Izabal

Él le pide matrimonio y ella le dijo que sí, en la playa de Livingston

Los paradisíacos paisajes de Izabal son únicos y propicios para aventurarse en el entorno del caribe tropical. Ahí llegan muchos que quieren vivir una experiencia inolvidable. Este domingo será imborrable para Héctor Suruy y Yolanda Flores, quienes se prometieron una vida juntos, cuando apenas amanecía.

Por Dony Stewart

Héctor Suruy y Yolanda Flores se prometieron en matrimonio cuando amanecía, en Livingston, Izabal. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)
Héctor Suruy y Yolanda Flores se prometieron en matrimonio cuando amanecía, en Livingston, Izabal. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)

La playa de Livingston fue el escenario que eligió Héctor Suruy, de 28 años, para sorprender a su novia, Yolanda Flores, 26, y ofrecerle matrimonio.

La pareja viajo en compañía de su familia desde San Raymundo, Guatemala, en un viaje de vacaciones, sin pensar que Suruy tenía entre sus planes una romántica propuesta.

Centenares de personas llegaron la mañana de este domingo a la playa de la capitanía para presenciar la ceremonia del Yurumein, que escenifica la llegada del pueblo garífuna a las costas de Livingston, cuando delante de un mágico amanecer Héctor se arrodilló frente a Yolanda, sacó un anillo de compromiso y le pidió que unieran sus vidas.

Yolanda Flores muestra el anillo que le entregó su novio, Héctor Suruy, en Livingston, Izabal. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)
Yolanda Flores muestra el anillo que le entregó su novio, Héctor Suruy, en Livingston, Izabal. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)

Yolanda, sorprendida y entre lágrimas y sonrisas, dijo: “Si acepto”. Como muestra de su amor, abrazó y besó a Héctor.

Los enamorados relataron a Prensa Libre que hace seis años comenzaron su noviazgo y que residen en San Raymundo, donde Héctor se dedica a la electromecánica y Yolanda se desempeña como maestra. Ahí esperan formar su familia.

Cuando amanecía en Livingston, Izabal, este domingo, una pareja se comprometió para formar una familia. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)
Cuando amanecía en Livingston, Izabal, este domingo, una pareja se comprometió para formar una familia. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)

“Livingston es un lugar con un paisaje hermoso, para vivir un momento inolvidable como este. No podía dejar pasar el momento y aprovechar la oportunidad de viajar, y en este día histórico para nuestros hermanos garífunas, hemos confirmado que uniremos nuestras vidas”, expreso Héctor Suruy.

“Quede muy sorprendida, sin duda alguna. Por el amor que nos tenemos, dije que sí, y en este maravilloso lugar y en una fecha especial; será un momento que nunca olvidaré”, manifestó Yolanda.

Héctor Suruy y Yolanda Flores se abrazan, luego de que ella aceptó la propuesta de matrimonio. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)
Héctor Suruy y Yolanda Flores se abrazan, luego de que ella aceptó la propuesta de matrimonio. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)

“Qué lindo y romántico momento hemos disfrutado, fue un detalle hermoso hacerlo en este majestuoso lugar, acompañado de un amanecer maravilloso. Felicidades a los novios y que tengan una larga vida juntos”, expresó Lisset Méndez, turista.

Romántico lugar

Consultados hoteleros del Caribe guatemalteco indicaron que Izabal es seleccionado por cientos de parejas para realizar propuestas de matrimonio, bodas y las lunas de miel. Muchas llegan desde el extranjero y reservan paquetes especiales para ese momento de sus vidas.

“Desde Río Dulce, en Livingston, hasta la Bahía de Amtique, en Puerto Barrios, los enamorados seleccionan entre las decenas de destinos paradisíacos que se ofrecen a precios muy especiales para vivir momentos inolvidables con sus seres queridos”, explicó Oswaldo Contreras, tour operador.

Cuando amanecía en Livingston, Izabal, este domingo, una pareja se comprometió para formar una familia. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)
Cuando amanecía en Livingston, Izabal, este domingo, una pareja se comprometió para formar una familia. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)