Escuintla

Así es la vida en Sipacate después de ocho días de lluvia

No existe vehículo suficientemente alto para ingresar a Villas del Palmar, Sipacate, donde lo profundo del agua y lo fangoso del terreno impiden moverse. La lluvia lleva ocho días y desde hace cinco la colonia se inundó.

Por Álvaro González

Vecinos de Los Laureles también fueron afectados y por ahora se movilizan en lancha o en motocicleta en algunas áreas.

En la calle principal, el nivel del agua sigue subiendo y hace tres días que los pobladores no pueden salir de sus viviendas. La mayoría subsiste de la pesca, actividad que no han podido realizar por las inundaciones.

Durante el día, los hombres de Villas del Palmar cuidan sus viviendas porque en anteriores ocasiones han sido saqueadas. Por la noche regresan al albergue habilitado en el salón polideportivo, donde han sido acomodadas  20 familias.

Los niños juegan en el  agua estancada, que  está caliente y en la cual  proliferan  mosquitos y zancudos. Además, algunos vecinos afirman haber  visto serpientes, lo cual les preocupa.

La mayoría de familias permanecen en sus viviendas, y quienes pueden lavan ropa con la poca agua limpia que les regalan en otros sectores.

Algunas  perdieron sus camas y otros enseres en la inundación, y muy pocas pudieron sacar ropa.

En Villas del Palmar residen unas 35 familias. Las viviendas son de madera, nailon y palma, y no cuentan con energía eléctrica.

Sandra Isabel Figueroa Monjes,  vicepresidenta del Consejo Comunitario de Desarrollo Urbano y Rural  (Cocode) de Los Laureles, comentó que 50  familias fueron damnificadas en esa colonia y no han recibido suficiente ayuda estatal.

Figueroa Monjes y Wálter Orlando Hernández, tesorero del Cocode, levantan un censo de las familias afectadas y la cantidad de integrantes de estas, mientras esperan que les provean de víveres.