda la historia de 500 años o quién sabe cuanto más?.