La rabia sigue latente en Guatemala

Con la vacunación de perros se puede mantener controlada esta enfermedad zoonótica, pues aún no se ha erradicado la rabia en nuestro país.

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La rabia es una enfermedad zoonótica mortal que puede prevenirse únicamente con la vacunación de perros. (Foto Prensa Libre, Shutterstock)
La rabia es una enfermedad zoonótica mortal que puede prevenirse únicamente con la vacunación de perros. (Foto Prensa Libre, Shutterstock)

David Morán, médico veterinario e investigador de ecología de enfermedades zoonóticas, del Centro de Estudios en Salud de la Universidad del Valle de Guatemala y quien ha participado por 12 años en proyectos que generan información sobre estas afecciones en Guatemala y la región, expone que se debe priorizar la cobertura de inmunidad canina de rabia, a nivel nacional, para evitar que se siga perpetuando en ciertas poblaciones de perros.

¿Cuáles son los síntomas que manifiestan perros con rabia, el principal reservorio del virus?

Los síntomas son muy variables, según diversos factores, como la fase de observación del animal o la vía de entrada del virus —mordedura en cabeza o patas—. En general, las primeras manifestaciones son cambios en la conducta —se comporta de manera diferente a lo habitual—, y en las fases intermedias, se producen los síntomas “clásicos” neurológicos. Los más evidentes son agresividad exacerbada —tienden a morder a muchas personas o a otros animales—, parálisis de los músculos de la deglución —incapacidad de tragar— y por eso, salivan en exceso. En las fases finales, hay parálisis generalizada, estupor, coma y, finalmente, la muerte.

¿A qué atribuye que en el 2017 se reportó el último caso de rabia en humanos en Guatemala y las dos últimas infecciones en perros, en el 2019?

Guatemala tiene un sistema de vigilancia pasiva de rabia, basada en animales, principalmente, en perros, lo cual significa que no hay una búsqueda sistemática y estructurada, con un gradiente geográfico y temporal sostenido. Se captan cuando alguien reporta un caso sospechoso muy evidente y/o cuando este caso incluye una exposición humana. Esta vigilancia pasiva es muy poco sensible a detectar la circulación de rabia en las poblaciones animales, y es menos sensible para buscar casos en humanos.

En el 2019, la vigilancia se vio afectada por acceso limitado a reactivos para pruebas de laboratorio —problema a nivel mundial—, y el año pasado, a causa de la pandemia, la rabia fue desplazada de las prioridades, debido a la contingencia de covid-19, así que del 2019 al 2021 ha ocurrido lo que se conoce como silencio epidemiológico, por falta de reportes.

 

 

En Guatemala, según el Ministerio de Salud, la cobertura de vacunación antirrábica canina es del 67%, ¿es suficiente para erradicar la enfermedad?

No, Guatemala no ha erradicado la rabia canina de su territorio aún. Sabemos que una de las estrategias necesarias para poder erradicarla de una región es alcanzar la inmunidad del 70% de la población de perros en riesgo, de forma simultánea, y mantenerla durante un periodo de entre tres a cinco años, como mínimo.

Las coberturas útiles de vacunación en Guatemala alcanzan ese porcentaje en algunos sitios, pero en otros, no, por lo que quedan poblaciones de perros en riesgo a infectarse y a perpetuar la enfermedad. Hay varios factores que limitan poder alcanzar este porcentaje, como la capacidad de llegar a todas las poblaciones, la tasa de recambio de la población —la mortalidad de perros inmunizados y su sustitución por no vacunados— y acontecimientos que interrumpen la continuidad de la vacunación como desastres naturales, cambios en políticas y fechas de vacunación.

¿Cuál es el tratamiento en perros y humanos para la rabia?

No existe tratamiento para rabia en ninguna especie. Una vez que la enfermedad se contrae, la muerte ocurre en el 99.99% de los casos, ya sea una persona, perro, gato, vaca o cerdo o cualquier otro animal susceptible. Sin embargo, lo que sí se puede hacer es prevenirla mediante profilaxis preexposición en perros, que consiste en la aplicación de la vacuna antirrábica anualmente, para que tenga inmunidad por si tiene contacto con un animal con rabia.

Para las personas, se aplica la profilaxis posexposición, es decir, si son mordidas por animal con rabia o sospechoso de estar infectado, se debe seguir el protocolo establecido, que incluye lavado de la herida con agua y jabón durante 15 minutos y la aplicación del esquema completo de vacunas antirrábicas, al menos, tres dosis con los intervalos recomendados.

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